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lunes, 20 de octubre de 2014

Chapter ♥ {79}



Ella cerró la puerta de su habitación detrás nuestra. La verdad es que estaba un poco aturdido. El asunto de los skinhead me tenía en tensión todo el tiempo.
Sentí las manos de _________ coger las mías, miré nuestras manos.

- Solo soy yo - me sonrió dándome confianza. Se acercó a mi y colocó mis manos en su trasero, rodeó mi cuello con sus brazos y noté que se puso de puntillas para llegar a mis labios, ya que su trasero subió. Le correspondí al beso mientras que fruncía el ceño. - ¿Cuanto tiempo hace que no lo hacemos nena? - susurré con voz ronca.

- Creo que 3 meses - susurró a centímetros de mi boca.

- Eso es mucho tiempo - volví a unir mi boca con la suya. Me separé de ella y me quité la camiseta, la cogí de sus mejillas y me uní de nuevo a sus labios besándola con desesperación.Ella pasó sus pequeñas manos por mis hombros, llevándolas a mi nuca y tocando mi pelo corto. Bajé sus manos a sus caderas, apretándolas, la junté a mi. Ella dejó mi boca para dejar besos mojados en mi cuello, bajando por mi pecho. Cerré los ojos y gemí mientras que sentía sus manos descender, hasta que tocó el botón de mis pantalones.
- Nena - paré sus manos y miré sus grandes ojos marrones. - No tienes qué hacerlo.
- Quiero hacerlo, solo relájate, ¿vale? - sin dejar de mirarme desabrochó el botón de mis pantalones. Apreté mis labios en una fina linea, ella desabrochó mis zapatos y yo le ayudé a quitármelos, después tiró de mis pantalones hacia abajo y me los sacó. Se puso de rodillas delante de mi. Jadeé al verla así. Ella tomó mis boxers y los bajó. Ella tragó saliva viendo mi miembro erecto, - ¿Estás segura? - ella me miró y asintió.
- Solo necesito que me ayudes, no se como hacerlo.
- Vale nena, dame tus manos - ella me las dio y las coloqué alrededor de mi miembro. Aguanté un gemido - Bien - solté su manos y respiré profundo cerrando los ojos - metetela en la boca, como si fuera una piruleta - ella soltó una risita ante eso. Cuando sentí sus pequeños labios dejé escapar un gemido. Ella empezó a meterla en su boca y a sacarla - Uff - jadeé. La agarré de la cabeza, metiendo mis dedos entre sus pelos. - Ayúdate con la lengua - gemí. Y ella lo hizo. - Dios - ella empezó a aumentar el ritmo, eché la cabeza hacia atrás, un gemido salió de mi garganta. - Así nena - empecé a mover mis caderas al ritmo que ella llevaba, intentando que no le dieran arcadas. Miré hacia abajo y creo que fue la imagen más erótica que he visto en mi vida. Sentí que iba a llegar mi liberación - Nena, para - rogué. - No quiero correrme en tu boca - gemí - Créeme es lo que más deseo pero - la separé de mi miembro - hoy no - jadeé ante la necesidad de correrme. La besé agarrándola de las mejillas - Te amo - le quité la camiseta. Ella se quitó sus pequeños pantalones, se abalanzó hacia a mi, la cogí de su trasero alzándola, ella rodeó con sus piernas mi cadera y se agarró a mi cuello mientras revolvía mi pelo y me besaba. La dejé en su cama, ya que era una cama alta, por que tenía otra cama guardada debajo, lo que se llama una “cama nido” bajé a su cuello y lo besé desesperado, bajando también a su pecho. - Dime que tienes preservativos nena, por que yo no traigo ninguno - Ella me separó de su cuello y se me quedó mirando pensativa.
- Espera - se bajó de la cama dando un pequeño saltito y salió deprisa de la habitación. Esta chica me volvía loco. Ella volvió a entrar con un preservativo. Sonreí, lo cogí y lo dejé en la mesa. - Ven aquí - pasé mis manos a través de su espalda y le desabroché el sujetador. Se lo saqué  y ella me miró tímida. Le sonreí dándole confianza, me arrodillé ante ella y bajé despacio sus sexys braguitas negras de encaje. Las tiré a un lado cuando las saqué por sus piernas. Besé su vientre, ella había adelgazado.
- Has adelgazado - fruncí el ceño levantándome. Ella se encogió de hombros. La observé mejor, su abdomen ahora estaba un poco más plano, y también había adelgazado sus piernas. - ¿Que has hecho? 
- Yo… no lo pasé muy bien cuando me dejaste - ella hizo una mueca de dolor, y sentí una punzada de dolor en mi corazón. Cogí su cara entre mis manos. - No sabes cuanto lo siento.- Ella cerró los ojos sintiendo mi tacto. Uní sus labios con los míos. La volví a coger de su trasero y la subí a la cama. Ella colocó su cabeza en la almohada. -Tu cama es muy pequeña - me puse encima de ella. Sonrió y me besó. Bajé mis besos hasta su cuello, y después besé sus pechos haciéndola jadear.
Bajé mis pechos hasta su abdomen, la miré y ella estaba mirándome interrogante, sonreí contra su vientre. Bajé mis besos hasta su feminidad. Me bajé de la cama. - Ponte de lado nena - ella se incorporó, puso un cojín pegado a la pared y se tumbó. La cogí de sus piernas y la   acerqué a mi. Ella gritó de la sorpresa, metí mi cabeza entre sus piernas haciendo que se estremeciera. Empecé a chupar, intentando devolverle todo el placer que ella me había dado. Ella puso sus manos en mi pelo.
- Justin - gimió. Se revolvió en la cama, pero la aguanté para que no se moviera - No puedo más. - la dejé para volver a su boca. Me subí a la cama y ella se puso en la misma posición de antes. Alargué mi mano para coger el preservativo, lo abrí y me lo puse. Me coloqué encima de ella y coloqué mi miembro en su entrada, y empujé lentamente. Ella flexionó sus rodillas cuando ya hube entrado por completo. Ella se aferró a mi espalda. Empecé a moverme dentro de ella. Rodeó mi cintura con sus piernas y empezó a moverse a mi ritmo. 
- Di que eres mía - gemí.
- Soy tuya. - jadeó.
- Siempre - mordí el lóbulo de su oreja.
- Siempre - me besó. Después de un rato me moví más rápido y ambos llegamos al orgasmo.  - Te amo - rocé mi nariz con la suya. 
- Yo también - sonrió. Salí de ella y fui a tirar el preservativo al cuarto de baño. - Nena, ¿Que te parece si nos damos una ducha? - ella apareció con una sabana puesta. Reí - Te ves linda así - ella se sonrojó. 
- Me parece perfecto - ella entró al cuarto de baño y encendió la ducha. Tocó un rato el agua - Ya está caliente - se quitó la sábana y se metió debajo de la manguera de agua caliente. Ella sonrió. 
- Hey - me uní a ella. Me pegué a ella para coger la manguera.
- ¿Que haces? - rió y la apunté con la manguera en la cara. - Hey! - intentó quitarme la manguera. Me puse la manguera bajo mi cabeza mojándome. Abrí los ojos y la vi mirándome.
- ¿Que miras? - ella negó con una sonrisa triste. Suspiré y dejé la manguera de nuevo colgada en si sitio mientras que el agua caía entre los dos. 
- Nena, sé lo que está pasando por tu cabeza ahora, pero todo ha pasado ¿Vale? Nadie volverá a separarme de ti. Me mantendré vivo solo por ti - la acorralé en la pared de la ducha. Ella asintió.
- Justin, cada vez que sales a hacer algún trabajo, yo… no sé si volveré a verte de nuevo, tengo miedo de perderte, no soportaría perderte. - ella se vio frágil, y me sentí culpable. La vi tan indefensa y rota en frente mía. 
- Volveremos a juntar las piezas rotas _________. 

Chapter ♥ {78}


Aparcamos en la casa de Parker, después de pasar la seguridad y dejar nuestras armas en la entrada, nos dejaron entrar.
Nos guiaron por la gran mansión hasta el enorme jardín. Tenia una gran piscina en medio, unos columpios y varias mesas y sillas.
- ¡Hola muchachos! - Parker dejó a su hija en el suelo. - ¿A que se debe su visita?
- Tenemos que hablar - dijo Chaz. -Sobre Chloe.
- ¿Ella está bien?
- Ella está muerta - susurró Chaz apretando su mandíbula. La cara de Parker cambió.
- Susan, ocupate de ella - dijo refiriendose a su hija, que nos miraba atentamente. Susan cogió a la niña de la mano para ambas ponerse a jugar. - Siganme - lo dejamos pasar y lo seguimos de nuevo adentro. - Luke, llama a Steve, dile que quiero su trasero en mi casa, ahora - gruño. Luke asintió y nos dejó solos en el despacho.
- ¿Quien ha sido? - dijo mirando hacia la chimenea apagada que tenia detrás de su escritorio.
- Creemos que los skinhead - habló Chaz.
- Malditos hijos de pu.ta - murmuró encendiendose un cigarrillo.
- Ellos vienen detrás nuestra, y de nuestras chicas, Parker - dijo Cody.
Él se giró y nos miró. - Creo que ya han hecho demasiado en nuestro territorio. No se a que estan jugando, pero encuentrenlos y matenlos.
La adrenalina corrió por mis venas.
- Tienen que recoger un cargamento hoy en el puente que está al lado de Glown, no falten.
Asentimos. Salimos del despacho sin ni siquiera despedirnos.
- Vamos a solucionar esta mi.erda de una vez - dijo Chaz. Sonreí.
- ¿Estas sola hoy? - apoyé mi móvil en mi hombro mientras que me en encendía un cigarrillo.
- Si - escuché su dulce voz a través de la linea.
- ¿Donde han ido? - pregunté. Estabamos cerca del puente, esperando que fuese la hora.
- Les han invitado a cenar, y después se iran a tomar algo - escuché ruido de fondo.
- ¿Nena? - esperé - ¿_________?
- Ay perdón, caí el movil - soltó una risita y sonreí.
- ¿Que estas haciendo? - le pregunté.
- Estoy haciendome un sandwich.
- ¿Solo cenaras eso?
- Si, la verdad es que no tengo mucha hambre. - suspiré.
- ¿Crees que podré ir a visitarte antes de que lleguen tus padres?
No se por qué, pero sabía que ella estaba sonriendo detrás del telefono. - Claro, aunque no se si estaré despierta.
- Espero que si -vi unos coches aparecer - Nena, tengo que dejarte, te veo después.
- Esta bien, ten cuidado, te quiero.
- Y yo a ti - colgué. Salí del coche y metí el móvil en mi bolsillo de atrás. Me aseguré de llevar la pistola y miramos hacia los coches que venían.
Pararon y se bajaron Bruce y sus hombres. Sonreì al verle y me acerqué a él.
- Hola tio - lo saludé.
- ¿Como vas Bieber? Se rumorea por allí que ya no teneis esto tan controlado.
- Siempre la misma mi.erda, Parker se ha dado cuenta demasiado tarde.
- Ellos tienen su cu.lo a salvo, ten tú el tuyo tambien.
- Lo intento.
- Ahora tiene metida su cabeza en su cu.lo - soltó Chris - A veces desde que está con ella no piensa con claridad.
- ¿Quien lo diria? ¿Bieber en una relación? - rió.
- Callate - sonreí y le di un pequeño golpe en el hombro.
- Ya tiene que ser increible esa chica.
- Lo es.
- Bueno, hagamos esto de una vez - dijo Chaz. Los chicos nos dieron las cajas y las metimos en los maleteros de nuestros coches. Cody trasladaba la última caja cuando los focos de un coche, o mejor dicho, de varios coches nos alumbaron.
Miré con los ojos entrecerrados a las luces que nos alumbraban.
Chicos bajaron del coche.
- ¿Interrumpimos algo? - dijo uno de ellos.
- ¿Quienes sois? - dijo Bruce poniendose en modo defensivo. Coloqué mi mano en el arma por si la cosa se ponía fea.
- Ellos lo saben muy bien, ¿Cómo está Chloe? - la sangre se me congeló. Al fin los tenía delante, los Skinhead.
- Relajate - dijo Ryan cuando vió que apreté los puños.
- Por fin te conozco, Bieber. He oido hablar much de ti.
- ¿Que quieres? - escupí. Él levantó las manos en son de paz. - Solo venía decirte, que tu chica luce condenadamente sexy con ese corto pijama que lleva hoy puesto. - Apreté la mandíbula, di un paso para avalanzarme sobre el pero Bruce me detuvo.
- No dejes que entre en tu cabeza - me susurró.
- Esto no ha acabado - rió. - No deberiais de haberos metido en nuestros asuntos.
- No hemos hecho nada.
- Teneis algo que nos pertenece - miré confuso a los chicos. Ellos estaban igual. - O nos lo dais, o vuestras chicas iran muriendo una a una, empezando por la de él- señaló a Cody - y terminando por la tuya - me señaló. Mi respiración se agitó.
- Solo son palabras vacias. - soltó Cody.
- No quieras probarme, tengo vuestras vidas vigiladas, una llamada y todas estaran muertas. Decidle a Parker que habeis tenido noticias mias, y que pienso destrozar vuestro territorio hasta que no me deis lo que es mio. - sin decir más se montó en el coche, las llantas chirriaron por el asfalto mientras se alejaban.
- ¿Que mi.erdas ha sido eso? - preguntó Nick.
- Ellos nos han estado jo.diendo desde hace meses. Pero Parker no nos dió permiso para deshacernos de ellos… - murmuré entre dientes.
- Tienen vigilados todos nuestros movimientos - dijo Chaz. - Ellos perseguian a Chloe, por algo que no sabemos, la mataron, y ahora estamos hasta el cuello.
- Si necesitais ayuda, ya sabeis donde estamos, ¿de acuerdo? - dijo Bruce.
- Gracias, vamonos, necesito ir a ver a __________ y antes tenemos que dejar toda esta mi.erda en el almacen.
Durante el camino al almacen la estuve llamando, pero no contestaba, eso me ponía los pelos de punta y hacia que nervios se acumularan en mi estómago.
- Mañana hablaremos de como vamos a hacerlo - dije refiriendome a los Skinhead.
- Si - dijeron. Practicamente corrí escaleras arriba para ver a __________. Todos los chicos contactaron con sus chicas menos yo. Maldije mentalmente. Corrí por el pasillo hasta llegar a su puerta, eran las 2 am. Llamé a la puerta.
- Vamos nena - murmuré. Pero nadie me abria. Entré en casa, cerré la puerta y me dirigí corriendo a la cocina, me asomé por la ventana y vi que la ventana de su cocina estaba abierta, asi que volví a saltarme como tantas veces lo habia hecho. Entré en su cocina de un salto, vi la claridad de una luz, la del salón. Despues vi una sombra acercandose. Saqué mi arma y avencé lentamente. La luz de la cocina se encendió y ___________ se asomó con un bate de beisbol.
- Jesucristo que susto me has dado - dijo poniendo sus manos en su corazón.
- Jo.der nena, a mi si que me da un infarto - guardé la pistola en la parte de atrás de los pantalones y la rodeé con mis brazos. - Creí que te habia pasado algo.
- Estoy bien - soltó una risita mientras yo la estrujaba entre mis brazos. - ¿Donde tienes el móvil? He estado llamandote.
- Lo tengo en silencio, lo siento. - ella soltó el bate de beisbol y se aferró a mi, abrazandome. Me separé de ella y miré su pijama. Unos pantalones amarillos claros, lo suficientemente cortos para tapar su trasero y una camiseta del mismo color con un escote en pico.
- Jesus nena - mordí mi labio.
- No me mires asi - se sonrojó. - Me haces parecer un trozo de carne.
- Lo siento, no era mi intención, pero estás tan jodid.amente sexy - capturé su boca y me acordé de lo que el chico dijo. ” Solo queria decirte que tu chica luce condenadamente sexy con ese corto pijama que lleva puesto hoy” me tensé. - Espera, nena - me separé de ella. Me miró confusa. Miré por la cocina, en todas las esquinas.
- ¿Que haces Justin? - preguntó siguiendome mientras me dirigía al salón y buscaba al igual que en la cocina, buscando por si casualidad habian puesto alguna camara.No quería preocuparla, asi que sería mejor, no contarle nada.
-¿ Justin? - terminé de mirar en el cuarto de sus padres. - ¿Que pasa? Me estas preocupando.
- Oh, no cielo, no es nada - suspiré.
- Ven - me cogió de la mano y me guió hacia su habitación - Necesitas relajarte.

Chapter ♥ {77}


- ¿Que te pasa, nena? - preguntó Justin. - Te ves triste - jugó con un mechón de mi pelo. Tracé dibujos con mi dedo indice encima de su pecho denudo. Respiré profundamente - Mi madre está empezando a ver mal que salgamos -hice una mueca de disgusto.- Justin suspiró.
- Si no hubiera sido un capu.llo - murmuró.
- No es por eso, Justin… No se que hacer, esto me supera. - Dejé mi dedo quieto mientras que miraba la corona que tenia tatuada en su pecho. - Todos los dias y a todas horas ellos estan haciendo presión sobre mi, me siento como si no pudiera respirar… No puedo más - me aferré a Justin mientras que una lágrima caía por mi mejilla.
- Shhhh - Justin me abrazó, pegandome fuerte a él.
- Ellos quieren lo mejor para ti, nena.
- No, todos quieren verme caer, lo estan esperando con ansias. A veces lo unico que quiero es saltar por la ventana de la cocina. - Justin se tensó debajo mia.
- No digas eso - dijo incorporandose, por lo que yo tambien tuve que hacerlo. - No se que haría si te perdiera - cogió mi rostro en sus manos - Tienes que ser fuerte, como lo has sido hasta ahora. Saldremos de toda esta mi.erda juntos. ¿Esta bien? - asentí. - Y borra esas ideas de suicidio, nena. No puedes dejarme, ¿vale?
- Vale - dije mientras sentía mis ojos doler.
- Prometemelo.
- Te lo prometo - susurré. Justin juntó sus labios con los mios en un lento beso, como si fuera a romperme en cualquier momento.
Escuchamos la puerta abrirse.
- Siento interrumpir - dijo Ryan. Justin se separó lentamente de mi, y miró mis ojos. - Pero tenemos que hablar, urgente.
- Ahora voy - dijo sin apartar su mirada de la mia.
La puerta se quedó entre abierta y Ryan se fué dejandonos solos.
- Te amo, nada podrá cambiar eso, ¿Vale? Lucharemos contra todo lo que se nos venga encima. - asentí. Justin rozó su nariz con la mia..
- ¡BIEBER! - se escuchó a Chaz gritar a traves del pasillo. Justin bufó molesto. - No salgas de aqui - se bajó de la cama - a no ser que tengas que ir al baño, seguiremos con esto luego. Me sonrió antes de irse y cerrar la puerta detrás de él.
Me tendí de nuevo y bostecé. ¿De que tendrian que hablar que los chicos? ¿Que tan urgente era? Mordí mi labio, no solía meterme donde no me llamaban, pero la curiosidad ganó a la coherencia.
Abrí la puerta del cuarto de Justin sin hacer ruido. Anduve descalza por el pasillo sin hacer ruido, me quedé cerca de la puerta del salón por si escuchaba algo.
- Parker pasa de nosotros, creo que debemos actuar - dijo Cody duro.
- No podemos actuar si Parker no nos da la orden - dijo Chaz calmado.
- Ellos estan pegados a nuestro trasero, ni siquiera puedo dejar que Cristina vaya sola a la universidad - dijo Ryan.
- Creo que esto se nos está escapando de las manos. - suspiró Cody.
- Mantengamos nuestra cabeza despejada, independientemente de que nos sigan siguiendo, no podemos atacar, solo serviria para que Parker nos mate. - dijo Justin. Me tensé. Arrugué la nariz, ¿Que era ese olor? Me entraron arcadas. Me puse a cuatro patas y pasé lentamente hacia la cocina. Cuando estuve lejos de la puerta del salón me incorporé. Miré en la cocina y de allí no venia ese horrible olor. Miré a la puerta que daba a la calle. Salí de la cocina y me dirigí lentamente a la puerta. Sabia que si la abría, ellos verian la claridad por la puerta del salón, ya que tenia una vidriera. Junté mis labios y me arriesgué, giré el pomo de la puerta. La abrí con cuidado, mirando antes la puerta cerrada del salón, saqué la cabeza mientras aguantaba la respiración por el fuerte olor. Miré hacia abajo y vi el cuerpo de Chloe lleno de sangre, en su brazo, con cortes ponia : ” Ella es la siguiente ” .
Me rodearon de la cintura y taparon los ojos desde atrás. Jadeé del susto.
- Te dje que no salieras del puto cuarto - gruñó Justin.
- Metanla hacia dentro - escuché la voz de Ryan. - Traeré algo para limpiar la sangre. El olor horrible era del cuerpo descomponiendose de Chloe. Volvieron a entrarme arcadas. Me solté de Justin, que me llevaba de vuelta a la habitación por el pasillo, corrí al cuarto de baño, encendí la luz y me incorporé ante el inodoro. Justin me sujetó el pelo y sentí mi garganta arder mientras expulsaba todo lo que habia comido hoy. Me incorporé cuando me sentí mejor.
- ¿Estas bien? - me ayudó a levantarme.
- Si, creo - murmuré. Me apoyé en el lavabo y me lavé los dientes.
Me giré y vi a Justin apoyado en la puerta del cuarto de baño.
- ¿Estas enfadado?
- ¡¿Enfadado? ¿Tu que crees? ¿Por qué no me obedeces por una vez en tu vida __________?! - se alteró alzando sus manos. Junté mis labios en una fina linea mientras que lo apretaba para que no se me notara que el labio de abajo estaba temblando. Justin me miró, y su mirada se tranquilizó. - Ven aqui - cogió mi mano y me atrajo hacia él. Rodeé su cuerpo con mis brazos, apoyando la cabeza en su pecho. Justin me rodeó con sus brazos y besó mi sien.
- Tranquila - me susurró.
- ¿A quien se refieren con “ella” ? - dije recordando los cortes en los brazos de Chloe.
- No lo se, ahora te dejaré en casa, no quiero que salgas, para nada. ¿Vale? Y si te mandan a comprar algo, solo…. llamame, ¿vale? No quiero que vayas a ningun sitio sola, no quiero arriesgarme.
- Esta bien - suspiré.
- Bien, y esta vez, haz lo que te digo. - asentí. - Te acompañaré a la puerta. - Justin abrió la puerta del cuarto de baño. Se puso detrás mia y me tapó los ojos y me guió.
Narrado por Justin.
Después de dejar a _________ en su casa me vestí. Los chicos ya habían limpiado la sangre que había derramada en frente de la puerta, cogí ambientador y eché por toda la casa.
- Joder - murmuré arrugando mi nariz.
- Venga, liemosla en una manta o algo. - dijo Chaz.
- Ryan ha ido a poner el coche en la puerta que da al garage para que nos sea más fácil sacarla, menos mal que ya a anochecido - Cody lle echó una manta al cuerpo inerte de Chloe.
Destapé sus brazos.
- Ella es la siguiente - murmuré leyendo sus brazos. - ¿A quien se refiere?
- No lo sabemos, ya hemos puesto a las chicas sobre aviso. - Christian entró por la puerta. Asentí y tapé sus brazos. Esto se nos estaba saliendo de las manos, toda esta mierda no tendría que ser contra nosotros, si no contra Parker y Steve.
Bajamos el cuerpo de Chloe por el ascensor aguantando nuestra respiración y rezando por que nadie nos viera. El ascensor nos dejó en el garaje, salimos y el coche de Ryan estaba en frente con el maletero abierto. Ryan y Cody fueron a tirar el cuerpo a un rió mientras que nosotros nos dirigiamos a casa de Parker.

Chapter ♥ {76}


La puerta abrirse nos despertó. Una enfermera volvió a entrar con un termometro para Justin. Él se lo puso y ella salió sin hacer ruido de la habitación.
- ¿Cómo has dormido? - le pregunté.
- No he podido dormir mucho sabiendo que estabas durmiendo en ese incómodo sillón.
Me estiré hasta el punto de que pensé que iba a romperme. Si, habia pasado una mala noche. Me dolian todas las extremidades de mi cuerpo, y apenas habia pegado ojo.
- Estoy bien - volví a taparme con la manta. - ¿Cómo te encuentras? - le pregunté.
- Estoy bien - se quitó el termómetro.
- Eso es perfecto - bostecé. - Voy a vestirme - dejé la manta a un lado y me fuí al baño para vestirme.
Después de amarrar mi pelo en una cola y lavarme la cara salí. Vi a Justin desyunando, tenía una bandeja en una mesa con un vaso de leche y una magdalena.
- ¿Quieres? - dijo señalandome la magdalena.
- No, gracias - doblé la manta y la metí en una bolsa.
- ¿Estas segura?
- Si
- ¿Que te pasa? - me preguntó con la boca llena, lo miré y estaba girado en la silla mirandome mientras intentaba de tragar todo lo que se habia metido en la boca.
- Nada, ¿Por qué tiene que pasarme algo? - me senté en el sillón.
- Estas muy seria… y seca - bebió un poco de leche.
- Soy así - me encogí de hombros.
- No, no lo eres, o por lo menos cuando estabas conmigo.
- No es nada - me levanté y miré por la ventana abierta. Asomé un poco mi rostro y dejé que el aire fresco me despejara mis ideas. Desde allí se veía un pequeño centro comercial. Observé a la gente hasta que sentí unos brazos rodeando mi cintura. Apoyó su barbilla en mi hombro.
-Soy humano, cometo errores, y aprendo de ellos - dijo Justin.
- Lo se - suspiré.
- ¿Entonces? ¿Cuál es el problema? - insistió.
- El problema es, que tus errores me hacen daño. Dejarme plantada en la discoteca, besar a Barbara, dejarme, y ahora, estar apunto de perderte.
Justin fué a hablar pero lo interrumpí. - ¿Por qué defendistes a Chloe? Sabias que ella mentía.
- Era lo indicado.
- ¿Para quien?
- Para los dos, y tambien por que estaba molesto por que estabas viendo con Carlos. No soportaba verte con él.
- Solo somos amigos - volví a repetir por decima vez.
Justin me giró para quedar frente a frente. Justin puso sus manos en mis caderas. - Eres mia - susurró - Y ya te dije que soy muy protector con lo que es mio. - susurró con voz ronca, mi respiración se volvió irregular y me maldije mentalmente por reaccionar así ante el.
- ¿Y si dejas ir a lo que es tuyo? - susurré.
- Seguira siendo mio.
- Eso no es valido.
- Claro que lo es, no te dejé por que quisiera, te dejé por que creía que era lo mejor.
- Mientras tú ocupes mi corazón y yo ocupe el tuyo, yo siempre seré tuyo, y tú siempre serás mia - susurró a escasos centímetros de mis labios. Cerré mis ojos al sentir que iba a besarme, posó sus labios dulcemente sobre los mios.
Escuchamos la puerta abrirse, pero no nos separamos.
Alguien carraspeó. Justin se separó de mi y giró la cabeza para ver de quien se trataba, allí habia un medico, y Pattie estaba detrás de este sonriendo abiertamente y con los ojos iluminados.
- Veo que no pierde el tiempo - dijo el médico. Pattie rió por lo bajo. Justin se separó de mi y se tocó la nuca. - Vaya, hoy tienes mejor cara - dijo. - Aunque ya se a que se debe. - me miró. Sonreí al igual que Justin.
- Bueno, ¿Como te encuentras?
- Estoy perfecto - dijo.
- Bueno, pues llamaré a alguien para que te quite la via y podrás irte a casa - le dió unas palmaditas en la espalda.
- Asi que… ¿Has vuelto con Justin? - me preguntó mi madre.
- Si - mordí mi manzana.
- He estado hablando con tu padre - puse toda mi atención en sus palabras - Y hemos estado hablando de Justin, y tu futuro.
- ¿Y…?
- Bueno, no soy quien para juzgar a Justin, pero viendo lo que le ha pasado… no quiero que mi hija salga con un drogadicto.
Oh, venga ya, me habia librado de mi padre y ahora mi madre. Rodé los ojos. No me lo podía creer.
- Mamá, por favor, tu no - jadeé.
- Es que es una mala influencia - dijo un poco alterada.
- No quiero hablar de esto - dije tirando lo que me habia sobrado de la manzana.
- Pues yo si.
- Bueno, pero yo no - salí de la cocina.
- ¡___________ Watson vuelve aquí! ¡Estoy hablando contigo! - bufé molesta y me dirigí de nuevo a la cocina.
- Que - dije seca
- No me hables asi - se enfadó. - Quiero lo mejor para ti.
- Creo que ya soy mayorcita para saber con quien debo de juntarme.
- ¡Deja de pensar asi! Mientras que vivas debajo…
- De este techo harás lo que yo diga - la interrumpí molesta. - Si esto es un error deja que yo me de cuenta - jadeé. - De eso se trata madurar. ¿No? De darte cuents de tus errores y aprender de ellos. Pues… dejame que me caiga, y que me levante, y no pasa nada si vuelvo a caer, por que seguiré levantandome.
- No quiero que él te siga haciendo daño. Las primeras semanas en las que el te habia dejado fueron horribles _________. No solo estabas mal tu,.si no tambien yo. No comias, no hablabas, no reias… creo que lo que tienes con Justin se pasa de la obsesion.
- No es obsesión mamá, es amor.

Chapter ♥ {75}



Tragué saliva sonoramente - Emmmm… bueno, él ha aceptado a traerme.
- ¿Y lo de pequeña?
- Somos amigos Justin, es un mote cariñoso, nada más - rodé los ojos. - Aparte, no tengo que darte explicaciones.
- ¿Ya te has acostado con el?
- ¡Claro que no! - desesperé. - ¿Que no entiendes de “Solo somos amigos”?
Llamaron a la puerta y Pattie asomó la cabeza. - ¿Puedo entrar? - preguntó.
- Si
- No - dijo Justin. Pattie tuvo que entrar por que el medico entró.
- Buenos dias muchacho, ¿Cómo vas?
- Estoy mejor.
- Bien, vengo a quitarte el suero, pero te dejaremos la via.
- Bien - él sonrió y me quedé mirando su sonrisa.
- Si esta noche la pasas bien, mañana te damos el alta.
Pattie suspiró de alivio. - Bien, que pasen una buena noche - salió de la habitación.
- ¡Eso es perfecto, cariño! - dijo Pattie. - Mmmm… Justin, tengo que llamar a Ryan, para que se quede esta noche aqui, tengo que trabajar, y no puedo quedarme..
- Yo me quedaré - dije sin pensar. Justin me miró confuso y Pattie me miró ¿ilusionada?
- Eso está perfecto - sonrió.
Después de una discusión con mi madre y con Carlos, este me acompañó al hospital. Aunque antes pasamos por McDonalds para comprar comida.
- Bien, aquí estás - murmuró.
- ¿Sigues enfadado? - le pregunté.
- Enfadado… No, lo que estoy es molesto, por que no puedo creerme que vayas a quedarte con él. Pienso que eres mazoquista o algo.
Suspiré - Gracias por traerme - besé su mejilla. Abrí la puerta.
- ¿Aún lo amas? - me preguntó.
Lo miré. - Si - Carlos asintió. Salí del coche cerrando la puerta. Me colgué la mochila y sujeté las bolsas de McDonalds en mis manos.
- Hola - dije entrando en la habitación.
- Hola - saludó Pattie - Bien, yo me voy, si necesitan algo, solo llamenme - yo asentí. Ella se despidió de nosotros y se fué. Suspiré mirando la puerta y después miré a Justin.
Dejé las cosas a un lado y me acerqué a la bandeja de comida que le habían traido a Justin.
- ¿Esto es comestible? - dije mirando la comida con una mueca.
- Creo que no - suspiró y apartó la bandeja aún lado.
- Te traigo una sorpresa - dije dirigiendome a donde habia dejado las cosas. Cogí las bolsas de McDonalds y se la enseñé. Su rostro se iluminó.
- ¿Traes comida para mi?
- ¡Claro! - Apoyé las bolsas en una pequeña mesa y empezé a sacar hamburguesas y las bebidas.
- Te amo por eso - dijo cogiendo una hamburguesa. Sonreí. Comimos entre bromas, como si no hubiera pasado nada entre nosotros. Cuando terminamos, recogí las cosas y fuí al cuarto de baño a cambiarme de ropa. Me puse unos leggins negras y una camiseta ancha roja de mangas cortas. Me lavé los dientes y salí.
Justin estaba buscando algo que ver en la televisión. Me senté en el “sillón” , que estaba al lado de la cama de Justin.
Miraba la pequeña televisión metida en mis pensamientos.
- Hey - una mano pasó por delante mia. Miré a Justin sacudiendo un poco la cabeza.
- Dime
- ¿Que va mal contigo? - bajó el volumen a la televisión.
Negué con la cabeza - Nada.
- Claro que si, estoy bien, eso es lo que importa - dijo sentandose en la cama y mirandome.
- Lo se - encogí mis piernas hasta ponerla encima del sillón y rodearlas con mis brazos - Pero no puedo olvidar el motivo por el que estoy aqui. No puedo creer lo estúpido que fuistes Justin. Podrías haber muerto si no hubieran conseguido reanimarte - Miré hacia abajo.
Justin se bajó de la cama y se puso de cunclillas para estar a mi altura.
- Ya todo ha pasado - mantuvo el equilibrio apoyandose en mis rodillas - Dios me ha dado una segunda oportunidad, y creeme, no voy a desaprovecharla. - Asentí . Justin sonrió. - Por cierto, Felicidades atrasadas - sonrió.
- Gracias - dije con media sonrisa.
Justin puso una mano en mi mejilla y me acarició con su pulgar. Se incorporó un poco hacia mi y posó sus labios sobre los mios. Solté mis piernas y las bajé del sillón para estar más cerca de él. Justin se arrodilló, puso su mano en la parte baja de mi espalda y me acercó a él. Puse mis manos en sus hombros. Escuchamos varios golpes en la puerta y esta se abrió. Justin dejó de besarme y ambos miramos a la puerta, donde una enfermera habia entrado.
- Siento interrumpir, toma -.le dió un termómetro - Ahora vengo a por él. - Justin asintió y ella se fué por donde habia venido.
Miré a Justin -.¿Por donde ibamos?
- Estabamos en la parte en la que tú te pones el termometro.
- Oh, vamos - se levantó.
- Venga, pontelo antes de que venga por él.
Vimos una película, ambos sentados en el sillón, mi cabeza estaba apoyada en su hombro y él me rodeaba con sus brazos. Justin bostezó y acto seguido bostecé yo.
- Será mejor que nos acostemos - me bajé de su regazo.
- Si - se levantó y se estiró. Apagué la televisión. La luz de emergencia alumbraba lo suficiente para poder ver donde pisaba. Cogí la manta que Pattie me había dejado allí y me acurruqué en el sillón echandome la manta por encima.
- Buenas noches - dijo Justin.
- Buenas noches - susurré sintiendo como mis ojos se cerraban.

miércoles, 8 de octubre de 2014

Chapter ♥ {74}


Estaba hecha un lio. No sabía exactamente lo que sentía por Carlos, él me había gustado desde el colegio, y que ahora se fijase en mí,  me parecía raro, pero lindo. Subí a la segunda planta y me paré en frente de la puerta. Respiré profundamente y llamé. Giré el pomo lentamente y asomé la cabeza en la habitación mordiéndome el labio.
-Oh, hola cielo – dijo Pattie levantándose de la silla – Voy a tomarme un café y así os dejo que habléis – Ella besó la frente de Justin – ahora vengo – le sonrió. Salió de la habitación cerrando la puerta detrás de ella. Me quedé de pie, mirando a Justin, no sabía si salir corriendo o acercarme a él. Me acerqué a él lentamente mientras que notaba mis ojos quemar. Cuando estuve a los pies de la cama, Justin me miró. Junté mis labios intentando que no temblara mi labio inferior al querer llorar. Deje mi bolso a un lado y me abracé a su pecho. Mientras que me desahogaba y lloraba. Justin me rodeó con sus brazos.
-Shhh, todo está bien – me susurró. Me aferré a él.
-No lo está – sollocé – Me habías asustado, Justin. Eres id.iota, ¿Por qué lo hiciste? Estuve a punto de perderte. – me levanté y lo miré.
-Te prometí un día que no me iría a ningún lado.
-No cumples tus promesas – limpié mis lágrimas y me senté en la silla y suspiré.  – Estuviste muerto durante 8 segundos, eso no es quedarse aquí, Justin. Estaba tan preocupada – Justin cogió mi mano.
-Estoy bien, eso lo importante. Creo que he aprendido la lección.
-Jamás voy a borrar de mi mente tu cuerpo inerte sobre el suelo mientras que convulsionabas – Justin tensó la mandíbula – Y tus labios azules.
-Lo siento, no sé en que estaba pensado – entrelazó nuestros dedos. Miré nuestras manos, se sentía tan bien. Extrañaba esto, que él me tocara, que me hablara y me dijera que todo iba a salir bien, aunque ambos sabíamos que eso la mayoría de las veces era mentira. - ¿Qué te pasa? – lo miré. – Sé que hay algo más a lo que tu cabeza le está dando vueltas. – negué con la cabeza. – Cuéntamelo.
-No es nada, Justin – dije intentando mantener la calma.
-_________, es sobre ¿Carlos? Tu cabeza está dando vueltas en torno a eso, ¿Verdad? – lo miré y Justin soltó mi  mano.
-Él es un buen amigo.
-Él no te ve como una amiga, _______ - hice una mueca al recordar el beso en el coche.
-Él me ha ayudado a … - Justin me miró con la ceja alzada – Él estuvo ahí cuando tú no estabas. Han pasado dos meses, Justin. He… tenido problemas, y él estaba ahí, no tú. – Justin dejó de mirarme y miró al frente frunciendo el ceño.
-Busco lo mejor para ti.
-¿Pensabas que dejándome lo harías?
-Eso intentaba, después te vi con él y… pensé que era el mayor idiota del mundo. - nos quedamos en silencio. Me moví incómoda y me apoyé en el respaldo de la silla.
-¿Y ahora que? - preguntó Justin.Lo miré sin saber que decir. - Necesito ir al baño - dijo quitandose las mantas de encima.
- Espera, te ayudo - me levanté.
- No necesito tu ayuda
- Justin - jadeé - No seas cabezota.
Él murmuró algo que no entendí, pero aceptó mi ayuda. Yo cogí la bolsa del suero para no llevar todo el palo y lo acompañé al servicio, había una gran ventana, asi que me puse a mirar por ella, aún con el suero en mi mano mientras Justin terminaba. Él suspiró de alivio cuando terminó. Miré su brazo izquierdo.
- ¿Te has hecho más tatuajes? -.Él me miró confundido.
-¿Un pez? - dije mirando el pez debajo del buho. Miré la cabeza del tigre que tenía tatuada. Y después miré debajo del pez. - ¿Que se supone que es esto? - dije mirando el tatuaje con el ceño fruncido.Justin miró el tatuaje que yo estaba mirando.
- Una diosa - dijo.
- Oh - Justin se lavò las manos y salimos. - ¿Puedes traer donde va enganchado el suero? Quiero sentarme un rato.
-.Claro. - Justin sujetó la bolsa del suero mientras que yo traia el palo de metal para engancharlo. Después Justin lo enganchó y se sentó en el sillón donde estaba yo sentada anteriormente.
- Ven aqui - dijo haciendome señas para que me sentara en su regazo. Me senté en él y apoyé la cabeza en su hombro, Justin me rodeó con el brazo donde no tenía puesto el suero.
- ¿Cuando te dan el alta? - pregunté.
- Quizás mañana - me abrazé a él.
- No puedo creer que te tenga aqui.
- Deja de pensar en eso - suspiró.
- No puedo - Justin me miró.
- Si que puedes, - rozó su nariz con la mia y cerré los ojos insconcientemente. Sentí su respiración en mi rostro y supe lo que venía. Justin juntó sus labios con los mios dandome un sonoro beso. Puse mis manos en su cuello. Justin volvió a darme otro beso.
Él sonido de mi móvil nos interrumpió. Me separé de él y me bajé de su regazo. Busqué en el bolso hasta que encontré el móvil. El nombre de Carlos relumbraba en la pantalla.
- ¿Si? - contesté. Justin me miraba atento.
- ¿Te falta mucho pequeña? - Justin frunció el ceño y juntó sus labios en una fina linea.
- No, yo estoy esperando que venga su madre.
- Oh, esta bien.
- Si, intentaré no tardar.
- Vale - colgué.
- ¿Pequeña? - Justin alzó una ceja. - ¿Esta abajo? ¿Él te ha traido?

Chapter ♥ {73}



- ¿No crees que ya está bien? - dijo Ryan entrando en mi habitación y abriendo mi ventana haciendo que la claridad y el aire entrara.
- ¿Que? - murmuré entre mis sabanas molesto.
- Levantate, llevas dias drogandote y bebiendo. Recoge esto, tu madre ha llamado, dijo que vendría a verte.
Maldije por lo bajo, lo que menos quería era que mi madre me echara una bronca.
Me levanté con un dolor de cabeza horrible. Me levanté con cuidado de no tropezar con alguna de las botellas que estaban por mi habitación. Cogí una bolsa y las metí todas.
Después de darme una ducha, cambié las sábanas de la cama.
Miré mi móvil que estaba encima de la mesilla. Lo cogí, lo desbloqueé y miré mi foto de fondo, donde salia con ____________. Fruncí el ceño y tiré el móvil encima de la cama, me senté en el borde de esta y metí mi rostro entre mis manos frustrado.
- Largate Chloe - dije cuando vi unas largas piernas entrar por la puerta de la habitación.
- Solo quiero hablar contigo.
- Pues yo no quiero, y que sea la última vez que le dices alguna estúpidez a _________. La próxima vez, no te defendaré y dejaré que ella te parta la cara, por que es lo que te mereces, y ahora largo. - señalé la puerta.
- ¡Eres odioso! - bufó saliendo de la habitación - Solo venía a decirte que me voy. - cerró la puerta de un portazo.
Saque a mi madre de casa y la llevé a tomar un café.
- Bueno, ¿Que tal con ___________? - me preguntó.Junté mis labios. La miré a través de mis gafas de sol. - Oh, vamos Justin… - jadeó - ¿Que pasó esta vez? Ella verdaderamente se veía la indicada.
- Es complicado mamá. Al igual que me alejé de ti para no meterte en el mundo en el que estoy, tambien tuve que alejarme de ella. Su padre me odia, él ha intentado meterme entre rejas desde hace 3 años. - Una lágrima rodó por su mejilla. - Mamá, por favor - estiré mi brazo y limpié su lagrima.
- Eres mi hijo, ¿Que hice mal, Justin? Nunca quise darte la vida que tienes, siempre quise que fueras feliz.
- Mamá - cogí su mano - Esto no es tu culpa, es mia. Yo me metí en todo esto.
- Solo quiero que seas feliz, Justin. Y por primera vez desdr hace mucho tiempo, veía que ella te hacía feliz. - Apreté mi mandíbula. - No quiero que te pase nada, hijo - me abrazó.
- Te quiero, mamá.
- Y yo a ti - se secó con un pañuelo sus lágrimas.
- ¿Aún la amas? - me preguntó.
- Si.
Narrado por _____________
Subí las escaleras con una sonrisa en mi rostro, había pasado una tarde magnifica con Carlos. Saqué las llaves de mi bolso. - Hey __________ - dijo Ryan saliendo del ascensor.
- Hola - le sonreí.
- Te ves mejor
- Gracias. - Ryan abrió su puerta y yo me entretuve mirando mi movil antes de entrar en casa.
- Mi.erda Justin - escuché a Ryan preocupado. Fruncí el ceño, me asomé un poco y vi a Justin tirado en el suelo convulsionando. Mi corazón se paró.
- Llama a la ambulancia - me ordenó. Con el corazón en un puño, marqué al 911. Ryan le hacia el boca a boca a Justin. Mi respiración iba irregular y mis ojos se aguaron.
Ryan y yo salimos practicamente corriendo del coche hacia el hospital. Subimos las escaleras.
- Tienen que esperar aqui - dijo una enfermera mientras se llevaban a Justin. Miré a Ryan y lo abracé.
- ¿Que le ha pasado?
- No lo se, quizás le haya dado una sobredosis. - De mi memoria no se borraba el cuerpo inerte de Justin tirado en el suelo mientras convulsionaba. Su rostro pálido y sus labios azules.
- Llamaré a Pattie - dijo Ryan. Yo asentí y me senté en una silla en la sala de espera. Limpié mis lágrimas y rezé en silencio para que él estuviera bien.
Ryan no tardó en venir y se sentó a mi lado suspirando. - Ya he llamado a los chicos tambien. - Asentí.
- Él estará bien _________ - intentó tanquilizarme Ryan. Lo miré sabiendo que él se estaba intentando mentalizar así mismo sobre sus palabras. Pattie no tardó en llegar. La vimos entrar por las puertas agitada. Cuando nos vió se acercó a nosotros.
- ¿Que le ha pasado a mi bebé, Ryan? - se abrazó a él.
-Aún no sabemos nada. - Pattie me vió.
- Hola cariño - me abrazó.
- Hola Pattie - la abrazé.
Los chicos aparecieron por las puertas.
- ¿Como está? - preguntó Chaz acercandose a nosotros.
- Aun no sabemos nada - murmuró Ryan.
- ¿Los familiares de Justin Bieber? - dijo un doctor.
- Aqui - dijo Pattie.
- ¿Usted es la madre? - preguntó. Ella asintió. - Acompañeme.
No supimos nada de Pattie hasta unos 20 minutos más tarde. Ella salió con sus ojos rojos.
- Justin ha tenido una sobredosis, ha estado apunto de morir - su voz se quebró - Se le ha parado el corazón 8 segundos - junté mis labios para no sollozar en voz alta. - Pero han podido estabilizarlo, y ahora está fuera de peligro, gracias a Dios. Yo he estado con él, he salido para que ustedes lo vean. - subimos a la planta de arriba, que eran donde estaban las habitaciones.
- Aqui es - dijo Pattie señalando una puerta. Todos me miraron, yo asentí.
Abrí el pomo de la puerta y entré dentro. Vi a Justin tumbado en la cama, limpié mis lágrimas y me acerqué a él. Sus ojos estaban cerrado, Pattie nos habia dicho que aún no había despertado. Tenia conectado un suero y un aparato que le media las pulsaciones.
Me acerqué a la cama y miré su mano. Dejé mi bolso en la silla.
- ¿Por qué lo has hecho? - susurré mirandolo. - Eres ton.to, no sabes el susto que nos has dado - miré su rostro tranquilo. - Pensaba que iba a perderte - limpié mis lágrimas - No vuelvas a asustarme así nunca más- me acerqué a su rostro y deposité un suave beso en sus labios cerrados. Me senté en la silla y cogí su mano. - Te quiero tanto - lloré.
- No podria vivir sin ti - acaricié su mano. - No puedes dejarme, no puedo dejarte. Estoy tan vacía sin ti.
Intento salir adelante, pero la verdad es que no puedo. Intento olvidarte, pero todo me recuerda a ti. - Suspiré - Ayer vi una araña en la cocina, y me acordé cuando vimos una araña en tu habitación - solté una suave risa entre mis lágrimas - Yo no se quien corría más, tú o yo. - Suspiré una última vez y me levanté. Aún tenía su mano agarrada. Me agaché y besé sus nudillos.
La solté y salí de la habitación.

- Asi que… una sobredosis - dijo Carlos.
- Si - me puse mis gafas de sol.
- Y… ¿Vas a ir a verlo? ¿Después de todo? me preguntó. Junté mis labios.
- Yo… Carlos - dije incómoda.
- No importa, te esperaré aqui, mientras que subes a verlo.
- Gracias - murmuré. Carlos me cogió del mentón y posó sus labios sobre los mios. - No tardes - dijo separandose.
- S-si - me bajé del coche confusa.