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viernes, 29 de agosto de 2014

Chapter ♥ {49}



Respiré pesadamente. - Eres una jodida provocadora. ¿Que quieres __________?
- Solo estaba cogiendo los pendientes - susurré.
Justin rió entre dientes. Quitó sus manos de mis caderas y se alejó de mi. Me di la vuelta y lo miré sin entender por qué se separaba. Hace una semana ya estariamos besandonos desesperados y ahora… Se apartaba. Él estaba vuelto de espaldas pasandose una mano por el pelo.Mis ojos empezaron a quemarme y pincharme. Me senté en el borde de la cama.
- Justin - me miró - ¿Crees que soy linda? - le pregunté.
- ¿Que? - dijo confuso.
- Te pregunto que si crees que soy linda, atractiva, que si te gusto.
- ¿Que tonterías dices nena? - dijo acercandose a mi y arrodillandose delante mia. - Eres preciosa - susurró tocando mi mejilla y haciendo que lo mirara. - Sexy, divertida, inteligente - me sonrió y limpió una lágrima que había estado aguantando.
- Entonces ¿Por qué has estado tan raro conmigo la última semana? - Justin suspiró. - No ha sido muy buena semana. ¿Sabes? No necesitas vestirte así para seducirme - sonrió y me sonrojé. Me habia pillado. - Me encanta cuando te pones esas sudaderas anchas tres tallas más grandes que la tuya y recoges tu pelo en un moño, cuando te despiertas a mi lado y llevas mi camiseta puesta, o en ese pijama de gatitos que tienes - reí- Aunque no voy a mentirte, este conjunto te queda espectacular - lo miré.
- ¿Por eso has estado tan distante? ¿Una mala semana? - suspiré - Pensé que ya no me querias, por que no era lo suficiente para ti, deberias de salir con algunas de esas chicas que parecen modelos, pegan más contigo.
- Nena, nunca podré dejar de quererte, y tú eres todo lo que necesito, no quiero a una chica modelo, solo te quiero a ti. - acarició mi mejilla. Respiré con dificultad debido a lo que acababa de oir. Justin se acercó a mis labios y los rozó. Haciendome desesperar, hasta que unió sus labios con los mios en un beso desesperante. Jadeé en sus labios ante la falta de sus besos. Justin se levantó un poco sin dejar de besarme y me echó hacia atrás en la cama subiendose encima mia. Puse mis brazos alrededor de su cuello. Jutin bajó por mi cuello besandolo y mordiendo. El timbre sonó. Se escuchó a Ryan salir del salón para abrir la puerta. Justin volvió a mis labios con desesperación. Subió mi camiseta metiendo la mano dentro.
- ¿ Está mi hermana ? - escuché la voz de mi hermano. Cogí a Justin de los hombros y lo separé.
Justin y yo miramos hacia su puerta. Justin se levantó y yo con él. Me puse bien la ropa y mis pelos. Fuí a la puerta donde estaban Ryan y mi hermano.
- Por fin - dijo mi hermano. - ¿Que estabas haciendo?
- No te importa, ¿Que haces aqui?
- ¿Tu que crees? - dijo señalando sus maletas. - Mamá se va de vacaciones para ” volver a encender la llama del amor” con Jack y yo no iba a dejarte en casa sola.
- Oh ¿Por que? - jadeé. - Y me cuesta cuidar de mi misma como para tener que cuidar de ti - bufé.
Justin se puso a mi lado y saludó a mi hermano con un apretón de manos.
Justin puso su brazo alrededor de mis hombros.
- ¿Donde ibas? - me preguntó mi hermano.
- A ningún lado, ¿Por que?
- ¿No ibas a salir con las chicas? - preguntó Justin. Lo miré y tenía una sonrisa burlona en su rostro.
- Oh, yo… - reí. - No, en verdad no.
- ¿Vas así vestida por que querias se.xo? - preguntó mi hermano.Ryan rió, yo me enrojecí y Justin le dió en la cabeza a mi hermano.
- No le hables así a tu hermana.
- ¿Que haces aqui? - le pregunté.
- No hay nadie en casa - dijo señalando mi puerta.
- Estan las chicas dentro - fruncí el ceño.
- Bueno, ellas mas bien querían que interrumpieran por que tardabas mucho y estaban impacientes, bueno, me voy que he quedado, adiòs - se despidió y se fué.
- Tienes unas amigas muy simpáticas - murmuró Justin.
- ¿Por qué no les dices que se vengan y pasamos la tarde juntos? - habló Ryan.
- Me parece bien, ahora vengo.

Despues de regañarle a las chicas por haber interrumpido fueron a casa de Ryan y Justin mientras que yo me cambiaba. Me miré al espejo, llevaba unos pantalones vaqueros y una camiseta negra de mangas cortas. Me puse mis converses y salí de casa cogiendo antes las llaves. Llamé al timbre, y me recogí el pelo en una cola.
Justin abrió la puerta y le sonreí. Entramos en el salón donde estaban las chicas sentadas alrededor de una mesa, con Ryan.
- Juguemos al Party & Co! - dijo emocionada Jennifer.
- Somos impares - me senté en una silla al lado de Jennifer.
- No - dijo Cody entrando por la puerta.
- Hola - le di dos besos
- Hola - se sentó al lado de Paula.
- Bien - Justin se sentó a mi lado. Abrieron el juego y empezamos a jugar por parejas. Cody y Jennifer iban ganando, después ibamos Justin y yo, y Paula y Ryan los últimos.
- Venga nena - me dijo Justin - mímica y sonido. - Asentí. Justin tenía que hacer una accion solo con gestos y yo tenía que adivinarlo.
- Ya - dijo Cody poniendo el reloj de arena.
Justin empezó a darse golpes en la ropa, como si estuviera quitandose algo de encima. Fruncí el ceño.
- ¿Limpiarse? - pregunté.
Justin negó con la cabeza. Se tiró al suelo y empezó a rodar.
- ¡RODAR! ¡HACER LA CROQUETA! - dije rapido - ¡AY DIOS QUEMARSE! .
- Por fin! - gritó Justin poniendose de pie. - ¿Hacer la croqueta? - Todos rieron.
- Yo que se reí, pero ganamos un disco! - dije cogiendo un disco de color amarillo.
Después les tocó a Paula y Ryan, él le tenía que leer los labios a ella, y reiamos al ver la desesperación de Paula por que Ryan no acertaba con la palabra.
Después el juego dió un giro inesperado, ahora Justin y yo ibamos los primeros, Ryan y Paula los segundos y Jennifer y Cody ahora eran los terceros.
- Vamos Justin, ganamos esta prueba y ganamos! - dije contenta.
- ¿Que prueba nos toca? - preguntó.
- Dibujo y te toca a ti! Ay dios - hice drama - Seguro que perdemos.
- Oh vamos nena - cogió el boligrafo y el cuaderno. Miró la tarjeta y sonrió.
- Ya - dió la señal para que pusieran el tiempo. Justin empezó a dibujar.
- ¿Que co.ño es eso Justin? - él estaba concentrado dibujando.
- ¡UN RATÓN! - grité.
- ¡SI! - dejó el boli encima de la mesa me cogió y nos abrazamos.
- ¿Quienes son los mejores? - rió Justin.
- ¿Cómo sabia que eso era un ratón? - dijo Jennifer cogiendo el papel.
- Si parece un…. No parece nada - murmuró Paula.
- Estamos sincronizados - Justin se encogió de hombros. El timbre sonó, Justin fué a abrir y apareció mi hermano y Cristina.
- Bueno, ahora hay más gente, ¿Que os parece si vamos a por pizza?
- Me parece bien - dijo Cody. Todos asentimos.
- Voy yo con Justin - le dije a Cody.
- Esta bien.
Despues de escribir de que querian la pizza acompañe a Justin a ponerse los zapatos.
- ¿Me dejas una sudadera? - hace un poco de frio.
- Claro - Justin despues de ponerse los zapatos me dió una sudadera gris.Me la puse. - Preciosa - me dió un corto beso y me sonrojé. Salimos de casa agarrados de las manos. Ya que se habia arreglado todo con Justin estaba feliz

Chapter ♥ {48}



Parte 1
Justin dejó mi cuello y me miró. Nos miramos a los ojos durante un momento.
- Asi que… Una fiesta ¿Eh?- le sonreí. - Ya entiendo el por que tienes tan mala cara. - Justin se quitó de encima y rodeó la cama para acostarse.
Me acosté tambien y lo miré. Miraba hacia el techo con los brazos puestos detrás de su cabeza. Me acerqué a él, incorporandome para mirarlo.
- ¿Que va mal, Justin? - él me miró con su ceño fruncido.
- ¿Por que tiene que ir algo mal?
- Tienes tu ceño fruncido - lo toqué.
- Solo estoy algo pensativo - dijo.
- Esta bien, ¿Sabes? - me apoyé en su pecho - Te he echado de menos - rodeé su cintura con mi brazo - Mi hermanastra es bastante molesta. - murmuré.
Justin tardó unos segundos en poner sus brazos alrededor mia, y cuando lo hizo era como si estuviera dudando en hacerlo, o no.
- ¿Que edad tiene? - preguntó.
- 10 años, y creo que se ha enamorado de ti - suspiré. Justin rió.
- ¿Si?
- Ajam - bostecé. - Despues de escucharte hablar por teléfono conmigo me pidió que le enseñara una foto tuya, a partir de ahí, no dejó de hablar de ti y de lo que le gustaría conocerte - Justin acarició mi pelo y rió.
Nos quedamos ambos callados por un momento, pensando cada uno en sus cosas, hasta que hablé.
- Justin - dije haciendo con mi dedo dibujos en su pecho.
- ¿mmmm?
- ¿Por qué te sigues drogando? - Justin se tensó debajo de mí, y supe que no deberia haber preguntado eso.
Justin suspiró. - No lo se - dijo.
- No quiero que te pase nada - me abracé más fuerte a él.
- Y no me pasará - besó mi coronilla.
- ¿Me lo prometes? - Justin dudó un segundo.
- Te lo prometo.

- ¡Por fin! - abracé a las chicas.
- Vacaciones - dijo Paula - Aun no me lo creo.
- Ni yo - dijo Jennifer  - ¿Iremos mañana a la fiesta de la primavera no?
- ¿Lo dudabas? - dijo Paula. 
- Cody me dijo que ellos irian tambien - dijo con una sonrisa de oreja a oreja. 
- ¿Hay algo entre tu y Cody? - le pregunté cuando saliamos del instituto.
- Aun no - suspiró - A veces pienso que no quiere nada conmigo, y otras que si. Es taaaaaaaaan confuso - alargó mucho la a. 
- Creeme, te entiendo, a veces Justin era jodidamente desesperante, y aún lo sigue siendo.
Sé que algo va mal con él, pero no quiere decirmelo. - fruncí el ceño - Incluso le cuesta tocarme ahora, está como distante. 
- ¿Tocarte? - dijo Paula con una sonrisa pícara. 
- ¡No me refiero a eso! - reí - Si no que… no lo sé, desde el fin de semana pasado esta muy raro.
- Hombre, no es muy normal que te llame cuando estás de fiesta y te diga que corres peligro, que te vayas de ahí, aunque aún no se a que se referia, ¿que clase de peligro? - pensó Jennifer.
- No tengo ni idea, y tampoco quiere decirmelo.
- ¿Crees que vale la pena salir con Justin? - dijo ahora Paula - Digo, no es porque el sea malo, si no porque… bueno… lo que te hizo Aguilar… y bueno… 
Suspiré - Ya - hice una mueca. 
- Yo creo que está raro porque está metido a presión - saltó Jennifer después de estar un rato meditando. - Saber que te pueden hacer algo lo tendrá paranoico. 
- No se no se - jadeé. Escuchamos el pito de un coche. Miramos hacia atrás y vimos a Justin montado en su BMW negro. - Tengo que irme - las abracé - Hablamos esta tarde.
- Vale, te queremos - dijeron las dos a la vez. Sonreí. Caminé hasta el coche de Justin.
Abrí la puerta del copiloto y entré. 
- Hola - dijo él. 
- Hola - me dió un beso en la mejilla. A esto me refería, desde el domingo, a penas me besaba, quizás alguna vez que yo lo cogía desprevenido y lo besaba, pero enseguida se separaba de mi.
- Mañana es la fiesta de la primavera - empezé - y van a…
Él me interrumpió - No
- No te estoy pidiendo permiso, te estoy avisando de que voy a ir - Justin frenó en seco haciendo que mi cuerpo se echara hacia delante. - ¿¡Pero estás loco?! - dije asustada.
Justin apretó con fuerzas el volante.
- ¡Maldita sea _______! Sabes que yo mañana no estoy aquí, ¿Y quieres salir nada más y nada menos que a la fiesta de la primavera?! Sexo, alcohol y drogas, vas bien cariño, y con las chicas, ¡SOLAS! ¿En que demonios estás pensando? ¿Crees que te dejaré ir? - rió amargamente - No, claro que no.- Los coches atrás nuestra pitaban para que Justin arrancara. 
Parte 2.
- Arranca el coche, estás molestando. - Justin arrancó y condució hacia casa, me pegué al asiento, ahora estaba aterrada.
Aparcó en el garaje y salí del coche enfadada, me colgué la mochila en la espalda y caminé hacia el ascensor.
- __________ - escuché a Justin llamarme. Lo ignoré y seguí andando. Escuché sus pasos apresurarse hacia a mi. Me cogió del brazo.
- No quería gritarte - dijo ahora más tranquilo. 
- No me importa que me grites - me giré para encararme a él - Solo me da coraje que NO TENGA VIDA - recalqué esas palabras. 
- Yo.. lo siento, joder, es por tu seguridad. Y yo mañana tengo que ir a Greendown, o si no te llevaba a donde quisieras. - Cogió mi mano - Prométeme que no irás mañana a la fiesta de la primavera. - me miró suplicante.
- No voy a prometer algo que no voy a cumplir - me solté de su agarre y me giré para seguir caminando.
- Joder nena, que difícil eres - suspiró frustrado.
Le di al botón del ascensor, no tardó mucho en bajar y entré seguida de Justin.
- No iré sola, van tambien amigos - murmuré. 
- No me importa, cuando han bebido, ellos no saben que están haciendo. _______ - me obligó a mirarle - Te pasa algo y yo … no sé que haría - rozó con su pulgar mi mejilla y cerré los ojos.  - No me hagas esto, por favor - las puertas del ascensor se abrieron.
- Vas a hacer que me sienta mal - susurré.  El sonrió. - Aunque seguiré pensando en que voy a ponerme mañana. 
- ¿Y si consigo que no vayas mañana? - me susurró.
- Creo que te pegaré. - salí del ascensor.
- ¿Sabes? Me encanta cuando te enfadas - dijo acorralandome en una esquina.
- Pues a mi no me gusta enfadarme - me crucé de brazos. Justin cogió un mechón de pelo y jugó con él.
- Creo que podemos hacer algo mañana. Tengo que salir de aqui sobre las 11 de la noche, supongo que podré ir contigo a la fiesta por la mañana y después, sobre las 8 podremos venirnos y estar en casa. Así pasariamos el dia juntos. - dejó mi pelo y puso una mano en mi cadera, levantó un poco mi camiseta y pasó su dedo por una parte de mi cintura.
Cogí su cara entre mis manos y lo besé. Justin correspondió segundos mas tardes a mi beso.
Me quité la mochila de la espalda dejandola caer al suelo. Justin puso sus manos en mi trasero. Me puse de puntillas pqra poder estar más cómodos.
- Para nena - se separó de mi - Será mejor que vayas a casa, tu madre te estará echando en falta. Ya hablamos. - Sacó las llaves del bolsillo abrió la puerta y entró en casa.
Me quedé con cara de idi.ota. Y me sentí mal.

- Bueno - dijo Helen sentandose en mi cama - Asi que estás saliendo con Justin - se metió su piruleta en la boca.
- Asi es - me senté en la silla y me puse en frente de ella.
- Y… ¿lo habeis hecho? - me preguntó.
- No - hice una  mueca
- ¿NO!? - se sorprendió - Imposible, si Justin es un … ¿como se dice? adicto al sexo _______.
-  Ya, pero yo no quería hacerlo cuando el queria hacerlo, es decir, al principio de empezar a conocernos, pero… 
- Ahora tú quieres y el no?
- Si, se podría decir así. Desde el fin de semana pasado está muy distante conmigo, y eso me frustra.
- Quizás es por que no te ve demasiado sexy ¿no? - pum, ya empezaba con ataques.
La miré con la ceja alzada, intentando controlarme - Digo, quizás te ve como una amiga, y por eso no quiere hacerlo contigo, a parte, mirate, pareces una niña de quince años - aish, ahí iba otra - Si está saliendo contigo quizas es por que te vió muy desesperada - y otra. - Solo mírate que pintas llevas, no lo habrás visto vestida así hoy ¿no?
-¿Que tiene de malo mi ropa? 
- No nada, y bueno… ¿tu pelo? Verdaderamente te ves horrible - se bajó de mi cama - Tengo que irme, he quedado con Lilly - me dió un beso en la mejilla - Nos vemos pronto.
- Espero que no - murmuré atónita por lo que me había dicho. Si antes tenía la autoestima por los suelos por que Justin no hacía nada más que rechazarme… ahora… estaba hundida. Ignoré el vacío en mi pecho y cogí mi móvil y le envie un mensaje a las chicas.
« Tengo un problema, os necesito »
Ellas no tardaron en llegar a mi casa, ya que Paula tenía coche, todo era más fácil. 
- ¿Eso te dijo Helen? - dijo Jennifer tirandose en mi cama.
- Si
- Ts, - bufó Paula  sentandose en un puff que tenía en mi habitación. - ¿Que Justin te rechaza porque no eres sexy? Por favor - bufó - ¿Que tontería es esa?
- ¡Hagamos algo! - dijo Jennifer, que hasta el momento se habia quedado callada. - Ponte sexy, y ve a ver a Justin, diciendole que saldrás con nosotras, que solo querias verlo antes de irte.
Paula y yo nos miramos y sonreimos. 
- Vaya, cuando te da por pensar, puedes ser la mejor - le dijo Paula a Jennifer. Reí. 
- Callate - le tiró un cojín - Veamos tu armario.
Me llevé aproximadamente media hora probandome modelitos, hasta que uno de ellos las conveció por completo. Me duché, me plancharon el pelo y me hicieron varias ondulaciones. Mis labios estaban pintados con brillo y mis ojos delineados con lapiz negro. ASÍ
- Bien, lista, esperamos aquí - dijo Jennifer.
- Esta bien - murmuré - Creo que esto es estúpido - dije abriendo la puerta de casa - No, creo que no lo haré - la cerré.
- Oh no, claro que si - Paula abrió la puerta y Jennifer me empujó y cerraron la puerta. Suspiré. ¿Valía la pena hacer esto? Mordí mi labio y llamé al timbre. Tragué saliva duramente. Sabía que las chicas estaban pegadas a la mirilla. Miré hacia ella y la puerta se abrió. Ryan me miró de arriba a abajo.
- Dime - sonrió.
- ¿Esta Justin? - le pregunté.
- Claro, pasa.
- Oh no, voy tarde, solo quería comentarle una cosa. 
- De acuerdo, espera ahora lo llamo. ¡JUSTIN! - entró hacia dentro. 
- ¿Que?! - escuchó.
- Alguien te reclama en la puerta - le sonreí a Ryan y este entró al salón y cerró la puerta para dejarnos a mi y a Justin intimidad. 
Justin apareció con unos pantalones vaqueros caidos, dejando ver sus boxers negros y estaba sin camiseta. Me miró de arriba a abajo.
- ¿Donde vas? - me preguntó.
- He quedado con las chicas, venía a decirte que iba a salir, por si llamas a casa y no hay nadie, que no pienses que me han secuestrado - le sonreí.
Justin frunció el ceño. - No me hace gracia - movió la cabeza de un lado a otro.
- Necesito mis pendientes - dije. - Creo que me los dejé en algún lado de tu habitación.
- Claro, pasa y los buscamos - dijo apartandose de la puerta.
Caminé delante de él hacia su habitación.
- Los dejé en la mesilla - dije acercandome a ella y viendo que no estaban - Mmmm… Quizas se hayan caido - miré por ambos lados, hasta que los vi caidos en el suelo. Me agaché, pero solo mi tronco. Los cogí, me incorporè y me sobresalté al sentir a Justin detrás mia.
Puso sus manos en mis caderas y me acercó hacia él. Apartó mi pelo.
- ¿Intentas provocarme? - mordió mi oreja - Por que si es eso, lo estás consiguiendo.

Chapter ♥ {47}



La sangre se me congeló. 
- Qué pasa tío - escuché la voz de Cody. - ¿Estás bien?
- La están vigilando - murmuré apretando mis dientes. 
- ¿A quién?
- MALDITA SEA! - grité sintiendo la furia correr por mis venas. - ELLOS TIENEN CONTROLADA A __________ - le di una patada a la rueda de mi coche. - Tengo que irme - me monté en el coche. 
Escuché a Cody gritarme pero lo ignoré. 
Conducí por las vacias calles debido a que eran las 2 de la madrugada. Marqué él número de _________ rezando para que contestara, escuché cuatro pitidos y colgué. Paré en el semáforo en rojo. Marqué de nuevo su número frustrado.
- ¿Si? - escuché su voz risueña.
- Maldita sea ________ ¿Por que no cogías el teléfono? - dije alterado.
- Lo siento Justin, aqui hay mucho ruido y no me he enterado. ¿Que va mal?
- Tienes que salir de ahí.
- ¿Que? - dijo ella gritando a causa del gran bullicio que habia donde estaba. - ¡Espera! - esperé unos segundos hasta que la escuché con mejor claridad. - Ya, dime.
- Tienes que salir de ahí, llama a tu padre, vete a casa. - dije ahora más tranquilo.
- ¿Por que?
- ¡HAZ LO QUE TE DIGO! 
- ¡NO! ¡Quiero una explicacion!
- Jo.der __________ que desobediente eres, que te vayas a casa! Que no es seguro que estes ahi! - grité dandole un golpe al volante. Paré en doble fila por que o si no, tendría un accidente.
- ¡ESTAS PARANOICO! - gritó. - Hay mucha gente aquí! ¡No me va a pasar nada!
- Ese es el problema! Hay mucha gente, vuelve a casa nena, o si no, iré a buscarte y te juro por dios que te daré unos azotes. Asi que pon tu lindo trasero a salvo y ¡VETE A CASA!
- Just - la línea se cortó.
- ¿__________? - dije. - Mierda mierda mierda - tiré de los extremos de mi pelo. La volví a llamar, pero me saltaba el buzón de voz. Conducí rápido hasta casa. Subí las escaleras de dos en dos y entré en casa tirando todo a mi paso.
Mi móvil volvió a vibrar y lo saqué de mi bolsillo con la que esperanza de que fuese ___________. Otro mensaje.

” Parece que estas teniendo problemas con tu chica”

Había otra foto adjunta, donde pude ver a ________ hablando alterada por teléfono, asi que supuse que sería conmigo. Mi corazón se congeló. Ellos estaban muy cerca. ¿Y si ellos la tenían? ¿Y si le hacían algo por mi culpa? Jamás podría perdonármelo  Volví a intentar llamar a _________, pero no respondía. Empecé a caminar de un lado a otro del salón. No podía ir a por ella, a parte de que era una hora de camino, no sabía donde estaba __________. 
- Eres un estúpido Bieber - me golpeé a mi mismo.
Al cabo de unos minutos mi móvil sonó. Salté por encima del sofá para coger si móvil.
- ¿Si? - contesté agitado.
- Soy yo - escuché a ___________ susurrando.
- Dios mio - suspiré- ¿Estás bien? 
- Si.
- ¿Qué le pasó a tu móvil? ¿Donde estás?
- Se me quedó sin batería, lo siento. Y ya estoy en casa. 
Suspiré - Siento haberme puesto así, pensar que podía pasarte algo y yo no podía protegerte.
- Creo que debes relajarte - suspiró.- Por cierto, ¿Como es eso de que ibas a darme unos azotes? - la escuché reírse en voz baja. Me relajé y me reí con ella.
- Lo siento, estaba un poco alterado.
- No importa. 
- Quiero verte 
- Yo también a ti - ella suspiró - Tengo que colgar, creo que mi padre está detrás de la puerta escuchando.
- Oh, está bien. Que descanses nena.
- Igual tú, te quiero.
- Y yo a ti - colgué. Ahora que ya sabía que _________ estaba sana y salva, la cama volvia a llamarme.

El humo inundaba nuestro salón. Volví a darle una calada al porro. Retuve el humo y lo solté. Miraba mis cartas, escalera de color. El timbre interrumpió nuestra partida de poker.
Chaz fue a abrir la puerta y me quedé embobado mirando a las chicas que entraron. Entre ellas vi a Martha que me sonrió amistosamente  Los chicos se levantaron a saludar, y yo los imité. Rabia unas ocho chicas. Miré sus espectaculares cuerpos, que los hacían deseables con esos vestidos cortos ajustados que llevaban. 
Nos sentamos a terminar la partida, aunque era incapaz de concentrarme, notaba la mirada de una de las chicas sobre mi. La miré, ella llevaba una copa que Chaz le habia servido en la mano. Respiré hondo. 
- Creo que he ganado - dije dejando las cartas boca arriba sobre la mesa.
Los chicos bufaron. - Dame la pasta - tendí la mano y ellos me la dieron. - Un placer jugar con ustedes. 
- Venga vamos - dijo una de las chicas con bolsitas en sus manos.
Antes de que nos diéramos cuenta varias botellas de vodka se encontraban abiertas y casi vacías encima de la mesa, al igual que varias bolsitas de cocaína.

Esnifé y suspiré por lo bien que me sentía. Noté unas manos en mis hombros, miré hacia atrás para encontrarme con los ojos grises de Barbara. Ella se sentó en mi regazo, e imitó lo que yo había hecho antes, sujetándose el pelo, dejando que viera su cuello. Ella se giró y me sonrió.

Me echó hacia atrás en el sofá, se puso a mi lado y comenzó a besar mi cuello. Sentí la presión en mis pantalones, y ella pasó su mano haciéndome gemir. Me levanté y tiré de  ella llevándola a mi habitación, cerré el seguro y le tiré en la cama subiéndome encima de ella.

Narrado por ________


- ¿Lo has pasado bien? - me preguntó mi padre cuando llegamos a la puerta de mi casa. 

- Si - le sonreí. Él me dio las maletas y abrí la puerta del portal, le dí un abrazo. 

- Te llamaré mañana.

- Vale.

- Te quiero

- Y yo a ti - entré. Me paré en el ascensor y vi que alguien estaba bajando, así que esperé. Del ascensor salió una chica, sinceramente, preciosa, parecía que había salido de una revista de modelos.

- Hola - sonrió simpática.

- Hola - le sonreí. Ella salió y miré su cuerpo perfecto, alta, delgada. Joder, era una tía y no podía dejar de mirarla. Sacudí la cabeza y entré en el ascensor. Le di al dos y esperé a que el ascensor subiera. La puerta del ascensor se abrió. Me sobresalté cuando vi a alguien allí.

- Que susto Justin - puse la mano libre que tenía en mi pecho. Él lucía verdaderamente mal, como si no hubiera dormido en toda la noche. Salí del ascensor. - ¿Estas bien? - le pregunté. Justin sin decir una palabra me rodeó con sus brazos. Solté la maleta, que cayó a mis pies y lo abracé. 

- Te quiero - me susurro.

- Yo también - reí. - ¿Que te pasa? 

- ¿No puedo decirle Te quiero a mi novia?

- Claro que puedes - sonreí. Nos separamos. Justin cogió mi maleta.

-¿Donde ibas? - le pregunté. 

- A ningún lado - se encogió de hombros. Llegué a la puerta de casa y abrí. 

- Hola cariño - se escuchó a mi madre.

- Hola mamá - la abracé. Le dejamos sitio a Justin para que dejara la maleta en mi habitación. Ya que él insistió.

- Vaya Justin, vaya fiesta que montaron a noche - se quejó de broma mi padrastro. Miré a Justin. 

- Si bueno, mis amigos pueden ser muy escandalosos a veces - se encogió de hombros - Lo siento.

- No pasa nada hombre - le dio un pequeño golpe en el hombro - Sois adolescentes, es normal. - Salí con Justin a mi puerta. 

- ¿Por qué no te vas a dormir? Tienes una pinta horrible.

- Quiero estar contigo.

- Tendremos tiempo para estar juntos - le sonreí. - Solo duerme. 

- Solo si tú vienes conmigo. - cogió mi mano. 

- Espera - entré en casa. - Mamá - dije entrando en la cocina, donde se encontraba cocinando mientras veía la televisión. Ella me miró. - ¿Puedo salir con Justin? 

- Acabas de llegar, a penas te veo. 

- Igual no me ibas a ver - murmuré.

- ¿Que? 

- Nada, venga por favor - le sonreí. Ella suspiró. 

- Te quiero aquí a la hora de la comida. 

- Esta bien, ahora nos vemos - salí de casa donde se encontraba Justin recostado en la pared. 

- Vamos - cerré la puerta. Justin entrelazó sus dedos con los mios. Entramos en su casa, la puerta del salón estaba cerrada, y olía a alcohol y a drogas. Arrugué mi nariz. Justin cerró la puerta y me arrastró rápido hacia su habitación. Cerró la puerta y le echó el seguro. 

- Espera, voy a cambiar las sábanas - dijo quitando la colcha.

- Oh, no importa.

- Ya toca - me sonrió. Lo ayudé a poner sábanas nuevas. Me quité los pendientes, dejándolos en la mesilla de noche. Me quité la sudadera para poder estar más cómoda y la dejé encima de un cojín que había tirado en el suelo.

Me quité las converse y miré a Justin, él estaba mirandome. 

- ¿Que? - sonreí sintiéndome un poco intimidada por su mirada. Justin rodeó la cama y me acorraló en el armario. Poniendo sus manos a cada lado de mi cabeza. - Se te está haciendo costumbre hacer eso - susurré. Justin sonrió de lado para después unir sus labios con los mios. Lo agarré del cuello acercandolo más a mi.

Él me cogió de mi trasero y me alzó. Entrelacé mis piernas alrededor de su cintura, Él se movió por la habitación hasta que caímos encima de la cama. Él quedando encima, sin aplastarme. Pasó una de sus manos por todo mi cuerpo, hasta llegar a una de mis piernas, levantándola y haciendo que la colocara alrededor de su cadera. Bajó sus besos a mi clavícula, eché la cabeza hacia atrás para que tuviera más espacio para mi cuello. Pasó su nariz por toda la longitud de mi cuello haciéndome suspirar.

lunes, 18 de agosto de 2014

Chapter ♥ {46}




- Eres un poco posesivo ¿no? - cruzé los brazos debajo de mi pecho.
Justin sonrió de lado y volvió q colgar el vestido en el ropero.
- Te dije que era muy posesivo con lo que es mio. - se acercó a mi.
Justin puso sus manos en mi cadera, descrucé mis brazos y los pasé alrededor de su cuello.
Rozó su nariz con la mia, y después por mi mejilla. Sentí sus labios rozar con los mios pero el sonido de su teléfono nos sobresaltó.
Justin maldijo por lo bajo y se separó de mi.
Sacó su móvil del bolsillo y lo cogió.
- ¿Parker? - dijo empezando a andar por la habitación de un lado a otro. Suspiré y volví a mi armario para seguir cogiendo la ropa.- ¿Ahora? - escuché decir a Justin.
- Si, vale, está bien - se pasó su mano por el pelo. - Allí estaré - colgó.
Lo miré esperando a que me dijera algo. - Tengo que irme nena - suspiró.
- ¿Y eso? - pregunté.
- Negocios - se guardó el móvil en el bolsillo. - Hablamos luego, ¿vale?
- Si - murmuré. -
- Ven aquí - me hizo una seña con las manos para que me acercara. Solté la camiseta en la cama y cogí la mano de Justin. El me atrajo hasta su pecho. Puse las manos en su cuello. Justin me puso una mano en mi nuca y la otra en mi espalda y por fin, me besó. Pero no era un beso “normal” estaba mezclado con preocupación.
- Ten cuidado - me separé un poco de él.
- Lo tendré - me dió un corto beso y lo acompañé a la puerta.
- Avisame cuando llegues - me despedí en la puerta.
- Esta bien - me sonrió.
Ryan salió de su casa - ¿Nos vamos preguntó?
- Si - asintió. - Adios nena -volvió a darme un beso.
- Adios, tened cuidado - susurré.
- Gracias - dijo Ryan. Cerré la puerta mientras los veía irse por el pasillo.

Esa noche recé para que todo saliera bien y nadie resultara dañado. Me quedé dormida con él móvil en la mano esperando que él me enviara un mensaje diciendome que habia llegado bien. Mi despertador sonó tan cerca de mi oído que casi me da un ataque al corazón. Lo apagué mientras jadeaba debido al sueño que tenía.
Miré él móvil y no tenía ningún mensaje de Justin. Fruncí el ceño. Quizás se habia olvidado. Me levanté y cogí la ropa que me pondría hoy.
La verdad, era que estar con Justin me asustaba un poco.
No porque el fuese malo, al contrario, me encantaba como me trataba. Pero lo que hacía… - suspiré. Me miré al espejo y fijé la vista en mi cuello, ya apenas quedaba nada de la marca que me había echo Tony. Me puse un pañuelo rodeando mi cuello y salí de mi habitación colgandome la maleta. Antes de salir de casa cogí una manzana. Cerré la puerta y me encontré en el pasillo con Ryan y Justin. Ambos tenian cara de cansados. 
- Hola nena - dijo Justin dirigiendose a mi. 
- Hola - le di un beso. - ¿ Estás bien?
- Solo algo cansado - suspiró. Ryan intentó sonreirme en forma de saludo y yo le devolví la sonrisa. - Vamos - cogió mi mano - te llevaré al instituto. 
- Oh, no hace falta, no sabía si ibas a llegar para llevarme, asi que llamé a Paula para que me recogiera, tu descansa - le sonreí.  Justin después de mirarme un rato aceptó.
- Esta bien, entonces te veo el…. - alzó una ceja.
- Domingo.
- Ok  - mi móvil sonó, dandome la señal de que Paula estaba abajo esperandome. Justin me cogió de mis mejillas y unió sus labios con los mios. Mordiendo mi labio inferior al separarse.  - Te llamaré esta tarde. 
- Vale, te quiero.
- Y yo a ti.
Dejé las maletas en mi habitación. 
- Si necesitas algo, dimelo - dijo mi padre asomado en la puerta de mi habitación. Asentí. 
- Hola - saludé a la que ahora era mi hermanastra.
- Hola - ella se levantó y me dió dos besos. 
- ¿Como estás? - le pregunté. 
- Muy bien, ¿y tu? 
- Bien - le sonreí. Después de saludar a la novia de mi padre volví a mi habitación, que ahora, cada vez que iba allí, compartía con Maria, mi hermanastra. Cogí mi móvil viendo que tenía un mensaje de mi prima, diciendome que a las 10  vendría a por mi. Miré la hora, me quedaban 3 horas. Asi que decidí ducharme. Después de ducharme me puse un chandal y me dirigí de nuevo a mi habitación para empezar a peinarme. Iba a entrar pero la puerta se abrió de repende sobresaltandome. 
- Es para ti - dijo Maria dandome mi móvil. Fruncí el ceño y me puse el móvil en la oreja. 
- ¿Si?
- Hola - escuché la voz de Justin al otro lado de la línea y sonreí. 
- Hola - entré en la habitación cerrando la puerta. - ¿Acabas de levantarte?
- Si - bostezó - Necesitaba dormir. ¿Como fué tu día?
- Bastante aburrido - enchufé la plancha del pelo. 
- Y…¿ a que hora sales?
- A las 10 vienen a por mi. 
- ¿Te pondras el vestido negro? - preguntó. 
- Asi es.
- ¿Estas segura? - alcé una ceja.
-¿A que te refieres? Espera - puse el teléfono en manos libres - no hables nada inapropiado que tengo el manos libres. 
- Esta bien - se escuchó la voz de Justin por toda mi habitación. Fuí a la maleta y busqué el vestido negro, pero no estaba.
- ¿Que hicistes?! - jadeé. 
- Nada - rió Justin al otro lado de la linea. - Ponte unos pantalones vaqueros.
- ¿Sacastes el vestido? Eso no es justo! Ahora no tengo nada que ponerme!
- Vamos nena, no seas dramática - Maria me miraba confusa. 
- Tengo que colgar, necesito ir a buscar a alguien que pueda dejarme algo. 
- ¿Que? No me cuelgues! 
- Claro que si cariño, gracias - colgué. Maldito Justin bufé. Pero después sonreí y negué con la cabeza. 
Llamé a mi prima - ¿Tienes algo que dejarme? - dije mordiendome el labio.
Parte 2
Narrado por Justin
Sabía que cuando llegara iba a matarme por lo que había hecho. En verdad, yo no habia hecho nada, ella después de estar conmigo no habia guardado el vestido en la maleta y lo habia dejado en una silla, asi que sabía que se le iba a olvidar. Miré mi móvil sonriendo cuando ella me colgó. ¿Que se pondría? Después le diría que me enviase una foto.
- ¿No sales hoy? - me preguntó Ryan
- No - puse los pies encima de la mesa que habia en frente del sofá. 
- ¿Y la entrega?
- Joder, es verdad - suspiré frustrado. - Tendré que salir. 
Me levanté y me fuí a la ducha, cuando salí rodeé mi cintura con una toalla. Me fuí a mi habitación mientras silbaba una canción. Cogí mi móvil y llamé a _________ . 
- ¿Si? - escuché su dulce voz. 
- Hola nena, ¿encontrastes algo que ponerte? 
- Si - dijo contenta - Tengo el manos libres Justin, estoy terminando de pintarme y…
- No puedo decir nada inapropiado - terminé.
- Exacto.
- ¿Quien está ahí contigo? - me senté en mi cama.
- Es Maria, mi hermanastra. 
- Oh, hola Maria - reí.
- Hola - se escuchó una pequeña voz por el fondo. 
- ¿Por que no me envias una foto cuando estes lista? 
- Claro, ahora te la envio, ¿saldrás hoy? 
- Si, tengo que entreg… hacer cosas 
-Esta bien, ten cuidado.
- Siempre lo tengo nena, no tienes que preocuparte - puse el teléfono también en manos libres mientras iba sacando la ropa que iba a ponerme. 
- Ya, pero lo hago. 
- Es más, tú deberias tener cuidado, llamame cuando llegues a casa ¿vale?
- Vale.
- Y si te pasa algo tambien.
- Estás a una hora de camino Justin. 
- No me importa, solo hazlo. 
- Esta bien.
- ¿Estás arreglada ya?
- Sep, ¿quieres que te envie la foto? - dijo seductoramente. Ahora su voz sonaba más cerca del telefono por lo que supuse que habia quitado el manos libres, lo quité yo tambien y me puse el teléfono en la oreja. 
- No sabes cuantas ganas tengo de ver la foto - ella soltó una risita. 
- Ahora te la envio. 
- Esta bien, eh, nena - dije antes de que colgara. Respiré hondo y lo solté - Te quiero. 
- Yo tambien te quiero. - e imaginé que estaría sonriendo detrás del telefono, igual que yo tambien lo hacía.
_________ no tardó mucho en enviarme la imagen, la abrí y la vi vestida así. Me lamí los labios, primero miré las largas piernas que le hacian esos tacones, su vestido y como se ajustaban a sus pechos, y después vi su sonrisa y sus ojos. 
« Quieres matarme» le envié
« No realmente ;) » reí. Terminé de vestirme, cogí lo que tenía que repartir y salí de casa. Quería terminar ya para llegar lo antes posible a casa, ya que lo único que tenia ganas era de estar sentado en el sofá mientras veia la televisión. 
Conducí a Harth y aparqué mientras que veía a una multitud esperar una cola para entrar. Miré hacia ambos lados hasta que alguien carraspeó detrás mia.
-¿Bieber? - preguntó una chica.
- El mismo - dije mirando sus largas piernas.
- Susan, ¿tienes lo que te pedí? 
- Claro, sube al coche, no podemos hacerlo aqui.- ella asintió y se subió en el asiento del copiloto. Conduje hasta la calle que había detrás de la discoteca y aparqué en doble fila. 
- Aqui tienes - dije dandole una pequeña bolsita con polvo blanco.  Ella sacó el dinero de su sujetador y me lo entregó. 
- Un placer conocerte Bieber - sonrió seductoramente.
- Lo mismo digo - murmuré mirando hacia la carretera. Ella se bajó del coche y conducí está vez para la casa de Parker. 
Aparqué en delante de la enorme masión. Allí estaba el coche de Cody. Entré en la enorme mansiòn despues de que los de seguridad me dejaran pasar. Aunque esa casa estuviera muy bien adornada lujosamente, a mí, seguía dandome escalofríos como la primera vez que entré aqui. 
- Ya era hora Bieber - dijo Luke - Parker te esperá.- me guió hasta la puerta del despacho de Parker y entré llamando antes. 
- Pasa pasa Justin - dijo Luke haciendo señas. Cody ya se encontraba sentado en unas sillas delante de su escritorio. 
- ¿Como has estado? - sonrió
- ¿Que quieres Parker? 
- Vaya, no me hables así - sonrió - Os he llamado por que teneis que vigilar una mercancia que viaja el sabado que viene de aquí a Grendown. Y no me fio de quien lleva la mercancía, alguien podría haber dado un chivatazo, ¿Esta bien? - le dió una calada a su puro. Cody y yo asentimos. - Bien, ahora Luke os dirá lo que teneis que hacer. Y ahora, Cody, ¿Puedes dejarme un momento con Justin? 
- Claro - Cody salió de la habitación dejandome solo con Parker.
- Ha llegado a mis oidos que has tenido algunos problemas con Tony Aguilar, el pobre de la paliza que le distes ha salido hace poco del hospital - negó con la cabeza - Y todo por una chica. ¿Quien diría que solo una chica podía liarla tanto? - Lo miré sin entender a donde quería llegar. - Tengo que avisarte Justin, eres el mejor hombre que tengo, y no quiero perderte por que estés “enamorado” de una estúpida chica, ¿ me has oido? La estupidez que hicistes el otro día solo nos ha metido en más problemas, y no quiero problemas ¿Te queda claro? Si tienes ganas de follartela, hazlo, pero no la metas en nada más. Y ahora puedes irte. - Apreté mis puños y salí de la sala dando un portazo. No podía competir con Parker, un movimiento suyo, y estaría muerto. 
- Saldreis el sábado a las 12 de la noche, tardareis dos horas en llegar a Grendown.
El camión saldrá de San Antonio. Solo teneis que seguirlo.
- Esta bien - dije. - ¿Algo más? - dije levantandome de la silla 
- No, eso es todo.- Cody y yo salimos de la gran mansión.
- Esto una mierda - murmuró Cody - Nos pillan y estaremos metidos en la cárcel antes de que pestañeemos. 
- Sé positivo tio - le di un empujón de broma. Mi móvil vibró en mi bolsillo, lo saqué y vi que tenía un mensaje de un numero desconocido. Lo abri .
” Tienes que vigilarla mejor, Bieber”
Fruncí el ceño y abrí la foto que tenía adjuntada, donde vi que aparecía ______ sonriente hablando con sus amigas. Esa foto era de esta noche.