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viernes, 21 de noviembre de 2014

Chapter ♥ {87)


Estaba en el salón con los chicos, ya había llamado a la madre de _________ y venía de camino. Tomé un sorbo de mi café y escuché un ruido que vino del pasillo. Me levanté rápido y fui a ver. Abrí la puerta de la habitación donde estaba ________ y la vi tirada en el suelo intentando de levantarse.
-          ________ -  dije preocupado cogiéndola de sus brazos.
-          ¡Suéltame, por favor, no me hagas nada! – lloró desconsolada intentado zafarse de mi agarre.
-          Nena, nena – paré sus manos y ella me miró. Se quedó sin respirar y una lágrima salió de su ojo izquierdo. Sollozó y la abracé intentando no hacerle daño. La sujeté entre mis brazos como si fuera la última vez que la volviera a ver.  Me senté en la cama y la senté en mi regazo mientras que la abrazaba y me mecía de atrás adelante. Ella sollozaba en mi pecho. – Ya ha pasado cariño, estoy aquí. – intenté calmarla, pero ella siguió llorando de dolor. Mordí mi labio  inferior. – Lo siento tanto – la apreté más contra mi.
Anastasia se asomó a la habitación. Asentí sabiendo que era hora de llevarla al hospital. – Nena, vamos a vestirte, tenemos que llevarte al hospital – ella asintió. La dejé en la cama y ella se encogió. Me arrodillé frente a ella. Anastasia me dio unos pantalones de chándal y le tocó la frente a ________.
-        esperaré en el coche.
-          Está bien, gracias – ella asintió y salió de la habitación. Metí la mitad de las piernas de _________ dentro del pantalón, miré hacia arriba y la vi mirando a un punto fijo. Tenía ojeras debajo de sus ojos, ahora apagados, su cara estaba pálida. Junté mis labios fuertemente. Me levanté y salí al salón. – Ryan, necesito que me ayudes – dije frunciendo el ceño. Este se levantó y me acompañó a la habitación, donde _______ seguía en la misma postura. – Levántala mientras que yo le subo los pantalones. – Ryan con una mirada de dolor al ver a _______ la levantó por debajo de sus axilas. Las piernas de ________ temblaron y Ryan la rodeó por su cintura. Subí sus pantalones mientras que miraba sus piernas magulladas. Ryan la volvió a dejar en la cama.
-          No merecemos esto Justin – dijo Ryan – Y menos ellas. Tenemos que acabar con esto
-          Lo sé, pero ¿Qué hacemos?
-          No lo sé, estoy pensando en ello, deberías detenerte a mirar las piernas de Jennifer, eso me ha espantado, y después verla a ella así – dijo mirando a _______ que seguía en su submundo. Ryan negó con la cabeza – No podemos seguir así. – salió de la habitación. Claro que no podíamos seguir así. Suspiré. Le puse una chaqueta a ________., debido a que su camiseta estaba llena de sangre.   Cuando toqué a ________ para cogerla esta huyó de mí.
-          _________, solo soy yo – dije intentando darle confianza. – Ya no va a pasarte nada malo, estoy aquí, estás conmigo. No voy a dejarte. Tenemos que llevarte al hospital si quieres ponerte bien. ¿Confías en mí? – ella me miró y asintió levemente. – Bien, voy a cogerte – me acerqué a ella de nuevo lentamente.
Puse uno de mis brazos debajo de su rodilla. La levanté y puse otro brazo debajo de su espalda. Ella emitió un jadeo de dolor al tocarle la espalda. Escondió su rostro en mi pecho. Salí de la habitación y todos en la habitación nos miraban. Jennifer ya estaba en el hospital desde hacía varias horas, sus padres estaban allí y ella se estaba recuperando. Salí de la casa con ________ en brazos y Erik me abrió la puerta del asiento del copiloto.
Me senté con ella aún cogida y la senté en mi regazo. Anastasia se montó en el asiento del pasajero y Erik conducía.
-          _______, voy a verte la espalda, ¿vale? No voy a hacerte nada, solo quiero saber que tienes. – Ella lentamente se separó de mí, sujetándose en el asiento de adelante. Levanté lentamente su chaleco por detrás. Miré su espalda con varios cortes. Bajé su chaleco y la atraje hacia a mi mientras varias lágrimas se escapaban de mis ojos.


Había pasado una semana de todo lo ocurrido. Miré mi reflejo en el espejo. El moratón de mi pómulo ya estaba desapareciendo, y los cortes de mis cejas estaban sanando. Me vestí y fui a ver a _________. Ella no iba a clase, ni salía de casa, incluso le costaba salir de su habitación. La semana que viene ella iba a empezar a ver a un psicólogo, y es normal. No estaba bien.  Salí de casa y me encontré en la puerta de _________ con Carlos.
-          Hola – dijo.
-          Hola – murmuré.
-          Justin… - Carlos habló y la puerta se abrió dejando ver a la madre de ________.
-          Oh, hola chicos, pasad – nos dejó pasar y ambos pasamos. - ________ está en su habitación – suspiró.
-          Vamos a verla – dijo Carlos.
-          Vale – ella asintió y se fue a la cocina.
-          Gracias por traerla, Justin – dijo Carlos.
-          No tienes que agradecerme nada, nunca dejaré que le pase nada – apreté mi mandíbula. Llamamos a la puerta de _________ y entramos lentamente. ___________ estaba sentada en su cama, apoyada en la pared, mirando a la nada. 
-          Hola ________ - dijo Carlos. Ella lo miró. 
-          Hey - murmuró sacudiendo la cabeza.
-          ¿Cómo estás?
-          Bien - sonrió a medias. Hice una mueca al ver su sonrisa falsa.
-          Espero que te recuperes pronto y podamos salir a tomar algo los cuatro- Fruncí el ceño, y ______ igual.
-          ¿Los cuatro? – preguntó extrañada.
-          Si, he conocido a alguien… - dijo tocándose la nuca, y supe en ese momento que él estaba jodido por esa chica.
-          Estás jodido – reí. _________ me miró extrañada.
-          ¿Por qué está jodido? – preguntó.
-          Cuando yo me enamoré de ti actuaba igual que él – lo señalé. ______ sonrió y pude ver un poco de luminosidad en sus ojos.
-          Yo no estoy enamorado – dijo Carlos.
-          Tío – puse una mano en su espalda – Yo decía lo mismo que tú, y aquí me tienes, enamorado hasta las trancas. – Carlos rió. Ambos nos miramos sabiendo que esto le estaba haciendo bien a ______, así que seguimos diciendo tonterías por un buen rato, hasta que _______ acabó riéndose. Sonreí cuando escuché su carcajada salir con ganas de su garganta. Miré a Carlos sonreír conmigo.  Nos encontrábamos sentados los tres en el suelo, Carlos apoyado en la cama y ______ y yo en la pared mientras que yo sujetaba la mano de esta mientras que reía. Me encantaba verla así, al fin y al cabo, Carlos no era tan malo para ella, y ya que había encontrado a alguien, podría dejar de ser una amenaza para quitarme a mi chica.

Chapter ♥ {86)


Narrado por Justin.

Solté el arma en el suelo y me incorporé. - ¿Que quieres? - le pregunté a Kevin. - Por que sinceramente no lo entiendo. 
- Solo quiero hacerte sufrir - se encogió de hombros y sacó su arma del bolsillo de atrás de sus jeans. 
- Quiero ser como tú, quiero tu fama, quiero que todo el mundo me conozca por el chico que consiguió matar a Justin Bieber. - sonrió. 
- No tendrás fama por eso - mentí. 
- Sí, la tendré. - Vi a Erik pasar por la puerta detrás de él con su arma en la mano. 
- Erik, esta no es la solución. Simplemente, deja que salve a mi chica, y podrás matarme, solo deja que la ponga a ella a salvo - Erik rió negando con la cabeza. 
- No soy tan tonto. - Se acercó a mi, echó mi pistola hacia un lado con el pie y plantó su puó en mi mejilla, me fui a abalanzar sobre él pero me apuntó con el arma. - Voy a destrozar toda tu vida hasta que no te quede nada. Tu chica, tu familia, tus amigos, y a ti. Erik se escondió entre las cajas haciendo ruido. Kevin miró hacia atrás y aproveché para coger su muñeca y quitarle el arma. Su puño volvió a volar a mi cara y solté el arma poniendo a funcionar mis puños en su rostro y costados.  Lo aplasté contra el suelo y escupí sangre a un lado. Kevin sacó el pequeño mando de su bolsillo. 
- Si aprieto esto BOOM - rió - No me importa morir y os llevo conmigo.- Asi que suéltame. - Me levanté limpiando la sangre que caía de mi boca y Kevin se levantó con dificultad. Escuché un disparo y vi a Kevin mirarse su hombro.  Lo sujeté de la muñeca para que no pulsara el botón pero lo pulsó. Esperé escuchar la explosión, pero no pasó nada. Miré confuso a Kevin, que miraba el mando sin entenderlo. Lo empujé a un lado y cogí mi arma. 
- Da igual que me mates - dijo cuando lo apunté. - Tienen ordenes de matarte.
- Los estaré esperando - y disparé. Una parte de la tensión se me quitó de encima.
.Vamos al piso de arriba - dijo Erik - No vaya a ser que el mando haya activado la bomba. Asentí y corrí escaleras arriba, abrí la primera puerta mientras que Erik habría la segunda. Corrí hacia la tercera y allí la vi. Estaba tumbada en una cama, con una camiseta y su ropa interior puesta.  Miré a __________ y guardé el arma en mis pantalones.Ella estaba pálida, y tenía varios moratones en su cuerpo
- Nena -me dirigí a ella mientras lágrimas pinchaban contra la parte de atrás de mis ojos. Me arrodillé a su lado en la cama. Y le tomé el pulso, lo tenía muy débil. Le desate las manos. Tenia los ojos abiertos, pero estaba completamente ida. Miré sus brazos, donde había rasgos de abuja, debido a la droga. Cogí sus mejillas entre mis manos y junté sus labios con los mios. - Por fin te he encontrado - la cogí al estilo nupcial. Ella ni siquiera tenìa fuerzas para mantener la cabeza, asi que su cabeza caía hacia atrás, al igual que uno de sus brazos. Salí de la habitación y me encontré con Erik.
- Salgamos de aquí, acabo de encontrar el explosivo, nos quedan cinco minutos. - asentí y bajé por las escaleras con cuidado de no caerme. Apreté a ___ contra mi sin hacerle daño. No podía creer que por fin la tuviera entre mis brazos. Han sido las 13 horas más horribles de mi vida. 
Salimos corriendo del almacén y me monté en la parte de atrás del coche, con _____ en mi regazo.
- ¿Cómo està? - preguntó Erik saliendo de allí.
- Ella parece que está muerta Erik - no aguanté más y lágrimas escaparon de mis ojos. - La han drogado y violado.
- Jesucristo - murmuró Erik. Escuchamos un estruendo detrás nuestra. Mire hacia atrás y vi la explosión. Apreté a ______________ contra mis brazos. Miré su cara y ahora llevaba sus ojos cerrados.
Llegamos a casa y todas las miradas de los chicos se centraron en nosotros.
- Oh dios, ven - dijo Anastasia - vamos a llevarla a una habitación - la seguí por un pasillo hasta entrar en una habitación. - Dejala encima de la cama. - La dejé con cuidado encima de la cama. Anastasia entró corriendo con un suero y Erik entró con el metal para agarrarlo.
- Dios santo, ¿Que le han echo? - dijo Erik - ¿Estas bien bro’? -
- Ahora que la tengo si - murmuré mirandola. - ¿De donde habeis conseguido todo eso?
- Trabajo en el hospital - dijo Anastasia cogiendole la via a ___________ - cuando ella despierte tenemos que ir al hospital a dar parte de la violación, por si ella…. se ha podido quedar embarazada - dijo no muy segura. Apreté mi mandíbula y mis manos se convirtieron en puños a mis costados. Anastasia le conectò el suero. - ¿Quieres que te cure?
- No, estoy bien, solo quiero estar con ella. - ella asintió y Erik me dió unos golpes de ánimo en el hombro.
- Aqui tienes un cubo de agua y un paño para que la limpies y la refresques.
- Gracias - murmure. Cuando escuché la puerta cerrarse cogí el paño mojado con agua y lo pasé por su frente,.por sus mejillas y por sus labios secos.- Lo siento tanto nena - pasé el paño por su cuello, viendo que tenía un gran chupetón.
Después volví a mojarlo y lo pasé por su abdomen, viendo los cardenales que ella tenia,. Lo pasé por sus piernas y brazos, viendo que tenía varios cortes. - Suspiré. Ellos la habian violado, habian tocado lo que era mio. Me levanté y le dí una patada a una silla que había allí. La miré y me acerqué a ella.
- Te quiero tanto __________ - besé sus nudillos y puse su mano en mi cara. Me acosté en el lado donde no tenia puesto el suero, ya que era una cama de matrimonio y me abracé a ella poniendo mi cabeza en su pecho sin hacerle daño.

Chapter ♥ {85)



Narrado por Jennifer.

Sentía mi boca seca y mi garganta arder. Los ojos me pesaban y el cuello me dolia de tener la cabeza agachada. Ni siquiera tenía más lágrimas para llorar. Las muñecas atadas detrás de la silla me dolian, al igual que mis tobillos, ya que la cuerda me estaba haciendo cortes. Sentía mis piernas escocer debido a que me habian cortado con un folio, tres veces en cada pierna. Para hacer todo esto más interesante, estaba en una habitación oscura, que olía a humedad, y que debajo mia tenía un explosivo. Escuché la puerta abrirse y una tenue luz se encendió. El hombre que había entrado me cogió del metón obligandome a mirarlo.
- Ya viene tu chico para acá, preciosa. Disfrutaré cuando los dos esteis muertos. Solo quedan 10 minutos para que esto explote, ¿Llegara a tiempo a salvarte? Creeme, no me quedaré para averiguarlo - después de darme un apretón en mi mandíbula se fueron dejandome esta vez con la luz encendida. Escuché un sonido, oh no por dios, miré hacia la derecha para ver una rata. Sollocé. Solo 10 minutos, y ahora tendría que quedar nueve. Intenté soltarme por milésima vez las manos, haciendome daño. Grité de frustración mientras escuchaba los “pi” cada vez que un minuto pasaba.
Lloré desconsoladamente cuando solo quedaban cuatro.
- ¿¡JENNIFER?! - escuché a Cody y levanté la cabeza.
- ¡ESTOY AQUI CODY! - grité y lloré. La puerta se abrió dejando ver a un Cody magullado y lleno de sangre.
- Oh dios mio cariño - se acercó a mi corriendo.
- No nos queda tiempo - lloré mientras que Cody me soltaba mis muñecas. Dos minutos. Soltó mis pies y cogió mis manos levantandome, pero mis piernas fallaron debido a los cortes. Lloré impotente. 1 minuto. Cody me cogió y salió corriendo conmigo en brazos. Salimos de ese horrible garaje y algo nos impulsó hacia el suelo. Cody cayó encima mia cubriendome. Tapé mis oidos. Cuando la explosión pasó un poco Cody se levantó.
- Cariño - dijo ayudandome a levantarme. Me senté en el suelo y lo abracé. - Lo siento - me susurró. Me aferré a él.
- Vamonos de aqui - me cogió y me llevó al coche montandome en el asiento del pasajero. Cuando se montó condució fuera de allí mientras yo intentaba calmar mis sollozos.
- Ya ha pasado nena - acarició mi mejilla. Miré sus ojos aguados. Cuando paramos en un semáforo Cody miró mis piernas. Tocó las heridas por fuerta levemente y gemí de dolor. Cody juntó sus labios en una fina linea.
- Lo siento - cogió mis muñecas y las besó.
- Te quiero - sollocé.
- Yo también a ti, pequeña - juntó sus labios con los mios.

jueves, 13 de noviembre de 2014

Chapter ♥ {84)



- Claro que si - escupió Cody.
-Ellos saben que no les daré el territorio, así que lo más seguro es que violen, torturen y maten a vuestras chicas.
Ira corrió por mis venas y apreté la mandíbula - Vayámonos, iremos a Cambridge - le dije a Cody. Sin mirar a Parker salimos de su despacho. Me sorprendía no haber sacado la pistola y haberle disparado.
- ¿Estarán allí? - preguntó Cody.
- No lo se - suspiré montándome en el coche. Tiré de los extremos de mi pelo. Esto empezaba a superarme, antes de ir a Cambridge tenía que avisar a la madre de ______ de que ella había sido secuestrada.
Conducía rápido por las calles ganándome más de un insulto. Me costaba trabajo respirar debido a la presión que tenía en el pecho. Ella no estaba a salvo y todo por mi culpa, todo me salia mal.
Fui a casa a por balas, las guardé en una mochila, también cogí varias prendas de ropas tanto mías como de __________. Cerré la maleta y me la colgué en el hombro. Salí de casa como alma que lleva el diablo. Me monté en el coche y marqué el numero de Cody poniéndolo en manos libres.
- ¿Donde estas? - le pregunté.
-Voy para allá.
- Vale, yo antes voy a hablar con Esteban, necesitamos que no nos paren por exceso de velocidad en al autopista.Bruce está aún en el hospital, iremos para allá. - colgué. Conducí con precaución hacia la comisaría. Aparqué en la misma puerta de la comisaría y me bajé.
- No puedes aparcar ahí - me dijo uno. Lo ignoré y entré. Mirando hacia todos lados. Hasta que vi a Esteban.
- Tengo que hablar contigo - me acerqué a él.
- Vaya Bieber, ¿vas a entregarte? - sonrió de lado.
- No es eso, es sobre _____, ha pasado algo - su  sonrisa se desvaneció.
- ¿Que la ha pasado a mi hija?
- Me gustaría hablarle en privado - miré alrededor viendo a varios policías mirándonos.
- Claro, sígueme - lo seguí hacia un despacho.
-¿Que le ha pasado? ¿Ella está bien? - preguntó.
-Ella iba hoy a Cambridge, y el chico que conducía tuvo un accidente. Ella y una amiga suya han desaparecido.
-¿Los Skinhead? - preguntó.
Asentí - ¿Cómo lo sabes? - pregunté confuso.
- ¿Donde han sido secuestrada? 
Negué con la cabeza - Solo quiero que no me detengan mientras que voy por la autopista, voy a Cambridge
- Quiero que me digas lo que sabes.
- Se lo que le he contado, ahora tengo que ir a Cambridge, me gustaría que avisara a las autoridades de allí también. 
- No hagas nada, pondré a todo el cuerpo de policía a buscarlas. 
- No conseguirán encontrarlas. Tengo contactos, sé lo que tengo que hacer, solo haga lo que le pido. - lo miré.Él suspiró negando con la cabeza.
- Esta bien, haré lo que pueda. Encuentralas. . Asentí y salí prácticamente corriendo de allí.
Había un coche de la policía al salir a la autopista, no reduje la velocidad cuando pase por su lado, y ellos no me siguieron, así que supongo que Esteban ya habría avisado. Puse la grabadora mientras me despistaba un momento de la carretera. Escuchaba la grabación una y otra vez mientras apretaba con mis manos el volante.
Apreté la mandíbula. Todo había pasado demasiado rápido.
Llegué a Cambridge, Cody y Erik, uno de los hombres de Bruce estaban esperándome en la puerta del hospital. Subí los escalones de dos en dos hasta encontrarme con ellos.
- Él aún está en la habitación. - dijo Erik guiándonos.
- ¿Está despierto? - pregunté.
- Si, lleva despierto una hora, aún está demasiado débil, le han disparado - nos miró y nosotros asentimos. - Pasad - nos señaló una puerta. Llamamos y entramos. Bruce estaba tumbado en una cama, tapado con una sabana blanca, llevaba puesto un suero y una venda en su hombro. Una chica pelirroja lloraba a su lado.
- Estoy bien, Natasha, ya ha pasado todo - él la tranquilizo. Y es como si viviese un deja vu. Momentos de cuando yo estuve ingresado se agolparon en mi mente.
- Bruce - dije. Ambos me miraron.
- Déjanos solos cariño, te veo después. - ella dudó e indecisa se marchó, echándonos antes una mirada que no pude descifrar.
- Lo siento tanto - empezó a hablar e hizo una mueca de dolor.
- No tienes que disculparte Bruce - dije. - Esto tendría que pasar, ellos lo tenían preparado.
- Si hubiera estado más pendiente… - dijo entre dientes.
- No hay nada que hacer ya, deja de torturarte - Cody le dio un golpecito en la pierna.
- ¿Como estas? - le pregunté
- Jodido - murmuró. Reí entre dientes. - ¿Vistes por donde se fueron? ¿Crees que fueron los Skinhead?
- No tengo ni idea bro’, no manejamos esa mierda aquí. Nunca habían habido otras bandas en Cambridge. Ellos no nos estaban siguiendo. Ellos sabían donde íbamos. - fruncí el ceño. ¿Y si __________ le habia dicho a Kevin donde iba a estar? - Sacudí mi cabeza - No, ella me dijo que no se lo había dicho a nadie, ni siquiera le dio la localización exacta a su madre.
- ¿Sabes por donde podemos empezar a buscarlas? - preguntó Cody.
- Teneis que ir a la avenida Hespeler, hay un bar Archie & Grill. Pregunta por David, di que vas de mi parte. Nos ha costado mantener controlado a ese hijo de pu.ta. Él sabe sobre toda esa mierda. - Asentí.
- Mejórate Bruce.
- Espero que la encontréis y matéis a todos ellos. - escupió.
- Lo haremos. - salimos del hospital seguido por Erik.
- Os guiaré hasta Archie & Grill - dijo. Asentí. Este se montó de pasajero en mi coche mientras que Cody nos seguía. - Siento todo esto, Justin. No debiera de haber pasado, si necesitáis algo, aquí estamos.
- Gracias Erik - miré a donde me había llevado.
- Siempre esta lleno, por sus cervezas y sus doce pantallas con solo deporte - asentí mirando fuera del local. Tampoco es que se viera muy moderno. - Os acompañaré adentro. - Aparcamos y bajamos del coche metiendo nuestras pistolas en la parte de atrás de nuestros jeans. Miré a Cody y entramos en el bar. Un olor a cerveza inundaba el ambiente, no hacia mucha calor debido al aire acondicionado.
Erik se acercó a la barra y habló con el camarero. Miré una de las pantallas, Los Toronto Maple Leafs iban perdiendo contra Los Boston Bruins.
- Oh, venga ya - murmuré fastidiado.
Cody me dio en el brazo, Erik nos hizo una seña para que lo siguiéramos. Nos llevó a la parte de atrás, donde había una puerta de metal, y un gorila puesto en frente de ellas.
- Vengo a revisar - dijo Erik.
- ¿Y Bruce?
- Él se está en otra cosa, no sois la única mi.erda que manejamos aquí.
- ¿Y ellos? - dijo asintiendo hacia nosotros.
- Nuevos. ¿Vas a seguir con el interrogatorio? Por que si es así, puedo patear tu trasero. - El gorila miró a Erik y se apartó abriendo la puerta.
 Hombre Erik, no te esperaba por aqui - dijo un hombre de unos 40 años. Era ancho y su pelo moreno. - ¿Quienes son tus amigos?
- De Stratford - dijo. - Han habido dos secuestros, hace unas horas. ¿Sabes algo?
- Hay muchos secuestros, Erik - rió.
- No me tomes el pelo, sé que sabes algo, donde se han llevado a las chicas.
- No se de que me estas hablando.
- ¿Las has visto? - dije enseñandole una foto de las dos. Él las miró y sonrió.
- Hombre, ¿Cómo iba a olvidarlas? Esta - dijo señalando a ________ - tiene mucho caracter.
- ¿Donde estan? - pregunto Cody.
- Lo siento, esa información es confidencial. - en un rápido movimiento saqué mi arma y la coloqué en su frente. Todos sacaros sus pistolas apuntandome, excepto Erik y Cody que apuntaban a los demás, exactamente cinco hombres.
- No estoy de bromas - murmuré - Como no me digas donde estan te dispararé, y creeme, no me importarìa morir si tú vienes conmigo.
- Tienes hagallas chico - levantó las manos en señal de paz.
- Es uno de los hombres de Parker - dijo Erik - Bieber.
- Oh, asi que tú eres el pequeño Bieber del que tanto habla Parker… Baja el arma y podremos hablar más tranquilamente. Chicos, las armas - los hombres bajaron las armas lentamente y yo bajé la mia.
- Habla - dijo Cody
- Las han separado, cada una está en alguna parte de Cambridge.
- ¿Podrías ser más específico? - murmuré.
- No tengo por qué hacerlo.
- Recuerda por qué sigues vivo - dijo Erik
- La del caracter - dijo refiriendose a __________ está en el Norte - la otra, está en el Sur. - se encendiò un cigarrillo - y ahora largo.
Erik tiró de nuestros brazos mientras nos sacaba de allí. - Necesito una cerveza - dije parandome en la barra.
- Dame otra - dijo Cody al camarero.
El camarero no tardó en ponernos dos cervezas. Cogí mi cerveza y dí un gran trago. - ¿Por donde empezamos a buscar? Estoy desesperado, son más de las 12 de la noche y no … Él movil de Cody empezó a sonar. Lo miré extrañado y este lo cogió rápido.
- ¿Si? - contestó. Erik y yo lo miramos esperando. - Maldita sea, ¿Donde estan? - escupió. Mi corazón se aceleró. Cody colgò de inmediato.
- Hemos quedado con los Skinhead dentro de media hora en un descampado que hay detrás de unos almacenes - dijo dandole un trago a su cerveza. - ¿Sabes donde es? - preguntó a Erik.
- Si, os llevaré.
En mi mente solo estaba __________. ¿Donde estaría? ¿Estaría bien? ¿Le habrian hecho algo?
Suspiré y le di una calada a mi cigarro, estábamos esperando a que llegaran, ya iban con media hora de retraso. -:¿Donde co.ño están? - bufé molesto pisando el cigarrillo.
Unos coches aparecieron haciendo que cerrara mis ojos debido a las luces. De allí se bajaron varios hombres. 
- ¿Donde están? - escupió Cody.
- ¿Por qué tanta prisa? - rió uno. Suspiré. Me estaba empezando a cansar de esto. - ¿Habéis hablado con Parker? 
- Él os dará lo que pedís, esta no es nuestra guerra, si no la vuestra. - mentí. 
- Así que el viejo de Parker a aceptado… - dijo otro - Eso verdaderamente me ha sorprendido. - Al norte, en Breslau. Al sur en la carretera de Brantford. Vamos a por Parker - dijo montándose en el coche. 
- Breslau - repetí - Erik, no se donde está eso. 
- Cody, ve a casa, con Tyler, él te guiará. - Cody asintió. 
Apreté el acelerador mientras las luces de la calle pasaban borrosamente a mis lados. Conducí hacia el extremo Norte, saliendome casi de Cambridge, 
- No se lo que nos espera ahí, Justin - dijo Erik cargando su arma.
- Yo tampoco - admití. - Espero que no haya mucha gente. 
- Habría sido mejor venir con alguien más. 
- Se supone que ellos nos dejan via libre, ¿no? Ya tienen lo que quieren, o creen tenerlo. - murmuré. 
- Aparca aquí - dijo apuntando un lado de la carretera. 
- Es ese almacén - lo señaló-  Te cubriré por si acaso. - Asentí y salí del coche. Saqué el arma y nos dirigimos con sigilo al almacén. No había nadie. Pasamos por la puerta entre abierta. 
- Me quedaré fuera vigilando - dijo Erik. Asentí y entré en el edificio oscuro. Cogí mi móvil y lo desbloqueé para tener un poco de luz. Algo se movió a mi lado y alumbré a una rata que acababa de salir de detrás de una caja. Lamí mis labios y seguí avanzando, teniendo mucho cuidado en donde pisaba. 
La luz se encendió y entrecerré los ojos. 
- Veo que no has tardado mucho en venir - escuché la voz de Kevin y me giré guardando el móvil en el bolsillo de mis pantalones. 
- Donde está _____ - le apunté. Él sonrió. 
- No te serviré muerto - sonrió cínico. 
- Todo se ha solucionado, solo déjame llevarmela maldita sea Kevin - escupí.
- Esto no será tan fácil , suelta el arma o ella morirá. - sacó un aparatito de su bolsillo. Hay una bomba puesta en la habitación donde está tu chica. Si quieres que siga viva, suelta el arma.

miércoles, 29 de octubre de 2014

Chapter ♥ {83)


Me miré al espejo una última vez. Los pantalones vaqueros cortos se ajustaban a mi trasero y a mis piernas, que las cuñas que llevaba las hacian largas. Un top blanco cubria hasta mi ombligo. Me puse la chaqueta y me miré por última vez el maquillaje. Cogí mi bolso y despidiendome de mi madre salí de casa, donde me esperaba Justin. Me miró mientras que sujetaba sus gafas de sol en la mano. Cerré la puerta y lo miré de arriba abajo. Pantalones vaqueros un poco caidos, unas vans negras, una camiseta y un colgante.
- Jo.dido infierno nena - dijo mirandome de arriba abajo. - ¿Quieres matarme? - se acercó a mi en grandes zancadas. Me cogió por la cintura acercandome a él. - ¿Por qué eres tan sexy?
- Yo no soy sexy - dije nerviosa ante su mirada.
- Dem.onios, si lo eres - juntó sus labios con los mios. Puso una de su manos dentro de mi chaqueta, en la parte baja de mi espalda y la otra en mi mejilla.
Cuando su lengua se encontró con la mia mi móvil sonó haciendo que nos sobresaltaramos. Nos separamos un poco aturdidos. Era un mensaje de Kevin, diciendo que ya estaba abajo. 
- Ya está abajo - guardé el móvil.
- Bien, vamos - cogió mi mano. 
- Por cierto, ¿Como te salió el examen de Historia?
- Bastante bien - sonreí.
- Me alegro - salimos del ascensor. Kevin no se sorprendió de ver a Justin, ya que le habia avisado de que vendría. 
- Hola - le di dos besos a Kevin.
- Kevin, él es Justin - dije señalando a Justin. Solté su mano, Justin le dió la mano a Kevin, pero su cabeza no estaba aquí. Entrecerró los ojos mirando a Kevin.
- ¿Justin? - lo llamé.
- Tú… - dijo Justin apretando la mandíbula. - Mal.dijo hijo de pu.ta. - Yo abrí los ojos de par en par. Justin se avalanzó sobre Kevin.
- ¡Asi que la teniais controlada verdad? - cogió a Kevin de la camisa.
- ¿¡Justin que estás haciendo!? ¡Sueltalo!
- Creo que te estás confundiendo de persona - dijo Kevin.
- Oh no, claro que no. Recuerdo tu est.upida cara - el puño de Justin voló hacia la cara de Kevin.
- Oh dios mio, ¡Justin para! - tiré de su camiseta.
- ¿Se veía bien en su sexy pijama? - Justin sacudió a Kevin y lo empujó contra la pared.
- Justin por favor - miré alrededor viendo que algunas personas se habian quedado mirando.
- No se de que estas hablando - dijo Kevin con el labio sangrando.
- ¡Maldi.ta sea claro que lo sabes! ¿Que te crees? ¿Que no te vi con ellos?
- Justin por favor - rogué.
- Pensabas que no me daría cuenta ¿verdad? Te has equivocado. - Justin empezó a pegarle a Kevin, y este intentaba defenderse. No sabía que hacer. - ¡ Justin! - cogí su brazo cuando tiró a Kevin al suelo. - ¿Que co.ño estas haciendo? - lo empujé. Me arrodillé al lado de Kevin 
- ¿Estas bien? - lo ayudé a incorporarse.
- Nena, él es de los Skin! - desesperó Justin limpiandose con su mano la sangre del labio.
- ¿Pero te has vuelto loco? 
- Mald.ita sea ____________, ellos te tienen vigilada. ¿Por qué te crees que estaba buscando por todos los rincones de tu casa? Pensaba que había cámaras, pero ya todo me cuadra era… - lo interrumpí.
- ¡Èl llegó ayer de Toronto Justin! Deja tus paranoias a un lado y largate - me dí la vuelta. - Lo siento - me disculpé con Kevin.
- No pasa nada - este se levantó con mi ayuda. Miré a Justin una última vez y subí a casa para curarle las heridas a Kevin.
- Lo siento tanto, Justin está un poco… Él no está pasando un buen momento. - abrí la puerta de casa.
- Oh, hola chic… ¿¡Que te ha pasado?!
- Unos chicos han intentado robarme, pero todo está bien, su novio me ha ayudado.
- Voy a curarlo - dije cogiendo la mano de Kevin y guiandolo hasta el baño.
- Claro, si necesitais cualquier cosa llamadme.
- Vale. - Kevin se sentó en la tapa del inodoro y yo saqué el alcohol y un algodón.
- No tendrías por qué haber defendido a Justin, él no se lo merecía.
- Tu madre lo odia, no quería meteros en…. Aish- siseó cuando toqué con el algodón su ceja - en problemas.
- Gracias. - terminé de curarle y le puse varias tiritas. Después tire lo que habia utilizado.
- Como nuevo - dijo mirandose al espejo. Sonreí de lado. - Será mejor que me vaya, ya me enseñarás la ciudad otro dia.
- Si no te importa salir así, puedo enseñartela, es lo menos que puedo hacer para disculparme. - Él me sonrió ampliamente.
La actitud de Justin me había dejado confusa, estaba bastante enfadada con él. Era imposible que hubiese visto a Kevin con los skinhead.
Después de pasar una agradable tarde con Kevin, me dejó en casa y fui a hablar con Justin.
Él abrió la puerta. - Que - dijo serio.
- Tenemos que hablar - Justin me dejó pasar y me dirigí a su habitación. Cuando él entró cerró la puerta y se cruzó de brazos.
- ¿¡Pero en que estabas pensando?! - exploté. - Es que estas mal de la cabeza? ¿Por qué lo hicistes?
- Mi.erda __________ - frotó sus sienes - Es él, te juro que es él. Lo vi cuando fui a recoger la entrega, los Skinhead nos interrumpieron. Ellos me dijeron que lucias muy sexy con tu pijama, y yo lo ví! Atrás del todo, con esa estú.pida sonrisa en su rostro. Ellos te estaban viendo, y estos dias estaba frustrado por que no sabia como ellos pudieron verte. Busqué camaras…, de todo! Pero no habia nada, incluso llegué a pensar que lo dijeron por que si… - su voz disminuyó.
- Quizás viste mal - me acerqué a él. - ¿No crees que si fuera parte de ellos intentaría alejarme de ti? - Justin me miró confuso. - Él le dijo a mi madre que intentaron robarle y que tú le ayudastes. - Justin frunció su ceño y se sentó en el borde de la cama. 
- Estoy confundido - metió su rostro entre sus manos. 
- Yo creo que estás demasiado tenso - me senté a su lado y me quité los zapatos. Justin me miró de reojo.
- ¿Que haces? - me preguntó.
- Voy a darte un masaje - me subí a la cama y me puse detrás de él. Justin se quitó la camiseta y la dejó a un lado, y yo me quité la chaqueta para estar más cómoda.
Puse mis manos en sus hombros y empecé a masajearle. Justin echaba de vez en cuando movia la cabeza de un lado a otro, eso era que lo estaba haciendo bien.

Chapter ♥ {82)


- Mañana podrías enseñarle la ciudad - dijo mi madre.
- Veré si tengo un… - mi madre me echó una mirada asesina - Creo que si podré - murmuré.
- Bien, entonces,.mañana te enseña _________ la ciudad. ¿Quieres quedarte a comer? - le ofreció.
- Oh no gracias - dijo este con una sonrisa matadora que me hizo derretir.
- Venga, enserio, quédate - dijo mi madre - insisto .Kevin acabó aceptando.
- Bueno Kevin - dijo mi madre sentándose en la mesa cuando trajo la ensalada. - ¿Cómo te va la universidad? Él está estudiando económicas - me informó mi madre. Sonreí juntando mis labios. 
- Muy bien, acaban de darme una beca y podré ir a Paris.
- ¡Que bien! - se alegró mi madre - ¿Sabes mucho de francés?
- Seulement un peu - dijo él con un magnífico acento.
- Me encantan los hombres que hablan francés, ¿a ti no _______? - me miró mi madre.
- La verdad es que no - solté. Todos me miraron raro. - No digo que no me guste tu pronunciación o algo, si no que no lo veo tampoco.. - dije hablando rápido - si no que.. no me parece tampoco un idioma del amor, emmm… bueno, yo me entiendo - murmuré por último cuando mi madre me echó una mirada de que parara.
- Debería aprender Justin - murmuró mi madre. 
- Maria… - dijo Jack. 
- ¡Es cierto! 
- ¿Quien es Justin? - preguntó Kevin interesado. Dejé de comer, sabiendo que los comentarios de mi madre hacia Justin iban a darme la comida. 
- Él es el novio de _________ - suspiró mi madre -Está metido en drogas, y a saber en qué más. Es un caso perdido.
- No es ningún caso perdido, quizás es que no tuvo las mismas facilidades para estudiar como las que ha tenido Kevin, o las que estoy teniendo yo.
- Eso no es excusa, la educación es gratuita. 
- Mamá, si no sabes, no hables. 
- ¿Y que sabes tú? - metió un poco de espagueti en su boca.
- Seguro que mucho más que tú.
- Si sigues con él, seguro que tendrás que mantenerlo tú. Es más, no se ni como se mantienen ahora, quizás incluso roban. 
- ¡Él no roba! - alcé un poco la voz - Él trabaja… en… - ellos me miraron impacientes - el taller de un tío suyo - dije mordiéndome el labio.
- Oh, no lo sabía - dijo Jack - ¿Donde es? Podría dejar el coche allí, así le damos dinero a gente conocida.
- Pues… ahora no recuerdo, yo le pregunto y ya te digo - sonreí nerviosa. - Esperaba que Justin tuviese un amigo o algo que tuviera un taller. Intenté relajarme mientras que Jack cambiaba de tema, que mi madre fuera diciendo mierdas de Justin me alteraba bastante.
- Hola - dijo Justin dandome un beso - ¿Como dormistes? - cogió mi mochila y se la colgó.
- Bien - murmuré - ¿Y tú?
- Bien - me sonrió. - ¿Que te pasa?
- Ayer mi madre me presentó al hijo de unos amigos suyos.
- ¿Y es guapo?
- No sabes cuant… - lo miré y sonreí - ¿A que viene eso?
- Curiosidad - se encogió de hombros. - ¿Es más guapo que yo? - alzó una ceja.
- Vaya, me lo estás poniendo difícil - salimos al garaje.
- Oh vamos, nadie puede ser más guapo que yo nena.
- Bueno, déjame contarte. Resulta que mi madre está intentando que salga con él. - la mano de Justin se apretó alrededor se la mia. - Y quiere que hoy le enseñe la ciudad.
- ¿Que le pasa a tu madre? - nos montamos en el coche.
- No lo se, desde que habló con mi padre no quiere oír hablar de ti y … no sé que le dijo. - suspiré.
- No te preocupes - cogió mi mano poniéndola en la palanca de cambios y el cubrió mi mano. - Todo pasará.
- ¿Y que hago yo hoy con este chico? - bufé.
- Bueno, le llevaremos a enseñarle la ciudad.
- Ah, Justin, ayer mi madre empezó a…. criticarte, así que le dije que trabajas en el taller de… tu tío - terminé. Justin me miró.
- ¿Que?
- Es que ya te estaba poniendo por ladrón, por que no sabia de donde sacabas el dinero, asi que tenia que…. ¿defenderte? - mordí mi labio.
- Bueno, ya buscaremos una salida.
¿Como llevas tu examen de historia?
- Estupendo - dije con confianza.
- Mucha suerte - paró en frente de la puerta del instituto.
- Gracias - me incorporé y lo besé. Abrí la puerta y cuando fui a salir Justin tiró de mi mano.
- Espera, dame otro - dijo con necesidad. Reí y volví a juntar mis labios con los suyos.
- Ya - dije separandome. Justin me cogió de la nuca para que no dejara sus labios - Llegaré tarde - reí en su boca.
- Esta bien - suspiró. - Ten un buen día.
- Tu también! - cerré la puerta del coche.
- ¡___________! - escuché que gritaban mi nombre y vi a Jennifer correr hacia mi. 
- Hola - la saludé. - ¿Y Cody? 
- Le he dicho que me dejara allí, que te había visto. - empezamos a andar hacia clases mientras intentábamos no darle a la gente mientras hablábamos. - ¿Sabes? Hemos ganado el concurso de limpieza, así que nuestra clase ha sido seleccionada para ir a la playa … ¡GRATIS! - dijo emocionada.
- Oh, eso está muy bien - sonreí - ¿Cuando es? 
- El 6 de Junio.
- Eso es dentro de 3 dias - hice un mohín.
- Mmmm… si, ¿Que problema hay?
- Tengo que ir a comprar un bikini y me da pereza. 
- Oh venga, ¿Hoy no tienes que salir a enseñarle a Kevin la ciudad? Que por cierto, yo le hacia un apaño, pues vete a comprar el bikini.  - Reí.
- La verdad es que es muy guapo - la miré, ambas asentimos y sonreímos.
- Si puedes convencer a Justin de hacer un trio, dile que me apunto y hacemos un cuarteto.
Solté una carcajada - ¿Bromeas?
- Claro burra! - me miró - En verdad no, intenta convencerlo. - Negué con la cabeza. 
- Creo que no tienes remedio.
- Tu tampoco, y mira, aquí estás como mi mejor amiga.- negué con la cabeza mientras sonreía y entramos a clases.
Salimos de clases entre bromas, Jennifer miró hacia el frente y yo también lo hice. Allí vimos a Cody y Justin esperándonos.
- Ahora recuerdo por qué me enamore de Cody - dijo Jennifer suspirando. La miré para que me lo dijera  - Me encantan los chicos malos - suspiró enamorada. La miré y solté una carcajada.
- ¿Solo por eso? - reí.
- Bueno, él también es bueno en la cama - se encogió de hombros.
- Vale, venga, no quiero detalles - la callé. 
- Se ven condenadamente sexys - me susurró mientras cruzábamos la calle para encontrarnos con ellos.
- Completamente de acuerdo - le susurré.
- Y las golfas estas no paran de mirar a nuestros chicos. - murmuró entre dientes.- Miré a mi alrededor y era verdad, estos dos chicos se miraban las miradas de todas. 
- Pero están con nosotras - le sonreí a Jennifer. Ella me sonrió de vuelta.
- ¿De que hablaban? - preguntó Cody cuando nos acercamos a ellos.
- Nada - Jennifer se encogió de hombros y besó a Cody mientras que este la rodeaba con sus brazos. Miré a Justin y le sonreí. Justin dio una zancada hacia mi, me cogió del mentón y besó dulcemente mis labios. - ¿Como te ha ido el día? - me pregunté.
- Bien - Justin me cogió la mochila mientras que yo aguantaba entre mis brazos mi blog. 
- Nos vemos - dijo despidiendose de Jenifer y Cody. Los despedí con la mano. - Bueno - dijo agarrando mi mano libre - Hoy tenemos que ir a enseñarle la ciudad a…. - me miró.
- Kevin.
- Eso Kevin. 
- Si - suspiré - No sé que tiene mi madre en la cabeza, la verdad.
- Intenta alejarte de mi. - abrió el coche, me subí en el asiento del copiloto  y esperé que Justin se subiera. 
- Justin… - lo miré. Él levantó sus cejas en modo de que continuara, mientras seguía pendiente a la carretera. - ¿Que ha pasado con los skinhead? - le pregunté. Sus manos apretaron el volante.
- Por fin tenemos ordenes de deshacernos de esa basura - masculló.
- Y… ¿cuando? - mordí mi labio.
- Estamos en ello.
- No quiero que te pase nada - Justin me miró y cogió mi mano entrelazando nuestros dedos.
- No me pasará nada - intentó darme confianza. Pero sabía que eso era mentira. Eramos tan desgraciados que seguro que saldría herido.

Chapter ♥ {81}



Narrado por Justin.
- Gracias - dije ahora más relajado, ella me abrazó por detrás y depositó un beso en mi mejilla.
- No hay de qué - sonrió. La miré y le sonreí de vuelta. - ¿Por qué no descansas un rato? Te ves cansado.
- Solo si te quedas conmigo - ella sonrió y asintió. Nos tumbamos los dos en la cama. Ella puso la cabeza en mi pecho y una pierna encima mio. La rodeé con mi brazo mientras que mi otro brazo estaba detrás de mi cabeza.
- Me encanta estar así contigo - le dije mientras miraba al techo. Sentí su mirada, asi que bajé la mia y la vi sonriendo. - Nena, este fin de semana te irás con las chicas a Cambridge mientras que solucionamos todo aqui. - Cambridge estaba a una hora de Stratford, asi que lo más seguro era llevar a las chicas con Bruce mientras nosotros nos encargabamos de los skinhead.
- ¿Crees que es lo mejor? - preguntó mientras rozaba mi pecho con su dedo indice.
- Si, creo que es lo mejor. - besé su coronilla.
- Vere si mi madre me deja - murmuró.
- Tienes 18
- Si, pero sigo viviendo bajo su mismo techo. ¿Donde nos quedariamos?
- Con Bruce
- ¿Quien es?
- Es un amigo
- ¿Se dedica a lo mismo que tü? - me miró.
- Si, con ellos estareis bien - acaricié su brazo. Ella de levantó un poco y me dió un pequeño beso.
- Te quiero - se abrazó a mi escondiendo su rostro en mi cuello.
- Yo tambien te quiero nena.
____________ pudo convencer a su madre para irse a Cambridge.
- Voy a echarte de menos - la rodeé con mis brazos y la abracé.
- Solo es un fin de semana - toqué su pelo.
- Pero estaré preocupada - la separé un poco de mi y le cogí del mentón para que me mirara.
- Se que es imposible pedirte esto a ti, pero no quiero que te preocupes ¿Vale? Estaré bien. - hizo una mueca y asintió. Junté sus labios con los mios y los movimos en sincronia.
- Te quiero - susurré cuando me separé un poco de ella.
- Y yo a ti - susurró.
- ¿Nos vamos? - dijo Bruce. _________ asintió.
- Adios - me dio un corto beso.
- Adiós nena - se montó en el coche, en la parte de atrás.
- Cuidalas - le dije a Bruce.
- Con mi vida - Ryan y yo asentimos. - Mucha suerte con todo, nos vemos el domingo.
- Graciad por todo - lo abracé y después lo hizo Ryan.
- No hay de qué - se montó en el coche.
Vimos el coche alejarse y todos nos miramos.
- Terminemos con esto - dijo Chaz. Subimos de nuevo a casa para volver a repasar el plan.
- ¿Entonces es seguro que iran a nuestro encuentro? - preguntó Christian.
- Si, ellos quieren algo que Parker tiene, le hemos dicho que lo tenemos, ellos iran, aunque no creo que vayan todos, Ryan y Cody estarán escondidos. Llamaré a Luke para que nos ayude con sus hombres. - Chaz dejó de hablar debido a que mi teléfono sonó.
- ¿Si? - contesté.
- Justin, soy Erik, uno de los chicos de Bruce. Él está en el hospital. 
-¿Cómo que está en el hospital? 
- Parece que han tenido un accidente.
- ¿Y las chicas? - pregunté preocupado. Cody puso toda su atención en mi. 
- Jennifer y _____ no estaban cuando llegamos. - miré a Cody asustado.
- ¿Que pasa? - preguntó él. 
- ¿Cómo que no estaban Erik? - murmuré tensando mi mandíbula. 
- Solo estaban Bruce, Paula y Cristina. Ellas dijeron que vinieron unos hombres y se llevaron a ______ y Jennifer. Será mejor que vengáis a Cambridge. 
- Vamos para allá - colgué.
- ¿Que ha pasado? - volvió a preguntar Cody. 
- Parece que Bruce ha tenido un accidente.
- ¿Las chicas están bien? - preguntó Ryan.
- Paula y Cristina están bien - dije mirando a Ryan. - Ellas dicen que unos hombres se llevaron a Jennifer y a ______. - miré a Cody, que puso el grito en el cielo.
- ¡NO LO ENTIENDO! Ellos nos quieren a nosotros, ¿Por qué iban a cogerlas a ellas? - se paso una mano por su pelo desesperado.
- Los Skinhead buscan algo de Parker. Tenemos que averiguar que és. - cogí mi pistola y la metí en la parte de atrás de mis pantalones. - Vamos Cody. Solucionemos esta mi.erda de una vez.
No tardamos mucho en llegar a casa de Parker.
- ¿Que ha pasado? - dijo Luke cuando entramos en la enorme mansión.
- Han secuestrado a ______ y a Jennifer. Necesitamos hablar con Parker.
- Claro, voy a avisarle. - Luke entró en el despacho de Parker y no tardó en salir haciendonos una seña para que entraramos.
- No os voy a dar lo que necesitáis para salvar a vuestras chicas - dijo cuando entramos.
- ¡¿POR QUE NO?! - gritó Cody.
- ¡POR QUE NO LES VOY A CEDER EL TERRITORIO! - se levantó dando un golpe en su escritorio.
- ¿Por que quieren el territorio? - pregunté - Ellos tienen Quebec. 
- Ellos quieren dominar también Ontario. No les voy a dar Stratford. 

Tensé mi mandíbula. - ¿Que pretendes que hagamos? Por que sinceramente no sé por donde empezar a buscarlas.
- No las encontrareis.