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miércoles, 25 de febrero de 2015

Chapter {26}



Después los chicos se fueron, y con ellos mi hermano. Estaba en la habitación, en un silencio un poco incómodo. La voz de la televisión llenaba la habitación, pero no estaba muy alta. Llamaron a la puerta.

- ¿Se puede? - la dulce voz de Pattie se escuchó.

- Claro - dijo Justin. Pattie entró y mi madre se levantó del sillón viendo como Justin abrazaba a Pattie.  - Mamá, ella es Maria, la madre de ______. - las presentó.

- Hola, encantada de conocerte, soy Pattie - se dieron dos besos.

- El guato es mío - dijo mi madre.

- Hola _______ - me abrazó. - No sabes lo contenta que estoy de que estés bien. Cuando Justin me llamó llorando lo que te había pasado se me echó el mundo encima. Menos mal que estais bien - sonrió.

- ¿Cómo os habeis enterado?

- Oh, bueno, él médico dijo " ellos estan bien" por lo que pregunté a quien se refería, y me lo dijo - se encogió de hombros.

- Me alegra verte - le dije a Pattie.

- A mi tambien - dijo esta - No puedo creer que vayamos a ser abuelas - le dijo ahora a mi madre.

- Yo tampoco - murmuró. - Aún somos muy jóvenes.

- Solo tenemos 48 - dijeron las dos a la vez. Se miraron y rieron ante esa coincidencia. Justin y yo nos miramos, ambos sonreimos. Jusrin cogió mi mano y empezó a jugar con mis dedos.  - ¿Vamos abajo y noa tomamos un café? - le preguntó Pattie a mi madre.

- Claro, verdaderamente lo necesito - ella cogió su bolso. La verdad es que se veía cansada.  - Ahora vengo - besó mi frente. Las dos salieron de la habitación cerrando la puerta. Justin se sentó en el borde de la cama.

- No quiero estar aqui - hice una mueca. - Odio los hospitales - murmuré. Justin me miró y sonrió, pero la sonrisa no llegó a sus ojos. Acercó su mano a mi cuello. Y pasó sus dedos por el mientras tensaba la mandíbula. Quitó sus dedos de mi cuello y miró hacia otro lado mientras que veía sus brazos tensarse debido a que estaba apretando sus puños.  - Justin - susurré. - No hagas esto.

- ¿Que no haga el que ______?

- Echarte la culpa de lo que ha pasado. No podías hacer nada.  - Justin se levantó de la cama.

- He estado apunto de perderte, de perderos - me miró con dolor.

- Pero estamos bien, Justin. Eso es lo que importa. No me hagas esto - susurré - Te necesito.
Justin me miró unos segundos - Simplemente no puedo aceptar el hecho de que no estuve ahí para salvarte. De que todos esos  cap.ullos tuvieron que hacerte el boca a boca. Cuando me enteré, una parte de mi, cayó. Aún estabas grave cuando llegué. Mil ideas pasaron por mi mente en el caso de que murieses, ¿Cual sería la muerte más rápida? - se pasó una mano por su pelo - No me hacia a la idea de vivir sin ti. Simplemente, no puedo. Te has metido bajo mi piel. Después vino el médico y me enteré de que estabas embarazada… - suspiró - Casi me da un infarto. No se como llevar todo esto, necesito.. adaptarme a todas las noticias - suspiró.
Nos quedamos un momento en silencio. La verdad es que yo tampoco sabía como aceptar todo esto. Cerré los ojos y suspiré. 

- ¿Estás bien? - abrí mis ojos y me encontré a Justin cerca mía mirandome.

- Si, solo algo cansada. - Justin apagó la tele. 

- Duerme ______ - besó mi frente. Cerré mis ojos y me dejé llevar por el cansancio.


Sentía mis pulmones arder, no podía respirar. Intenté salir de la oscuridad para poder respirar, pero una fuerza me lo impedía. Presionaba mi cuerpo hacia abajo. Intentaba gritar por ayuda pero no salía mi voz. Una sensación de terror invadía mi cuerpo haciendo que mi corazón fuese más rápido. "


Me desperté sobresaltada y desorientada. Justin estaba dormido en la butaca, podía verlo gracias a la luz que venía de la calle y a la de emergencias. Habia cambiado su ropa por un chandal y dormía con los brazos cruzados y su cabeza dejandola caer un poco hacia la izquierda. Suspiré mientras que sacaba mi sudor con las sábanas. Necesitaba beber un poco de agua. Me incorporé y cogí el vaso de plástico que estaba en una mesita y bebí un poco, mejorando el ardor de mi garganta. Me destapé y agradecí el fresquito que entraba por la ventana abierta. Intenté ignorar la fatiga que sentía. Lo que menos quería era despertar a Justin. Cerré los ojos intentando dormir de nuevo. Pero no pude, no cuando el tobillo me estaba matando de dolor. 

- Justin - susurré - cariño.

- ¿Mmm? Dime nena - se levantó.

- Necesito que me den algo, no puedo con el dolor en el tobillo.

- Claro - dijo soñoliento. Cogió un mando que estaba a mi lado y le dió a un botón.

- ¿Para que es eso?

- Para llamar a la enfermera - bostezó.

- Siento despertarte - hice una mueca.

- No digas tonterias, cariño - cogió mi mano.

- ¿Justin?  - él me miró. - ¿Puedes abrazarme? - Justin me miró un poco confundido y se acercó a mi. Me incorporé y rodeé su cintura con mis brazos mientras apoyaba mi cabeza en su abdomen. Justin rodeó mis hombros con sus brazos.

- Te quiero, Justin - susurré aspirando su aroma.

- Yo tambien te quiero - besó mi coronilla y frotó mi espalda. Una enferma no tardó en entrar.

- ¿Que ocurre? - preguntó. Ella era joven. Tenía su pelo largo moreno recogido en una cola alta, y es de las pocas personas que he visto qu le quedase el uniforme de médica bien.  Ella se quedó mirando a Justin de arriba abajo.

- Necesita unos calmantes - dijo.

- Claro, ahora los traigo - murmuró y se giró saliendo de la habitación.

- Pobre chica - murmuré.

- ¿Por qué?

- Ella se quedó en shock, no está acostumbrada a tus encantos. - Justin rió. La chica no tardó en entrar. Con una jeringuilla me metió los calmantes por el suero. Hice una mueca, eso verdaderamente se sentía incómodo.

- Gracias - sonrió Justin.

- No hay de qué, si necesitan algo llámenme - salió de la habitación mientras volaba en una nube.

- Lo has vuelto a hacer - le diije cuando la chica cerró la puerta.

- ¿El que? - se sentó en el borde de la cama y cogió mi mano.

- Has puesto tu sonrisa matadora.

- ¿Mi sonrisa matadora? - dijo confuso.

- Si, es la misma sonrisa que me pusistes  a mi el día que te conocí - Justin rió.

- Asi que, ¿Fue mi sonrisa matadora lo que te cautivo? - besó mis nudillos.

- Eso y tu lado oscuro - sonreí.

- Oh, es verdad, mi lado de chico malo - cogió mi dedo indice y lo mordió.

- Auch - me quejé. -Justin, ¿Por que todo el mundo cree que tuve un accidente?

- Bueno…. Lo arreglamos todo para que creyeran eso.

- Esta bien - susurré suspirando. - ¿Puedes besarme? - Justin se acercó a mi. Cogió mi mentón con suavidad. Lamí mis labios y miré su rostro en la oscuridad. Cerré mis ojos cuando posó sus labios en los mios. Puse mi mano en su cuello, rozandolo. Abrí mi boca dejando paso a su lengua. Dejó mi mentón para poner su mano en mi nuca. Nos separamos por falta de aire.

- Te quiero - susurró en mis labios.

- Yo también.

Chapter {25} parte 2

Narrado por _______ .

Abrí mis ojos con pesadez. ¿Donde estaba? ¿Tenía puesta una mascarilla? Miré a mi alrededor como pude y vi a Justin apoyado en la pared mirando hacia abajo. Él se veía destrozado. Iba todo de negro,por lo que resaltaba con la pared blanca. Moví mis dedos.

- ¿______? - escuché la voz de mi madre. Justin me miró y mis ojos se encontraron con los suyos un momento, para después dirigir la vista a mi madre, que estaba con las lágrimas saltadas. - Oh cariño - pasó mi mano por mi frente y por mi pelo.

- Llamaré a una enfermera - dijo Justin serio. Mi madre lo miró asintió. Aún me sentía un poco aturdida.

- Menos mal que los chicos llegaron a tiempo, dijeron que fué un accidente horrible. Menos mal que ya estas bien. - ¿Accidente? Lo único que recordaba era estar debajo del agua sin poder salir. - Tu corazón dejó de latir, ellos consiguieron salvarte, a ambos - tocó mi vientre y una lágrima rodó por mi mejilla. Un médico entró, y Justin detrás de él.

- Que bien que despertó - encendió una pequeña linterna y apuntó a mis ojos - Mire hacia la izquierda - lo hice - Ahora a la derecha. -puse mis ojos hacia la derecha para ver a Justin mirandome con sus manos en los bolsillos. - Le reduciremos el oxígeno para que se vaya acostumbrando a respirar por ella misma. ¿Te duele algo? - me preguntó. La verdad, es que ahora que lo preguntaba, si, me dolia el tobillo, y el cuello  - ¿El tobillo y el cuello? - preguntó. Asentí. - Bien, no hay problema con eso, hemos vendado tu tobillo, ya que te lo doblastes y tu cuello tiene algunas magulladuras que se te quitaran, es normal sentir dolor. - Quitó la mascarilla. - Si le duele, no duden en pedir calmantes. Volveré a verla por la noche. - Respiré hondo con un poco de dificultad. Sentía mi boca seca apesar de toda el agua que había tragado.

- Os dejaré para que hableis - dijo mi madre dandome un beso en la frente y saliendo de la habitación. Justin estaba apoyado en la pared mirandome. Lamí mis labios secos.

- ¿Quieres un poco de agua? - asentí. Él vino a mi lado, cogió un vaso de plástico y lo llenó con una botella de agua que había allí.
Levantó la parte superior de la cama con una especie de mando para que  estuviera más inclinada y pudiera beber. Acercó el pequeño vaso a mis labios y bebí sujetando con él el vaso. Cuando terminé Justin mojó sus dedos en el vaso y lo pasó por mis labios para que no estuvieran tan secos. Mi corazón se aceleró ante su tacto.
Dejó el vaso a un lado y se sentó en la butaca que habia al lado de mi cama. Carraspeé un poco para que mi voz no sonara aspera y tosí.

- ¿Estas enfadado? - murmuré. Justin tenía los codos apoyados en sus rodillas y sujetaba su barbilla.

- ¿Enfadado? No. Lo que estoy es molesto y asustado. Sabías que te estaban vigilando, no se por qué no le dijistes a alguno de los chicos que  te acompañara… Y estoy asustado, por que casi te pierdo - me miró. - Estuvistes muerta, _____. Practicamente te perdí por minutos.

- Lo siento - susurré mientras que juntaba mis labios para que no temblara el labio inferior.

- Pensé que te perdía _____, o mejor dicho, que os perdia - murmuró. Un escalofrío recorrió mi columna. - Estais los dos bien - se levantó y puso su mano en mi vientre. - Dios mio ________ - sollozó y me abrazó por mi cintura, apoyando la cabeza en mi vientre. Acaricié su pelo.

- Estoy bien - susurré - Todo está bien ahora.

- No - se levantó y pasó una mano por su pelo - No esta todo bien. Estas embarazada, vamos a tener un hijo y ni siquiera puedo mantenerte a ti lejos del peligro. No es bueno que tengamos un hijo con toda esta mi.erda encima.

- Lo se - susurré - Estoy asustada por eso - cerré mis ojos. - Cuando me lo dijeron ni siquiera supe como reaccionar. No sabía como afrontar la noticia, y tenía miedo de tu reacción. No se que hacer - limpié mis lágrimas. - Justin se acercó a mi y cogió mis mejillas entre sus manos.

- No estas sola, ______.Estoy contigo, saldremos adelante. Intentaremos... Ya veremos que hacemos.  -rozó su nariz con la mia y cerre los ojos. - Os protegeré. Te amo.

-Yo tambien te amo - puse la mano que no tenía puesto el suero en su cuello y Justin juntó sus labios con los mios. - Pensé que no volvería a besarte - susurré cuando se separó de mi. Justin volvió a besarme, esta vez más profundo. Llamaron a la puerta y Justin se separó lentamente de mi.

- ¿Ya? - escuché la voz de Jennifer. Justin rodó los ojos.

- Eres jodida.mente molesta - murmuró Justin.

- Te he oido - dijo ella entrecerrando los ojos.

- Lo hice para eso, Sanchez - la llamó por su apellido. Sonreí. Ella me miró y sonrió. Las chicas entraron detrás de ellas.

- No sabes el susto que me has dado - dijo Jennifer.

- Casi Christian me amordaza para que dejara de hablar de lo histerica que estaba - dijo Marta. Reí.

- Habría que ver eso - murmuró Justin. Marta lo miró con el ceño fruncido.

- Eres un mal foll.ado, Bieber - Cristina rodó los ojos.

- ¡Oye! - me ofendí. Justin sonrió de lado.

- Lo siento - se disculpo poniendo sus manos en alto.

- A mi Chaz casi me ata a la silla para que dejara de andar de un lado a otro - Paula hizo una mueca. Miramos a Justin de reojo esperando que dijera algo. Él nos miró.

- No tengo nada ingenioso que decir esta vez - reí.

- Nos alegramos de que estes bien, ______  - dijo Cristina. - Tenemos que salir, los chicos quieren entrar. Les distes un buen susto. Nunca los había visto llorar. - Mi pecho dolió.

- Esperamos tenerte pronto en casa - Paula besó mi mejilla.

- ¡Siii! E iremos a comprar cosas para el bebé - dijo Marta dando saltitos.

- Solo estoy de un mes.

- Esta emocionada por que va a ser tita - dijo Jennifer. - Todos lo estamos, _______. Estamos aqui, lo sabes - eso tiró de mi fibra sensible.

- Gracias - la abracé, una a una. Se despidieron y salieron. - Espero que controles tus celos ahora - le eché una mirada fugaz a Justin. Él rodó sus ojos. Apoyandose con loa brazos cruzados en la pared. Él estaba de lado, asi que pude ver su perfil.

- ¿como está nuestra buceadora? - soltó Christian cuando entró.

- Eso no es apropiado - Ryan le dió un golpe en su nuca.

- Lo siento, era un chiste, nada más. - frotó su nuca.

- Estoy bien, gracias - Ryan me abrazó.

- No sabes el susto que nos distes, _______.

- Lo siento - murmuré.

- No tienes que disculparte. - se separó de mi y Cody me abrazó. Miré a Justin de reojo y estaba tensando su mandíbula mientras miraba hacia delante. Sonreí.

- Me alegra tenerte de vuelta - pellizcó mi mejilla. Le sonreí.

Chaz me abrazó sin decir nada, y después Christian se dirigió con una sonrisa de oreja a oreja hacia mi. Me abrazó. - Me alegro que estes bien - besó mi mejilla. - Pero la próxima vez que quieras ir a nadar solo tienes que decirnoslo - solté una carcajada. Chaz le dió un golpe en el brazo mientras que Justin murmuraba algo enfadado.

- Gracias - les dije - Por salvarme.

- No hay de que, ______ - dijo Chaz - Eres como nuestra hermana.

- Por cierto _______, tienes unos labios muy suaves, tienes que decirme que vaselina usas - salió corriendo de la habitación ya que Justin fué detrás de él. Reí.

- Maldi.to hijo de pu.ta - Cody movió la cabeza de lado a lado mientras que sonreía.

Chapter {25} parte 1

Narrado por Maria

Escuché los gritos de ______ desde donde estaba escondida. Tapé mi boca y sollocé en silencio. Dejé de escucharlos y una sensación de pánico recorrió mi interior. ¿Ella estaba bien? ¿Que le habían hecho? ¿La habían matado? - Mordí mi labio reprimiendo mis sollozos  cuando escuché unos pasos acercarse. Me escondí mejor entre esos arbustos.

- Había una chica con ella - escuché la voz de un hombre.

- Si, es la hijastra de Esteban, dejemosla, no creo que encuentre la salida fuera del bosque - dijo otra voz. Tapé mi boca y los pasos se alejaron. Cuando ya no los escuché me relajé por un segundo.

- ¿______? ¿________? - escuché. Miré hacia todos lados y después al móvil.

- ¿Si? - susurré.

- ¿______? No, ¿Maria? ¿Eres Maria, verdad? - habló rápido.

- Ajam.

- ¿Donde estáis?

- No lo se - sollocé en voz baja - Estoy cerca de un río, escondida. _____ no se donde está. Ella me dejó aquí.

- Mi.erda - murmuró. - Bien, estoy buscándote, ¿Me ves?. - Levanté la vista por encima de los matorrales.

- No, no te veo - lloré.

- Vale, tranquila, ¿Puedes verme ahora? - me levanté  y vi a un grupo de chicos con armas.

- ¿Cómo vas vestido? - pregunté.

- Llevo unos pantalones vaqueros y una camiseta blanca, y somos cuatro.

- Te veo, estoy a vuestra izquierda. - ellos miraron y salí de mi escondite agarrándome a las piedras y a los árboles para no resbalar. El chico que tenía el teléfono vino a por mi. 

- ¿Estás bien? - asentí. Mientras que secaba mis lágrimas. - ¿Donde está ____ ? - preguntó preocupado.

- Sus gritos se escuchaban por allí. - señalé hacia el río. El asintió. 

- Vamos a buscarla - dijo Chaz. Un chico pelirrojo se acercó a mi y me sonrió con confianza, pero su sonrisa no llegó a sus ojos. Me ayudó a caminar por la cuesta abajo. Los demás iban más rápido. 

Pongan esta cancion

- Oh maldi.ta sea ____ - maldijo un chico rubio de ojos marrones. Todos corrieron hacia la orilla del río. Cuando llegué mi corazón se encogió. Ella estaba tirada en la orilla. Tenía varios arañazos en su cara y manos. Sus pantalones estaban rotos y ella estaba mojada. - No respira - el chico la trajo hacia nosotros y la puso en el suelo. Mientras que un chico moreno le hacia el boca a boca, otro se encargaba de hacer que su corazón funcionase. Recé para que ella reaccionara, ella estaba así por mi culpa, si yo simplemente no me hubiera hecho el tatuaje, ella no tendría que haber venido a por mi, y estaría a salvo. Un sentimiento de culpa hizo que me retorciera.

- Vamos ____ - dijo el chico rubio - Tienes que despertar - volvió a intentar que su corazón funcionara presionando una y otra vez su pecjo con sus manls. Un chico con el pelo rubio rapado y los ojos azules llamaba por teléfono desesperado. Mi labio inferior tembló cuando los dos chicos dejaron a ____. 

- No despierta - dijo el moreno - No puede ser - sollozó.

- Sigue intentándolo maldita sea. - dijo el rubio. Esta vez este ocupó su boca y el pelirrojo que estaba a mi lado fue a ocupar el lugar que el moreno había dejado libre, mientras que este estaba arrodillado en el suelo con sus puños apretados y su mandíbula tensa. El pelirrojo presionaba sus manos contra el pecho de _____ una y otra vez.
Ella estaba pálida, sus labios estaban morados y su cuello estaba rojo.

-  Tienes que despertar _____, por tu hijo - dijo el pelirrojo apretando su mandíbula - Por Justin, por nosotros.  - Sollocé,¿Ella estaba embarazada? Me arrodillé en el suelo y cerré los ojos fuertemente. 

- Es inútil - dijo el rubio con ojos marrones.Se levantó - Ellos verdaderamente consiguieron su objetivo.

- La ambulancia viene de camino. - dijo el rubio de ojos azules. - Ella no puede morir Cody! - le gritó al rubio.

- ¡Ya lo se Ryan! ¡Pero no reacciona! ¡ Ella está muerta! - tiró de los extremos de su pelo desesperado.
Sollocé y vi como Ryan intentaba reanimarla, presionando su cuerpo inerte sobre la arena, una, dos, tres veces, cuatro, hasta que ella tosió. Miré atenta a ______. El pelirrojo la puso de lado y ella echó todo el agua que había tragado. Cerré lo ojos y di gracias a Dios por esto. Ella era fuerte, simplemente no podía desaparecer así como así. Ni siquiera podía mantener sus ojos abiertos.

- ______, mirame, no vuelvas a dormirte, ¿vale? - dijo el pelirrojo.

- Cojamosla, llevemosla a la carretera, allí le resultará a la ambulancia más fácil encontrarnos.- El rubio de ojos azules la cogió en peso. Ella ni siquiera podía mantener su cuerpo.

- Vamos - me dijo el moreno. Asentí y caminé detrás de ellos mientras limpiaba mis lágrimas. El rubio anduvo con un poco de dificultad a lo largo del bosque, cargandola. La cabeza de ______ caía hacia atrás, y sus brazos a sus lados.

Cuando llegamos, la ambulancia estaba allí, la pusieron en una camilla y la metieron rapidamente dentro. Ryan se fué con ellos mientras sujetaba la mano de ______.

- Hoy sueltan a Justin, van a vigilarlo  durante unos cuantos días, después lo dejarán en paz. No han podido relacionarlo con los asesinatos. Estuve hablando con Esteban, él sorprendentemente cubrió a Justin. - murmuró el moreno, que llamaron como Chaz.

- Él nos matará cuando se entere de esto - dijo Cody. - Le prometimos que la protegeriamos.

- No se como ha podido pasar esto, como ella ha sido tan descuidada, debería de habernos avisado - murmuró frustrado Chaz.

- ¿Estás bien? - me preguntó el pelirrojo.

- Si, creo - murmuré - Ha pasado mucho en muy poco tiempo. Pensé que ella iba a morir.

- Ella es fuerte, mald.ita sea, ella es jo.didamente ruda - rió entre dientes intentando calmar el ambiente, y por lo menos conmigo lo consiguió. Sonreí de lado. Me saqué el móvil de ______ del bolsillo y se lo tendí.

- Es el móvil de _______.

- Gracias - se lo guardó. - ¿Donde te llevo?

- Quiero ir a casa - murmuré - Por favor. 

- ¿La llevas tú? Nosotros llamaremos a la grúa para que venga a recoger el coche de _____. La policía no tardará en meter sus narices en esto - suspiró - Saca su maleta del maletero. - Abrió el coche de _____ y sacó mi maleta. Me guió hasta un coche y me subí.

miércoles, 18 de febrero de 2015

Chapter {24}



Las palabras de mi madre resonaban en mi cabeza " Hasta que uno de los dos acabe muriendo" Mi labio inferior hizo un puchero y lágrimas salieron de mis ojos, llorando en silencio. Estaba asustada, no sabía como enfrentar a esto. Necesitaba a Justin a mi lado.Mi móvil sonó. Miré el número en la pantalla y fruncí el ceño.

- ¿Si? - pregunté limpiando mis lágrimas.

- ________ soy Maria - dijo mi hermanastra al otro lado de la línea.

- Oh, hola Maria, ¿Cómo estas? - le pregunté intentando ser amable, ya que ahora mismo tenía ganas de saltar por la ventana.

- Bien, creo - murmuró - Tengo un problema.

- ¿Que ocurre?

- Mi madre me ha echado de casa y… No se que hacer, no se donde ir… y pensé en llamarte.

- ¿Que te ha echado de casa? - aluciné.

- Si, y estoy un poco asustada, jamás pensé que lo diría en serio - suspiró con pesadez.

- Bueno, emmm…. voy a buscarte, estaré allí dentro de una hora.

- Vale, gracias.

- No hay de qué - murmuré - ¿Donde estas?

- Estoy en el parque que está en frente de casa.

- Vale, ahora voy para allá - colgué. Sin ganas de nada metí mis piernas en uno de mis jeans y me puse unas converse. Cambié mi camiseta ancha de Justin por una camiseta blanca de tirantes, antes de salir de casa me miré al espejo poniendo bien mis pelos y echándome un poco de maquillaje y rimel para no parecer un zombie. Desde que Justin estaba encarcelado provisionalmente y mi repentino embarazo no pegaba ojo.

- Voy a buscar a mi hermanastra - dije asomándome por el salón para ver a Cristina viendo un programa de cocina mientras que apuntaba los ingredientes.

- Vale, ten cuidado - dijo sin quitar la mirada del cuaderno. Cogí las llaves del coche y mi móvil y salí.

Puse la radio en el coche para intentar no pensar, o si no, me pondría a llorar. Me habían vuelto a arrebatar a Justin. Me había dejado, otra vez. Esperaba que todo esto se solucionase y Justin volviera a casa pronto. No tenían pruebas, solo sospechaban, así que lo tenían en los calabozos mientras le hacían interrogatorios e intentaban conseguir pruebas.
Al cabo de una hora y cuarto exactamente llegué al parque donde estaba Maria. Aparqué en un sitio libre y me bajé mientras que la buscaba con la mirada.Como no la encontraba empecé a caminar por el parque hasta que vi a una chica castaña clara que se levantaba de un banco. Cogió una maleta y empezó a caminar hacia mi. Era alta y sinceramente, no aparentaba 14 años. ¿Que les pasaba a las niñas de hoy en día? Yo tenía 22 y aparentaba 18.

- Hola - dijo dándome dos besos.

- Vaya, la miré de arriba abajo, si que has cambiado - le sonreí.

- Tu también.

- Menos mal - abrí el maletero del  coche y metí su maleta. - Antes de irnos, dime por qué te han echado de casa. - Ella me enseñó su muñeca y pude ver que tenía escrito 
“Edward" .

- ¿Bromeas? - dije cogiendo su muñeca -¿Te has tatuado el nombre del vampiro de Crepúsculo?

- ¡No! - se ofendió - Edward es mi novio. 

- ¿Novio? Pero ¿Que edad tienes?

- Voy a cumplir 15 - se cruzó de brazos.

- Ammm… Interesante - murmuré - ¿Y te han echado de casa por tatuarte el nombre de tu novio.

- Si, me han echado de casa por hacerme un tatuaje.

- Toma ya - murmuré - ¿Te has tatuado el nombre de tu novio? - le hice una seña para que subiera al coche.

- Si - se encogió de hombros y nos montamos.

- ¿Y si lo dejas? - arranqué saliendo de esa calle.

- Pues diré que me lo hice por Crepúsculo - se encogió de hombros. - Le quiero, _______. Él es increíble conmigo, por eso lo hice. Me gustaría pasar el resto de mi vida con él

- Vaya ,esa es una decisión muy importante.

- Si… Oye, ¿Por qué no co.ges por la carretera antigua? No hay tanto tráfico. - sugirió.

- Tienes razón.

Mientras que Maria me iba contando como de maravilloso era su novio, tuvo que interrumpir su charla por que su móvil sonó.
- ¿Si? - contestó. - ¿Que quieres mamá? - bufó molesta. - No, no voy a volver, por ahora…. Estoy con ______. Ella se ofreció a recogerme……. Oh venga mamá, ella no me matará. - dice que te pongas - me dio el teléfono. Suspiré y me lo puse en la oreja.

- ¿Si?

- No es que esté muy contenta por que esté contigo. Pero antes de que esté con ese novio suyo, lo prefiero. Y ya que tu novio está de viaje, no le vendría mal despejarse. Espero que me la cuides por que o si no….

- Lo haré, de nada - le pasé el teléfono a Maria. Miré por el espejo retrovisor viendo a un coche detrás mía. Ese coche lo había visto cuando iba de Stratford a Cambridge.
"Ellos te tienen vigilada" escuché la voz de Justin en mi cabeza. Aún el coche iba alejado de mi.

- ¿Estas bien? - me preguntó Maria. - Estás pálida.

-¿Mmmm? - la miré - Si, estoy bien - cogí mi móvil y marqué el número de Chaz.

- ¿Que pasa ______?

- Me están siguiendo - murmuré aterrada y Maria miró hacia atrás.

- ¿Que? ¿Donde estas?

- Voy de Cambridge a Stratford por la carretera antigua.

- ¿Estás segura de que te están siguiendo? - escuché ahora la voz de Ryan.

- Es el mismo coche y la misma matrícula que el coche que iba detrás mía de Stratford a Cambridge. - Tomé una curva.

- Mal.dita sea, ¿Por que fuiste sola? - gruñó Ryan.

- Yo solo necesitaba recoger a mi hermanastra -murmuré. Miré por el espejo retrovisor y no vi ningún coche. - Creo que han dejado de seguirme - respiré nerviosa. El coche empezó a pararse. - Oh no, espera - jadeé.

- ¿Por que se para? - dijo Maria un poco asustada.

- ¿Que pasa? - dijo Chaz.

- ¡Se me ha parado el coche Chaz! Dice que no tengo gasolina, cuando yo le eché a mitad de camino, no puede ser. - bajé del coche con el teléfono aún pegado en mi oreja. Miré por donde había venido y vi en la carretera un rastro de gasolina. -he estado perdiendo gasolina - murmuré.

- Ya vamos para allá, ______.  - Miré a lo lejos y vi aparecer el coche que antes nos estaba siguiendo.

- Oh dios mio - murmuré - ¡MARIA SAL DEL COCHE! - le grité a punto de un ataque de pánico.

- ¿Que? - dijo confusa.

- ______, ________ jo.der que pasa - dijo Chaz.

- ¡QUE SALGAS DEL PU.TO COCHE! - volví a gritarle. Ella se quitó el cinturón nerviosa. Ella se acercó a mi. Cerré mi puerta y cerré el coche. La cogí de la mano y eché a correr mientras que la arrastraba detrás mía.

- ¿Que estás haciendo? - dijo cuando entré en el bosque.

- Nos están siguiendo, tenemos que salir de aquí, tú solo corre - respiré agitada. Escuché el coche cada vez más cerca.

- Chaz - dije con la respiración agitada debido a que estaba corriendo - Vienen detrás nuestra - miré hacia atrás y vi como varios hombres salían del coche y empezaban a entrar corriendo en el bosque. - Tengo puesto el GPS para que puedas encontrarme. Mi coche está en medio de la carretera. Corre más rápido Maria.

- No me cuelgues, te estaré localizando.

- No tardes - jadeé. Una sensación de miedo recorría mi cuerpo. Maria corría a mi altura. Mi pié quedó enganchado a algo y caí poniendo mis manos y mi rodillas en el suelo. Jadeé de dolor.

- Vamos ______ - Maria me ayudó a levantarme - Se están acercando. - Me levanté y ambas volvimos a correr lo más rápido que podíamos esquivando los arboles y arbustos y saltando las ramas que había en el suelo. Sentía un dolor en el costado y lo ignoré. ¿Hacia donde iba? ¿Que hacía? María también estaba en peligro. A medida que íbamos corriendo el ambiente era más húmedo. Así que supuse que estábamos cerca de un lago. - Escóndete detrás de esos matorrales, y toma mi móvil - dije con la respiración agitada. - Pase lo que pase, no salgas de ahí, y no sueltes el móvil. Lo están rastreando. - Ella asintió asustada.

- ¿Donde vas?

- Quédate ahí - le ordené. Seguí corriendo hacia delante. Hasta que pude ver el río a unos cuantos metros de mi. Sentí como tiraban de mi pelo y grité. Me hicieron retroceder hacia atrás y me empujaron hacia delante soltando mi pelo, haciendo que cayera rodando colina abajo. Debido a que a medida que nos íbamos acercando al rió era cuesta abajo. Sentí mi cuerpo mojarse cuando dejé de rodar. Ni siquiera podía respirar. Sentía un dolor punzante en mis costillas. Mis rodillas estaban doloridas, al igual que mi cara. Sentí unos pasos acercase a mi pero ni siquiera tenía fuerzas para levantarme y correr. Agarraron fuertemente mi pelo, levantándome y gruñí del dolor poniendo las manos en mi pelo.

- Preciosa pe.rra - murmuró un hombre en frente mía. Jadeé - Así que, ¿a ti es a quien hay que matar para derribar a Bieber y con ellos a los Owners? Creo que será pan comido - sonrió vacilante. - Ahógala - ordenó. ¡¿Que?! - gritó mi conciencia. El hombre, o mejor dicho, el gorila que se encontraba sujetando mi cabello entró conmigo en el rió mientras yo intentaba inútilmente soltarme.

“Vas a morir, vas a morir" jadeaba mi mente. Resbalé y esa fue la oportunidad perfecta para que metiera mi cabeza debajo del agua. Sentí el pánico recorrer mi cuerpo mientras que intentaba salir de allí. No podía respirar. Me moví para intentar salir y dí con mi pié en algo, al parecer alguna parte del cuerpo del gorila, ya que me soltó. Salí a la superficie respirando agitada y retrocediendo hacia atrás mientras sentía la corriente llevarme. Intenté retroceder a la otra orilla del río. Pero mi tobillo me dolía demasiado. Jadeé cuando intenté apoyarlo. Me moví torpemente a lo ancho del río para salir de allí. Tiraron de mi pierna haciéndome caer. Intenté no meter mi cabeza dentro, aunque fue imposible. Presionaron de mi espalda hacia abajo.. Aguanté la respiración mientras que intentaba salir de ahí. No tenía aire. Tenía que luchar, no podía simplemente dejar que me ahogaran. Soltó el agarre que tenía sobre mi espalda y salí a la superficie. Cogió mi cuello entre sus manos. Sollocé intentando buscar aire con mis pulmones. Su mano se apretó alrededor de mi cuello y mis pies no tocaban el suelo. Mi corazón bombeó rápido y mis pulmones gritaban por oxígeno. Ayuda, necesitaba ayuda. 

No soportaré que te pase algo de nuevo. No podría soportarlo" escuché la voz de Justin en mi cabeza mientras que arañaba las manos de ese hombre jadeando.

"Ellos vienen a por nosotros. Quieren quedarse con Stratford, quieren destrozarnos desde dentro, prácticamente el pilar que sostiene a Los Owners - dijo refiriéndose a Justin - Quieren destruir todo lo que quiere, para que sea más fácil acabar con él" - la voz de Chaz retumbaba en mi cabeza.

- Vamos, mátala, no le queda mucho oxígeno - gritó el otro hombre en la orilla del río.

 - Te amo - dijo en Español. Sonreí.
- Oh, yo también lo hago - sonreí - ¿Puedes decirme algo más en español?
- Mmmm … quiero vivir el resto de mi vida contigo.
- ¿Que significa?
- Quiero vivir el resto de mi vida contigo. ____ Watson " Sentí mis parpados pesados. Dejé de luchar, mis manos cayeron a mis costados y después mis párpados se cerraron.

Chapter {23}



Abrí mis ojos al sentir que alguien me llamaba. Los volví a cerrar por la claridad. Pude ver varias personas a mi alrededor, que conocí  como mi madre, mi hermano, Cristina y Ryan. Intenté incorporarme.

-  No cariño, no lo hagas – dijo mi madre. Jadeé.  – Será mejor que la llevemos al hospital.

- No quiero ir al hospital – murmuré.

-Irás al hospital – dijo terminando finalizada la conversación. Después de unos momentos conseguí ponerme derecha, mientras que me apoyaba en la pared del pasillo. Metí mi cabeza entre mis rodillas mientras que suspiraba. No podía ser verdad, todo iba bien, estábamos bien, y ahora se lo llevaban. La idea de que metieran a Justin en la cárcel me ponía los pelos de punta.

- Bien ¿Nos acompañan? – dijo mi madre preguntándole  a Cristina y Ryan.

- Claro – dijo este – Vamos – me ayudó a ponerme de pie y rodeó mi cintura. Mi hermano me cogió por el otro lado y nos metimos en el ascensor. Mi madre me miraba con desaprobación. Miré hacia abajo dolida, lo que menos necesitaba era una de las charlas de mi madre, lo que menos necesitaba es que me hundieran más, y ella lo haría. Ryan tenía su mandíbula tensa. Cuando llegamos al coche de mi madre me pusieron en el asiento de atrás.

- Ve tu con ellos, iré a avisar a los chicos - Ryan besó fugazmente a Cristina y salió corriendo hacia su coche. Cristina se puso a mi lado y cogió mi mano mientras que ella limpiaba varias lágrimas.

Cuando llegamos al hospital mi madre insistió  en llamar al celador para que trajera una silla de ruedas, aunque le repetí mil veces que no hacia falta. Cubrí un poco mi rostro mientras que entrabamos en el hospital, todo el mundo me miraba y yo me moría de la verguenza, mientras estabamos esperando para que me viera un médico pensé que debería de hablae con mi padre. No puede ser que arresten a Justin por un asesinado cometido hace cuatro años, y sobretodo si era para salvarme, pero claro, eso ellos no lo saben.
Cuando dijeron mi nombre me levanté de la silla de ruedas sabiendo que estaba bien y no iba a caerme. Mi madre me agarró y entramos. Después de las típicas preguntas y de revisarme me envió una analítica de sangre y orina, cosa que odiaba, ya que tenía que esperar una hora a los resultados.
Fuí al baño para hacer lo de la orina y después esperé a que me sacaran sangre. Cristina entró conmigo, ya que mi madre se desmayaba con las abujas. Miré hacia otro lado mientras intentaba pensar en otra cosa.

- ¿Estas mareada? - me preguntó la enfermera cuando terminó.

- Solo un poco - murmuré.

- Bien, espera aquí hasta que se te pase - me sonrió y asentí.
Cuando me sentí mejor salí acompañada de Cristina y ambas nos sentamos en los asientos al lado de mi madre y mi hermano.

- Así que…. se lo han llevado - dijo mi madre.

- Si - susurré sintiendo un dolor en el pecho.

- ¿Por qué?

- El tuvo que hacer cosas cuando me secuestraron. - murmuré y apoyé mis codos en mis rodillas mientras que empezaba a jugar con mis dedos nerviosa. Sabía que esta conversación no acabaría muy bien.

- Es decir, que los mató.

- Eso mismo.

- Ese chico no llegará a ninguna parte - negó con la cabeza y apreté mis labios para no hablar. - Y tú deberías, ahora, alejarte de él.

- No decías lo mismo cuando me trajo a casa sana y salva.

- Ni tan sana - murmuró mi hermano.

- Eso no fue culpa de él.

-Te secuestraron por que estabas saliendo con él _____. Por que es un ganster, es un criminal - mordí mi labio inferior para no echarme a llorar - teminarás muerta.

- Se acabó Erik - dijo mi madre.

- ________ Watson, aqui tiene los resultados. - una enfermera me dió unos papeles.

- Gracias - sonreí.

Él medico ojeó los papeles - Tiene un poco de anemia, le mandaré unas pastillas para eso - murmuró más para si mismo que para nosotras. - Y… Oh, que tenemos aqui - sonrió - Esta usted embarazada señorita Watson. - mis ojos se abrieron como platos. ¿Yo? ¿Embarazada? Imposible.

- ¿Esta usted bromeando? - dije sintiendo como un sudor frío bajaba por mi nuca.

- No señorita, ¿Por qué iba a hacerlo? - frunció el ceño.

- No puede ser - dije nerviosa. Mi madre miraba al medico atónita. -Es imposible, he estado tomando la pildora.

- No son métodos del todo fiable. ¿Han utilizado siempre precaución?

- Si, digo no - dije nerviosa - Yo que se - jadeé.

- ¿De cuanto tiempo está? - preguntó mi madre.

- Un mes.

- Un mes - susurré. Esas palabras resonaban en mi cabeza haciendo eco. Una sensación de pánico me inundó. ¿Cómo se lo diría a Justin? ¿Cómo reaccionaría? Cerré mis ojos un momento. No podía tener un bebé, no con la vida que teniamos. Pensar en traer un bebé al mundo y que pasara algo debido al negocio de Justin me hacia querer vomitar.

- Creo que tengo que salir de aqui - murmuré dejando a mi madre sola en la consulta. Cristina se levantó cuando me vió salir y se acercó a mi.

- ¿Que ocurre? - me preguntó - Estás pálida. - La cogí de la mano y la arrastré fuera del hospital, echandole una fugaz mirada a mi hermano para que no nos siguiera.
-Me estas asustando - dijo cuando salimos fuera. Empezé a andar de un lado otro dandole vueltas a la cabeza.

- Estoy embarazada. - ella abrió lo ojos como platos.

- Oh dios mio - susurró y tapó su boca con su mano.

- No se que voy a hacer - una lágrima rodó por mi mejilla. - ¿Por qué todo me pasa a mi? - ella me abrazó y correspondí su abrazo mientras sollozaba.

- Tranquila, no estas sola, nos tienes aqui - me tranquilizó.

- Tengo miedo de la reacción de Justin, no se que vamos a hacer - Cristina peinó mi pelo.

- No cuando tu novio es un criminal - susurré sollozando.



Me encontraba acostada en la cama de Justin, acurrucada debajo de las sábanas mientras que aspiraba su aroma.


 " - ¿No te das cuenta que cometes un error trás otro? - dijo mi madre. - ¡Un bebé _____! No es que yo sea la mejor para decierte esto, ya que te tuve con 19, pero.... Justin no es el padre indicado.

- Él será un buen padre.

- ¡TE DEJÓ CUATRO AÑOS POR QUE HUIA DE LA POLICÍA Y AHORA LO HAN COGIDO! ¿Crees que el bebé se merece la vida que teneis?

- Quizás la vida de Justin no es la mejor del mundo, pero a mi hijo no le faltará de nada y siempre tendrá una familia que le dará cariño.

- Una familia, hasta que alguno de los doa acabe muriendo, ¿no? "

martes, 10 de febrero de 2015

Chapter {22}



Un ruido que pude distinguir como el despertador de _____ me despertó. Me estiré mientras que ______ lo apagaba. Ella se levantó arrastrando los pies hasta ir al baño. Puse mis brazos detrás de mi cabeza y cerré los ojos de nuevo.

- ¡ARRRRRIBA CARIÑO! - abrí mi ojos sobresaltados y miré a _____ que estaba en su lado de rodillas con una sonrisa de oreja a oreja. Ella ya estaba vestida con unos shorts vaqueros y una camiseta holgada negra de tirantes.

- Voy - bostecé y me estiré. Eché las sábanas a un lado y me senté en el borde de la cama mientras que masajeaba mis sienes.

- ¿Estas bien? - ____ se abrazó a mi espalda.

- Si - besé su mejilla.


Me puse mi gorra con la visera hacia atrás y vi a _______ que estaba esperándome nerviosa en la puerta.

- ¿Lo has cogido todo? - le pregunté. Ella asintió. - La cámara de fotos, las carteras, los móviles y las gafas de sol - me dio las mías.

- Gracias, entonces vayámonos. - Cogí la tarjeta de la habitación y la eché en la maleta. Para dejarla en recepción antes de ir al parque. Desayunamos y cogimos el monorail para ir al parque.
_______ miraba a todos los lados emocionada mientras que esperábamos para entrar al parque. Cuando le dimos nuestras entradas al hombre y entramos _____ agarró mi mano y me sonrió - Gracias.

- No hay de que, cariño. - Caminamos agarrados de la mano por el gran parque mientras que ______ señalaba de un lado a otro.
Nos hicimos una foto con Mickey y Minnie.

- ¡Es Peter Pan! - dijo _____ emocionada. Corrió hacia él dando pequeños saltos. Fruncí el ceño y la seguí. Ella estaba esperando a que los niños terminaran de hacerse la foto con Peter Pan. Sujeté la cámara en mi mano.

- ¿Puedo hacerme una foto? - preguntó ella.

- Claro - dijo el chico que iba disfrazado de Peter Pan. Ella sonrió. El chico puso su brazo alrededor de los hombros de ella. Y saqué la foto.

- ¿Puedo darte un abrazo? - le dijo. Y me quedé prácticamente con la boca abierta. El chico la abrazó.

- ¿En serio cariño? - dije alucinado.

- Es que ha sido mi amor platónico de niña - sonrió. “Peter Pan" rió.  - Adiós - se despidió ella.

- Adiós - le sonrió y volvió a atender a otros niños.  ______ se agarró de mi brazo. 

- Vamos a montarnos ahí - dijo señalando una atracción. 

- ¿Segura? - dije mirando lo alta que era la montaña rusa.

- ¡Si! Vamos, me encantan las emociones fuerte - tiró de mi. Mientras que esperamos la larga cola _____ se desesperaba y yo con ella.

- Por fin - murmuré cuando nos sentamos en la atracción. _____ movió sus piernas nerviosa. La atracción arrancó y subimos una cuesta.

- Agárrame - dijo ella. La miré y sus manos estaban agarradas en la barra. Rodeé su mano.

- Oh jo.der - murmuró _______ y la ayudé a bajar mientras me reía. - Mira - me enseñó su mano y vi que estaba temblando. Volví a reír.

- No ha sido para tanto - cogí su mano y nos dirigimos a la salida, pasando antes por donde ponían las fotos. _____ buscó la nuestra y empezó a reírse - ¿De que te ries? - dije buscando nuestra foto hasta que la vi. 

- No era para tanto ¿Verdad? - soltó una carcajada - Tienes cara de espanto - reí entre dientes.  - Creo que voy a comprarla.

- Ni se te ocurra - la cogí del codo y salí de allí.


_____ se compró unas orejas de Minnie Mouse y me compró a mi unas de Mickey Mouse, que me negué a ponerme. Ella me miró con el ceño fruncido y murmuró algo que no pude entender mientras que yo sonreía. 

Sin duda lo que más le emocionó a ____ fue ver el castillo de Cenicienta. 

- Oh dios mio es precioso - dijo mirando hacia todos lados maravillada.

- Lo es - dije sacando fotos. - Ponte ahí nena - le indiqué ella sonrió y se puso. Apunté hacia ella y le saqué una foto. Después le pedimos a una mujer que nos sacara una foto a ambos. 

Después de eso compramos unos helados y nos sentamos en unos bancos. 

- Me gusta esto - dije refiriendome al parque ____ me miró y sonrió. 

- Me alegro de que estemos pasando tiempo juntos - ella comió un poco de helado.

- A mi también cariño. Te ves preciosa con esas orejas de Minnie - sonreí abiertamente. Ella me miró y se sonrojó mientras sonreía.

- Creo que debería comprarle un regalo a las chicas, ellas me mataran.

- Es lo más probable - la miré y le eché una foto con mi teléfono.

- Odio que me eches fotos desprevenida - murmuró.

- Estas preciosa ______. En serio - miré la foto.

- A ver  - ella se inclinó para mirar mi teléfono y sonrió. - Agamonos una los dos. - dijo. Puse la cámara mirando hacia nosotros. Ella sonrió y yo la miré.


- ¡VAMOS VAMOS! - gritó _____. Cogió mi mano y me arrastró a donde se concentraba todo el mundo para ver el espectáculo. Y me habia llevado allí 1 hora antes para coger sitio, y sorprendentemente, ya habia mucha gente alli.

- ¿Es necesario?

- Claro que si - ella puso sus brazos alrededor de mi cuello y se puso de puntillas para intentar llegar a mis labios. La cogí de sus caderas para que no perdiera el equilibrio y bajé mi rostro juntando mis labios con los suyos. - Te quiero - susurró separandose de mi labios.

Junté mi frente con la suya - Y yo a ti cariño - besé su nariz.
Rodeé a ______ por detrás cuando la función empezó, y duró unos 15 minutos. En los que estuve admirando las luces, las imagenes y los fuegos artificiales del final. Quité una mano de la cintura de _____ y cogí su mentón para que mirase hacia arriba. Ella me miró un poco confusa y la besé mientras que  los fuegos artificiales nos alumbraban.

Narrado por ______

Estos dias me habian dejado completamente agotada. Habian sido los cuatro días más felices que había tenido en estos años.  Cogimos nuestras maletas y salimos del aeropuerto. Donde Ryan y Cristina no esperaban.

- Hola! - saludó efusivamente Cristina dandome un abrazo. - ¿Cómo lo pasaron?

- Bastante bien - dijo Justin, y le sonreí. En estos días había podido ver la parte infantil de Justin, esa que no había visto nunca, y que él no mostraba.
Me monté en el coche sin decir una palabra, verdaderamente necesitaba dormir.

- Espero que me hayas traido un americano guapo en la maleta como te pedí - dijo Cristina. Sonreí mientras que Ryan miraba serio a Cristina.

- Oh si, lo estuve buscando, pero no habia ninguno que entrara en la maleta,.espero que puedas arreglartela con uno de los siete enanos de Blancanieves.  - Ryan soltó una carcajada.

- ¿Estas bien cariño? - Justin cogió mi mano.

- Si, solo es que no me encuentro muy bien - murmuré apoyando mi cabeza en la ventana. - Estoy cansada - le sonreí para tranquilizarlo.

Me quedé traspuesta en el camino del aeropuerto a casa. Cuando llegamos bostezé y bajé a coger las maletas. Pero Ryan se ofreciò a coger la mia, por lo que solo llevaba mi bolso.
Me apoyé en la pared del ascensor.

- Tienes muy mala cara _____ - dijo Cristina tocando mi frente.

- Supongo que solo necesito descansar, han sido unos días intensos. - intenté sonreir pero me salió una mueca. Justin me miraba con el ceño fruncido y miré hacia otro lado. Las puertas del ascensor se abrieron y pasé detras de Justin.

- ¿Hay algún problema? - escuché la voz de Ryan. Miré por la izquierda ya que el cuerpo de Justin me tapaba. En la puerta de casa pude ver a dos hombres vestido de uniforme. ¿Que hacía la policía aqui? Mi estómago se contrajo.

- ¿Justin Bieber? - dijo uno de ellos.

- Soy yo - dijo Justin.

- Suelte la maleta y ponga las manos en alto - dijo sacando un arma. Mi corazón cayó al suelo.

- ¿De que va esto? - escupió.

-Queda arrestado por el asesinato de Jackson Cruz y Kevin Sanchez - el otro policía cogió las manos de Justin y lo esposó.

- ¿Que? - susurré sin poder creermelo y sintiendo como mis ojos se aguaban.

- Debe de haber un error - dijo Ryan.

- No hay ninguno si este chico es Justin Bieber.

- ¿Que? No por favor - sentí las lágrimas rodar por mis mejillas - Justin - susurré. - No se lo lleven - me agarré de la cintura de Justin como pude.

- Tranquila, todo estará bien nena - intentó tranquilizarme Justin. Uno de los policias le recordaba sus derechos a Justin, pero yo no era capaz de escuchar nada.

- Señorita por favor, alejese.

- No, no, no, por favor - sollocé. Sentí unos brazos separarme de Justin. - Ryan se lo llevan, no pueden llevarselo.

- ¿Que ha pasado? escuché la voz de mi madre.

Se lo llevaban, se llevaban a Justin. Sentí mi corazón romperse en fragmentos pequeños. Escuché un molesto pitido en mis oidos. Mis lágrimas no me dejaban ver con claridad. Veía a mi madre borrosa delante mia, mis piernas flaquearon y todo empezó a darme vueltas mareandome y empezando a ver todo oscuro.