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sábado, 20 de septiembre de 2014

Chapter ♥ {60}


Narrado por __________
- Vamos nena, hazlo más rapido - jadeó Justin
Reí - Ya voy, ya voy - guardé la plancha del pelo y me miré al espejo.
- Estas preciosa - cogió mi mano - Ahora vamonos o no llegaremos.
- ¿Por qué tanta prisa? - le pregunté. Justin se encogió de hombros. Se colgó una mochila en su espalda y nos despedimos de mi madre.
- ¿Que llevas ahí? - le pregunté señalando la maleta.
- Una botella de agua, las llaves… - se encogió de hombros.
- Justin me aburro - jadeé desesperada.
— Vamos nena, no seas infantil, ya vamos a llegar.
- ¡Hemos escuchado el disco de Nicki Minaj entero! ya no se que hacer - jugué con mis dedos.
- Ya queda menos - cogió mi mano.
Alcé la vista y vi el mar.
- ¿La playa? - sonreí.
- Sep
- Hay una playa a 45 minutos de casa, ¿Por qué hemos venido tan lejos?
- Bueno, esta playa es diferente.
- ¿Por qué? ¿Tiene la arena rosa? - lo miré alzando una ceja.
Justin me miró mal y yo reí - ¿Por qué tienes que ser tan borde? - dijo haciendome cosquillas con una mano mientras que yo intentaba.esquivarlo.
- Vamos a tener un accidente, conduce bien -.reí.
Aparcamos y salí del coche extrañada - No hay nadie - arrugué la nariz.
- Por eso es por lo que hemos venido - cogió mi mano. - Vamos.
Anduvimos por un pequeño sendero hasta llegar a la playa, allí nos quitamos los zapatos para poder seguir andando. - Aqui está bien. - dejó la mochila en el suelo y sacó una manta. La cogí por los extremos opuestos y la pusimos en la arena. Me quité la chaqueta vaquera dejandola a un lado de la manta y miré el mar. Solo se escuchaba el sonido de las olas y algun que otro pajaro.
- Se está bien ¿verdad? - dijo Justin rodeandome por detrás con sus brazos.
- Si - nos quedamos un rato en silencio. - ¿Sabes algo de tu madre?
- Mmm… si, las pruebas salieron bien.
- ¿De que eran?
- No lo sé - murmuró.
- Hace tiempo que no sales a… hacer lo tuyo, ¿ha pasado algo?
- Oh, no… es solo que ahora tengo a tu padre pegado a los talones, era mejor que me alejara un tiempo. - me giré.
- Lo siento - me giré. Justin puso sus brazos alrededor de mi cintura y yo mis manos en su pecho desnudo.
- ¿Por qué? - me miró confuso.
- Por tener a mi padre pegado a tus talones - pasé mis dedos por su tatuaje de la corona.
- Eso no es ningun problema, ahora que tengo un tiempo libre, puedo pasarlo contigo. - Lo mirè.
- ¿Sabes? A veces me pregunto, ¿Por qué yo?
- ¿A que te refieres?
- ¿Por qué sales conmigo? - él me miró confuso.
- Nena, a veces me pregunto si eres tonta. - movió la cabeza de un lado a otro.
- Claro que no - fruncí el ceño - Es solo que quiero saber que hizo que te fijaras en mi - me encogí de hombros.
- Bueno, eres guapa.
- No comparto eso - lo interrumpí y Justin puso su dedo en mis labios para que no lo interrumpiera.
- Tienes un buen cuerpo, y aparte de eso, llamastes mi atención por que eres diferente a las demas. Tienes mucho genio, ninguna chica me había pegado por besarla, eso fué de lo más confuso. - sonreí.
- Es que tienes el ego muy subido - Justin me miró con una mueca graciosa.
- Y bueno… eres pequeña, y … eres todo lo contrario a las chicas que acostumbraba a tratar. Eres jodi.damente imperfecta, pero eres perfecta para mi. - me besó dulcemente. - Y bueno, a eso tenemos que sumarle que estás un poco loca. - reí. - Pero eres mi pequeña loca - lo abracé apoyando mi cabeza en su pecho.
- Tu tampoco estás muy bien de la cabeza - murmuré. Justin soltó una carcajada.
- Vamos a mojarnos los pies - tiré de su mano y lo llevé a la orilla. El agua dió en nuestros pies.
- Espera, voy a por la cámara - dijo Justin soltanso mi mano y corriendo hacia la mochila. Miré hacia el mar y cerré los ojos mientras que el aire daba en mi rostro. Estas semanas habian sido una completa locura. No me podía creer que por fin teniamos un tiempo para nosotros. Habia tenido que estudiar para los examenes, mi padre estaba acosandonos, discusiones con mi madre por mi bipolaridad…
- Sonrie nena - escuché la voz de Justin detrás mia. Me giré y sonreí a la cámara. Después Justin miró a la cámara satisfecho por la foto que acababa de hacer.
- Preciosa - sonrió. Se puso detrás mia y puso la camara en frente nuestra.
- Claro que no, borra eso - dije gateando por la manta hacia él.
- Pero si sales muy bien nena - rió.
- Dame - dije cogiendo su camara. Puse mi ojo en la mirilla y cerré el otro. Despues saqué la foto cerca de su ojo, ya que Justin estaba agarrandome de mis caderas. Me echó encima suya, asi que puse mis piernas a ambos lados de su cuerpo. Justin se apoyó con sus codos y yo le saqué una foto. Después la miré - Perfecto - sonreí. Me moví un poco para sacarlo desde otro ángulo. Miré la foto - Pareces un modelo - admiré la foto.
- Tonterias - me quitó la cámara y la miró. - Bueno… es que tengo muy buena fotografa. ¿Has pensado dedicarte a la fotografía?
- Si - dejé la cámara a un lado.
- ¿Y…?
- Bueno, podría cogerlo como un hobbie, no creo que… digo… no me gustaria trabajar haciendo reportajes para comuniones, o cosas asi… si yo soy fotografa me gustaria ir a vivir a Nueva York, o Chicago y ser fotografa en alguna revista importante.
- ¿Ese es tu sueño?
- Bueno.. algo así. Me gustaría salir de esta ciudad, Justin.. no quiero vivir toda mi vida aqui. No quiero quedarme aqui atrapada. - lo miré.
- No lo harás, saldremos de aqui, ya verás. - Justin se incorporó hasta esta totalmente sentado. Le quité sus gafas de sol y sus ojos se entrecerraron a causa del sol.
- No lo creo - me puse sus gafas de sol. - Confia.
- No puedo confiar, siempre que lo hago termino estrellandome.
- ¿A que te refieres?
-Bueno, por ejemplo, Zack me prometió que me quería y mira como salió la cosa.
- Nena, ellos pueden hacerte promesas, pero yo te haré creer. - levanté las gafas de sol para mirarle directamente a los ojos.
Puse mis gafas en mi pelo, lo cogí de sus mejillas y lo besé. Justin con una mano se sostuvo y la otra la puso en mi cintura.
Poco a poco se dejó caer hasta tumbarse. Eché mi pelo hacia un lado y me quité las gafas del pelo dejandolas a un lado. Las manos de Justin pasearon por mis piernas.
Me sobresalté cuando Justin me dió la vuelta quedando encima mia sin dejar de besarme.

Chapter ♥ {59}

Parte 1
- Ahora, que estoy metida en todo esto, no soy nada sin ti. Te acepté con tus cosas buenas y tus cosas malas, Justin. Y no me arrepiento de lo que hice. Nadie podrá separarme de ti, a no ser que tu quieras que me vaya.
- No, no lo quiero - cogió mis mejillas entre sus manos. - Te amo - susurró cerca de mis labios.
-Yo tambien.

Entré en la comisaria junto a Cristina. Mi padre habia citado a los chicos 10 minutos más tarde.
- Pase por aqui - dijo Edward a Cristina. Mientras yo me senté en una silla a esperar.
- ¿No te parece extremista estar haciendo esto por salir con un tío? - dijo mi padre.
- Ese tio, tiene nombre, y es mi novio, te tendrás que acostumbrar, por que no voy a dejarlo.
- Creo que estás ciega, Bieber lo que será dentro de unos años es un maltratador, como todos los delincuentes.
- Él nunca me pondría una mano encima, no lo conoces.
- He visto a muchos chavales así ________.
- No puedes compararlo - lo miré - El es diferente, es un buen chico.
- No, él no lo es. Te doy una semana para que lo dejes. O si no, tendré que intervenir - se levantó.
- ¡Es mi vida, papá¡ ¿Es que no puedes entender eso?
- Lo que no entiendo es que mi hija sea una zorra que se acuesta con cualquiera! - me gritó. Abrí la boca sin poder creermelo.
- ¿Yo zor.ra? Pues tengo buen maestro - lo miré de arriba a abajo - ¿Te decía yo algo sobre las zo.rras que metías en casa mientras nosotros estábamos pasando el fin de semana contigo?
- cerré la boca al escuchar lo que había dicho. Vi su mano volar hacia mi mejilla, sentí el picor de su mano, debido a la intensidad me tambaleé, pero alguien me sujetó.Puse mi mano en mi mejilla y lo miré atónita.
- No deberia de pegarle a su hija - dijo Justin duro a mi lado, y me rodeó con sus brazos.
- Tú no tienes que decirme lo que debo de hacer - escupió mi padre,
- ¿Estás bien, nena? - Justin hizo que lo mirara.
- Si - susurré.
- ¿________? - dijo Edward - Te toca. - Lo miré y asentí. Me solté del agarre de Justin y entré a la sala. - ¿Estás bien? - me preguntó.
- Si - murmuré.
- Tu padre solo se preocupa por tí ________.
- No, él nunca lo ha hecho, ¿por qué debería de hacerlo ahora? - negué con la cabeza.
- Bueno, asi que… estuvistes con Cristina, Ryan y Justin por la noche,
- Si
- ¿Viendo que?
- Una película que echaron en la televisión,
- ¿Cual era?
- Sin Salida.
- ¿Que hicisteis después?
- Pues, Ryan y Cristina no lo sé. Yo y Justin nos fuimos a su habitación -  Edward se me quedó mirando para que continuara  - ¿Tengo que describir algo más? - alcé una ceja.
- Oh no, me lo supongo - me sonrojé. - ________, te conozco desde que eras una niña, sé que estás mintiendo. Pero lo que dices concuerda con la versión de Cristina, y seguramente con la de los otros dos. Y no hay nadie que os viera fuera. Asi que tendremos que dar lo que decís por valido. Justin no es una buena compañia que se diga, _______. Desde los diecisiete años lo hemos tenido controlado por que sospechabamos de que trabajaba para Parker, una de las peores mafias en la ciudad. Tu padre solo está preocupado, al igual que yo. No queremos que te pase nada.
- Y no me pasará.
- Crees que él puede protegerte, pero estar a su lado te traerá siempre problemas. - Miré a Edward un momento. Después agaché la mirada y suspiré.
- Gracias por tu consejo, Edward- este suspiró. - Si necesitas algo, llamame.
- Lo haré - me levanté de la silla y salí de la sala.
- Bieber - dijo Edward. Justin antes de entrar me besó.
- Te espero aqui - murmuré, y él asintió. Miré a Ryan y este se acercó a mi.
- No se por qué todo el mundo quiere pegarte _______ - susurró mirando mi mejilla.
- No lo sé, Ryan, seré un imán para los golpes - sonreí. Justin no tardó en salir.
- Vamonos - sonrió cogiendome de la mano.
- ¿Donde vamos?
- Pasaremos el día juntos, ¿que te parece?
- Me parece bien - le sonreí. Salimos de la comisaría con la mirada de mi padre puesta en nosotros. Subimos al coche y Justin empezó a pensar mientras conducía, ya que se le veía bastante distante.
- ¿Que piensas? - le pregunté.
- Quizás ellos tengan razón, __________ - rodé los ojos. - Solo soy un problema, ellos lo saben, tú lo sabes - suspiró - Quizás deberías echarle cuenta a tu padre y alejarte de mi, no quiero que tus lazos familiares se rompan por mi culpa.
- Justin - lo interrumpí - Nunca he tenido mucha unión con mi padre, él es… bueno, él solo es un hombre que dice ser mi padre y que veo pocos dias al mes.
- ¿Que?
- Se supone que un padre está ahí para ti, para cuando te haga falta, o necesites ayuda. Él te cuida, te mima cuando eres pequeña… Él no hizo nada de eso, Justin. No puedo tenerle cariño, él me ha hecho daño, y ahora, no se por qué, se está interesando por mi, cosa que no me gusta. Asi que, creeme, es al que menos tenemos que echarle cuenta ¿vale? - Justin suspiró.
- Está bien - dijo no muy convencido.
- ¿Donde vamos? - pregunté.
- ¿Que te parece tú, yo y un poco de paz?
-Suena bien.
Justin me llevó a un enorme parque, nos tumbamos en el cesped, encima de una manta que habia llevado Justin, a la sombra de un árbol mientras escuchabamos las hojas movidas por el viento y los pajaros.
- Necesitaba esto - murmuró abrazandome.
- Si - susurré trazando dibujos por encima de su camiseta. - ¿Sabes? Cuando Aguilar me dijo lo de la bomba - Justin se tensó debajo mia - Pensé que iba a perderte. - susurré.
- Nunca me perderás. No dejaré que me maten, ahora tengo un mayor motivo por el cuál mantenerme a salvo - miré hacia arriba y lo vi mirandome, sonreí y escondí mi rostro en su cuello. - Me gusta la facilidad con la que te sonrojas, y saber que soy el motivo. - mordí su cuello. - Auch nena - se separó de mi y yo me senté riendome. - Ven aquí - se avalanzó sobre mi y sus dedos se movieron por mis costados y mi vientre haciendome cosquillas.
Parte 2

Narrado por Justin

Llamé al timbre de ____________. Silbé y jugué con la bolsa que tenía en mis manos. Ella abrió la puerta y la vi agarrando su vientre echada un poco hacia adelante.
- Aqui el capricho de mi chica preferida - besé su mejilla.
- ¿Puedes dejarlo en el congelador? - cerró la puerta. Guardé la tarrina de helado en el congelador y me dirigí al salón, donde _________ se encontraba tendida boca abajo mientras que gemía.
- ¿Aún te duele nena? - me senté al lado de sus pies.
- No puedo más - jadeó - Odio ser mujer.
- No digas eso - pasé mis dedos por sus piernas hasta llegar al talón de su pie.
- Me duele mucho, no puedo más.
- Iré a la farmacia a por pastillas - me levanté.
- No no - se incorporó un poco - no salgas de nuevo, da igual.
- Nena, no voy a quedarme aqui sentado mientras que te retuerces por todo el sofá. - me acerqué a ella - Ahora vengo - la besé.
_____________ estaba mala con el periodo, y estaba pasando por varios periodos. El primero fué el de bipolaridad, se enfadaba, después se ponía triste y después feliz como si nada hubiese pasado.
El segundo periodo fué el de la sensibilidad.
Y ahora, supongo que está en el tercero, donde a los dos periodos anteriores se le junta el dolor de ovarios y riñones. Era inaguantable.
Entre a la farmacia y después de pedir una caja de pastillas para el dolor volví a casa temiendo con lo que iba a encontrarme. Cogí las llaves de ___________ de mi bolsillo y entré. Fuí a la cocina a por un vaso de agua y saqué una pastilla. Fuí al salón y fruncí el ceño cuando no la vi tirada en el suelo retorciendose.
- ¿Que haces nena? - pregunté poniendo las cosas encima de la mesa.
- Me duele me duele me duele - ella estaba llorando.
- Ven aqui - la levanté del suelo y ella se quejó. La senté en el sofá,la cogí en mi regazo y le di la pastilla para que se la tomara. Ella lo hizo.
- Es como si me estuvieran clavando cuchillos en los riñones - se quejó y se abrazó a mi. La rodeé con mis brazos.
- Espero que se te quite el dolor.
-.Yo tambien lo espero. Gracias - besó mi mejilla.
- No hay de qué cariño - suspiré. - Eres tan pequeña - besé su coronilla.
- Yo no soy pequeña.
- Si, lo eres - cogí sus blancas y pequeñas manos. - ¿Ves? - puse nuestras palmas de las manos juntas, y se veía una gran diferencia de tamaño. -.Tienes las manos de una muñequita - besé sus nudillos.
- Estoy demasiado blanca.
- Estás perfecta - mi móvil sonó. ________ se quitó de encima e intentó buscar una postura comoda en el sofá.
- Ahora vengo - murmuré. Ella asintió.
- ¿Si? - contesté cuando me fuí a la cocina.
- Bieber - dijo Steve - Tenemos un trabajo para ustedes.
- ¿De que se trata?
- Jack ha llegado desde Israel, averiguad que trama, hacedle saber que la ciudad es nuestra ahora.
- ¿Donde y cuando?
- Llega al aeropuerto mañana a las 10 am.
- Esta bien - colgué. Suspirando guardé mi móvil en el bolsillo de mis pantalones. Ahora tenía a la policia pegada a mi cu’lo, me vigilaban y eso era bastante molesto. Tendría que mantenerme al margen hasta que la situación de Aguilar pasara. Volví al salón para encontrarme con una __________ dormida en una posición bastante rara. Sonreí y me acerqué a ella. Le aparté el pelo y besé su hombro.

- Bueno - dijo mi madre sirviendonos café en la cocina - Y… ¿Que tal con ___________?
- Bien, ahora mismo ella está pasando por una etapa de bipolaridad - mi madre rió.
- Es normal - me dió mi taza. - ¿La quieres? - se sentó en frente mia.
- Si
- Eso está bien - bebió un sorbo de su café. - Ella sabe….
- Si, ella lo sabe - miré hacia abajo frunciendo el ceño.
- ¿Ella te ha aceptado con todo eso?
- Si, ella… ella es increible mamá - suspiré - Y yo… fuí un egoista por que deberia de haberme alejado de ella para no hacerle daño, y no meterla en toda la mi.erda en la que estoy metido, pero no pude evitarlo. Y ahora ella está metida hasta el cuello. - Mi madre suspiró.
- Sé que no vas a contarme lo que ha pasado, pero, ¿vale la pena ponerla en peligro, Justin? Si la quieres… ¿Por qué no dejas eso?
- No puedo hacerlo mamá.
- Claro que puedes.
- No. Es más complicado de lo que parece.
- No sé que hice mal, Justin
- Deberías de haber dejado a papá, no lo hicistes.
- Soy una persona, cometo errores.
- Lo sé, y por eso te he perdonado - me levanté y rodeé con mis brazos a mi pequeña madre.
- Ten cuidado hijo, no quiero que te pase nada. Intenta vivir una vida lo más normal que puedas, y disfruta, solo se vive una vez -.besó mi mejilla.
De camino a casa estuve pensando en lo que me dijo. Hacia tiempo que no salía con ___________ a la calle por miedo a que nos vieran juntos y alguien le hiciera algo.
Jugué con mis llaves mientras me miraba en el espejo del ascensor. Tenía que hacer algo, aunque con su padre pegado a los talones podía hacer pocas cosas.
Una idea se me pasó por mi mente. Ya sabía donde llevarla.

Chapter ♥ {58}



- ¿Estas escuchando a tu hija? - le dijo mi padre a mi madre.
- En verdad, tiene razón - dijo esta - Ella va a cumplir 18 años, y no nos podemos meter en lo que haga con su novio, por que es su vida. Nosotros solo podemos aconsejarla.
Si es verdad, que el chico está metido en drogas… ella sabrá lo que hace, no, no me gustaría que mi hija saliera con él si es así. Pero - se encogió de hombros - ella ya es mayorcita ¿no?
- ¿Te estás escuchando? Estas poniendo quizás, la vida de nuestra hija en peligro. Ahora mismo, acabo de llegar de casa de esos dos, por que son sospechosos de un crimen.
Mi mente se quedó en blanco, ¿un crimen?
-.No creo que esos dos chicos sean capaz de matar a nadie, deja tus tonterias paranoicas y por favor, deja a la niña en paz. - Mi padre se fué cabreado dando un portazo.
- Espero que sepas lo que estás haciendo - me dijo. Asentí. - Acompañame a mi habitación.
La seguí por el pasillo hasta llegar a su habitación, recuerdos de la pasada noche se agolparon en mi cabeza. Mi madre cerró la puerta - Bueno, cuentame, ¿Cómo ha sido tu primera vez?
- Ya dije antes que… - me interrumpió.
- Puedes engañar al ton.to de tu padre, pero a mi no. ¿Cómo fué? ¿Tuvo cuidado? ¿Utilizaron precaución? ¿Te gustó?
- Mamá tranquila! - reí nerviosa. - Si, tuvo cuidado, no me hizo daño. Utilizamos precaución, si, estuvo bien - dije timida y me tendí en su cama.
- Y …. - se cambió de camiseta - ¿Cómo la tiene?
- ¡Mamá! - le tiré un cojín y ella rió.
- Eso es algo natural
- No voy a hablar de eso contigo - me levanté.
- Si te gustó, será que no la tiene muy pequeña. - me guiñó un ojo.
- Mamá por favor - jadeé.
- ___________ , si es verdad que Justin está metido en drogas… Ten cuidado ¿vale? Y no hagas nada de lo que después puedas arrepentirte. No me hagas darle la razón a tu padre.
- No te preocupes mamá - y salí de su habitación.
El timbre sonó - Ya voy yo! - abrí la puerta para encontrarme con Justin.
- Que - dije encajando la puerta detrás nuestra.
- ¿Cómo no se te ocurre decirme que tu padre es policia?
- No lo se, nunca salió el tema.
- Ven - me cogió de la mano - Tenemos que hablar. - Avise de que me iba y entramos en casa de Justin.
- ¿Por qué mi padre os acusa de un crimen? ¿Qué crimen? - pregunté.
- No te interesa.
- Claro que si, tuve que mentirle diciendole que ayer pasamos la noche juntos, y casi le da un infarto.
- Aguilar no volverá a molestar. - me quedé helada.
- ¿Lo has matado? - susurré. Justin me miró duro.
- Tuve que hacerlo, recuerda que sigo ordenes __________. Me costó saber donde estabas. Y para eso tuve que pedir varios favores, y esas fueron las consecuencias.
- Lo siento.
- No, no lo hagas. Así hay menos
mi.erda en esta ciudad - escupió. - Mañana tenemos que ir a comisaria, tu padre quieres que verifiquemos que estuvimos anoche juntos. - asentí.
-.¿Estas mejor?
- Si - abrí la puerta. - Ah, Justin, gracias por lo de ayer.
- No tienes que agradecermelo. - mi móvil sonó.
- ¿Si? - contesté - Oh, hola Bruno.
- ___________ ¿Podrias venir al hospital?
- ¿Que te ha pasado?
- A mi nada, es Zac, anoche lo atacaron, practicamente, le dieron una paliza.
- ¿Se sabe quien? - pregunté.
- No, lo estan investigando, no te llamaría si no fuera necesario, necesito que vengas.
- Mmm… Claro, ahora voy, hasta luego - colgué.
- ¿Quien era? - preguntó Justin
- Era Bruno, Zac está en el.hospi… ¿Fuistes tú?
- ¿Que?
- ¿Tú fuistes quien le pegó? - Justin no me contestó, eso era un sí.
- ¿Vas a ir a verle después de lo de ayer? - tensó su mandíbula - ¿Es que eres retrasada?
- Voy a ver a Bruno, él es mi amigo, y está mal. Adiós Justin - cerré la puerta y caminé hacia el ascensor.
- ____________ mueve tu lindo trasero de nuevo a tu casa - me ordenó.
- No - dije mientras esperaba al ascensor.
-Maldita sea - escuché gruñir a Justin. Antes de que el ascensor llegara ya estaba a mi lado con sus gafas de sol puestas y las llaves del coche en la mano. Suspiré. El camino al hospital se hizo lento, un silencio incómodo inundaba el ambiente, aparcó en frente de la puerta del hospital.
- Ahora vengo - murmuré y bajé del coche.
Bruno me esperaba en la puerta.
- Hola - lo abracé
- Hola, gracias por venir, aunque veo que a tu novio no le hace mucha gracia.
- Él está bien - le sonreí.
- Bien, vamos. - caminé junto a él dentro del hospital.
- ¿Que pasó anoche exactamente __________?
- ¿Que?
- Zac no para de nombrarte, asi que supongo que estuvo contigo.
- Nos encontramos en McDonalds, y como yo iba sola, se ofreció en llevarme a casa.
- ¿Y lo hizo?
- ¿________________? - escuché la voz de una chica. Miré para encontrarme con la chica que Justin me había engañado.
-:¿Si? - alcé una ceja.
- Soy Barbara, tenía que hablar contigo, yo… Estoy muy arrepentida de lo que hice. Estaba mal por que Justin me habia dejado tirada y no se habia acostado conmigo, entonces te envié las fotos y ahora me siento muy mal por eso - habló rápido.
- ¿No os acostasteis? - murmuré.
- No, para que las chicas no se burlaran de mi, lo convencí para dormir allí esa noche, y ni siquiera durmió en la misma cama que yo - suspiró. - Lo siento.
- Gracias - murmuré.
- Barbara vamos - dijo una niña de unos 10 años.
- Adios - nos dijo, y agarró la mano de la chica y empezó a caminar.
- ¿Que fue eso? - me preguntó Bruno.
- Él me estaba diciendo la verdad - murmuré. - Tengo que irme Bruno. Siento lo que le ha pasado a Zac - le dí un beso en su mejilla. - Adios! - corrí hacia la salida. Vi a Justin apoyado en su coche terminando de fumarse un cigarrillo. Me vió y lo tiró. Bajé las escaleras y corrí hacia él. Se separó un poco del coche extrañado y me tiré a su cuello, abrazandolo y poniendome de puntillas para llegar.
- Lo siento - le susurré. Justin me rodeó por mi cintura. - Debí de haber confiado en ti, me siento como una autentica estú.pida. - me separé un poco de Justin para poder mirarle a los ojos. - No te creía por que jo.der Justin estabas drogado y entonces yo pensé que… - sus labios sobre los mios me hicieron callar. Acaricié con mis dedos la parte baja donde su pelo teminaba. Justin me cogió y me subió encima de sus zapatos para que estuviera más alta. Dejé que su lengua entrara en mi boca.
- ¿Bebé? - escuchamos la voz de una mujer y nos separamos.
- Mamá - dijo Justin. Me bajé y me puse a su lado mientras que esa mujer, a la que él había llamado mamá lo abrazaba. La miré y recordé su cara. La había visto el día del cumpleaños de Justin, en su puerta.
- Mamá, ella es __________ - dijo Justin cogiendo mi mano y acercandome a ellos.
- Oh, un gusto conocerte _________ - me abrazó y le correspondí al abrazo. - Soy Pattie.
- Igualmente Pattie - le sonreí.
- A si que, tu eres la que traes loco a mi bebé - sonrió.
- Mama - se quejó Justin. Y yo reí.
- Oh, lo siento cariño. Me alegro de que mantengas a mi hijo con los pies en la tierra. Lo veo “un poco más cuerdo” desde que está contigo - me agradeció. Sonreí.
- ¿Que haces aqui? - preguntó Justin.
- Tengo que ir a hacerme unas revisiones - Justin frunció el ceño - Nada grave cariño- lo despreocupó.
- ¿Estas segura? Puedo acompañart.. - Oh no! - lo interrumpió - Ustedes vayanse y disfruten - abrazó a Justin y luego a mi. -.Nos vemos pronto.
Te quiero hijo
- Y yo a ti, mamá
Pattie se perdió dentro del hospital y miré a Justin que miraba con el ceño fruncido por donde su madre se habia ido.
- Si quieres ve con ella, yo esperare aqui - cogí su mano.
- No, ella seguramente me matará si hago eso - suspiró. - ¿Por donde ibamos? - dijo cogiendome de la cintura y pegandome a él.
- Por donde yo te decía que lo sentía - toqué sus brazos.
- No tienes nada por lo que disculparte, nena. Es normal que no confiaras en mi. Yo tampoco lo haría. Estuve pensando en lo que me dijistes, y es cierto, no he hecho nada para ganarme tu confianza. Te estoy fallando constantemente, prometí protegerte y no dejo de ponerte en peligro - suspiró - Deberiamos de parar esto - susurró.
- No sirve de nada si estamos separados, solo tienes que ver lo que pasó ayer.

Chapter ♥ {57}



- ¿Últimas palabras? - sonreí de lado mientras apuntaba con el arma a Aguilar.
- Me gustó foll.arme a tu chica - levanté mi pierna y le dí con la puntera en su estómago.
- Hazlo ya, Justin - dijo Ryan - No pierdas más el tiempo, ya le has dado su merecido. - Asentí y disparé. Miré su cuerpo inerte. Cerré los ojos.
- Será mejor que nos vayamos - Ryan se montó en el coche. Guardé mi pistola y me subí al asiento del copiloto. Después de llevarme toda la noche buscando a Aguilar, hasta que lo encontré, y le di su merecido. Miré al cielo.
- ¿A donde ahora? - preguntó.
- Le haremos una visita a Zac - sonreí.
- ¿Donde exactamente?
- Ve a su casa, Samantha estuvo con él toda la noche, dice que va de camino. Calle Doreen . - Ryan asintió. Abrí la ventana y me encendí un cigarrillo.
- Los chicos están trasladando toda la mercancía a nuestro almacén.
- Bien - le dí una calada y dejé que el humo llenara mis pulmones, después lo solté.
Cuando estabamos llegando a su casa, lo vi aparcar.
- Espera, es ese - murmuré. Zac bajó de su coche. Me puse un pasamontañas y Ryan otro. Dejamos el coche en marcha y nos bajamos. Zac nos miró confusos antes de echar a correr. Lo perseguí y lo empujé a la pared, lo cogí del cuello de la camisa y lo tiré al suelo.


- Justin, Justin! - gritó Ryan. Abrí un poco los ojos.
- ¿Que quieres? - murmuré.
- Esteban está aqui . - Ryan salió y bufé molesto.
- ¿Qué quiere ahora? - me levanté poniendome unos pantalones.
- Somos sospechosos del asesinato de Aguilar - Ryan salió de la habitación y lo seguí hasta la entrada, donde estaba Esteban y Jake, su compañero.

- Vaya, veo que se mudaron juntos - dijo Esteban cuando aparecí por el pasillo.

- ¿Que quereis? - murmuré.
- ¿Noche de fiesta? - preguntó su otro compañero, no recuerdo su nombre.
- No realmente - contestó Ryan indiferente.
- ¿Por qué vienen esta vez? - pregunté.
- Asesinato de Tony Aguilar. ¿Lo conocían?
- No mucho la verdad - me encogí de hombros.
- Hemos oido hablar de él - dijo Ryan.
- Le dieron un disparo en la frente.
- Una lastima - murmuré.
- ¿Donde estabais anoche?
- Aqui - dijo Ryan - Con nuestras chicas.
- ¿Vuestras chicas? - rió. - Sorprendente, ¿Justin Bieber y Ryan Butler asentando la cabeza? ¿Saben ellas a qué os dedicáis?
- ¿A donde quieres ir a parar? - pregunté.
- Os espero a los dos en la comisaria mañana, y traed a vuestras… chicas, para aseguraros la cuartada. ¿Me decís sus nombres? - sacó una libreta. Miré a Ryan.
- Cristina Perez - dijo Ryan.
- _______Watson - murmuré. Esteban me miró -
¿Has dicho ___Watson?

- mmmmmm… Si - dije confuso.
Esteban se abalanzó sobre mi cogiéndome de mi camiseta y empujándome contra la pared.
- ¿Que co.ño estas haciendo!?- le grité.
- ¿Pasases la noche con mi hija Bieber? - murmuró enfadado. Me quedé helado. ¿Su hija? ¿________ era la hija del hombre que quería meterme en la cárcel? Jodido infierno
- No sabia que era su hija - lo empujé hasta que me soltó.
- Ni se te ocurra tocarla, no vuelvas a acercarte a ella, ¿me has entendido?
- Haré lo que ella quiera que haga - dije cruzando mis brazos. - Si ella no me pide que me aleje, no lo haré.
Esteban me miró con odio. - Mañana os espero en comisaria. Voy a hablar con la ton.ta de mi hija - le suspiró al compañero al salir de casa. Ryan cerró la puerta.
- ¿Su hija? - murmuré asombrado
- Jo.der - susurró Ryan. - Hablaré con Cristina.
- Yo iré a hablar con Barbara, la muy per.ra tiene que decirle la verdad a ___________.

Narrado por ___________

- Si papá - dije ya desesperada - estuve con él anoche - jadeé.
- ¿Que pasa? - dijo mi madre entrando con Jack al salón.
- ¡Tu hija se está acostando con un delincuente!
- No es un delincuente! ¡Es Justin, mamá!
- Creo que no debes de preocuparte, Esteban. Que el chico tenga tatuajes y fume no significa que sea un delincuente. - dijo relajada.
- Ese chico, está metido en drogas, Maria.
- ¿Drogas? - preguntó mi madre y me miró. Me encogí de hombros.
- Pero el problema es que tu hija me preguntó por él, si tenía algún problema de ese tipo, le dije que si, que no se juntara con él, y resulta que se está acostando con él!
- Yo no me he acostado con él! - grité - aún - murmuré - Aun soy virgen - mentí. - A parte, si lo hiciera, eso no te incumbe - señale a mi padre - es mi novio y hago lo que quiera con él. Fin del tema.

Chapter ♥ {56}



- Almacén de Jack - dije cogiendo una de las cajas. 
 Cargamos las cajas en los coches y nos dirigimos al almacen de Jack.

- Tenemos ordenes de matar a Aguilar y compañia - murmuré.

- Eso será pan comido - soltó Chris cargando su arma. 

- Ellos son unas nenas - rió Chaz. - Les daremos duro. 

Llegamos al almacén de Jack, donde nos esperaban todos los del grupo de Aguilar.
- Dejen las armas en el coche - dijeron cuando bajamos. 

- ¿Para que? ¿Para que nos mateis? - bufó Ryan.

- Hagamos ya el pu.to intercambio - me crucé de brazos. - ¿Donde está la Sanguijuela de Aguilar? - escupí.

Mi móvil sonó.
- ¿Pensabas que sería tan fácil? Te creí más inteligente - dijo Aguilar.

- Tengo lo que quieres, ¿Donde está? NO JUEGUES CONMIGO AGUILAR O JURO QUE TE MATARÉ!

- No deberias de amenazarme cuando tengo la vida de tu chica en mis manos. - suspiró - Descarga uno de los coches y montate. - me ordenó. Le hice una señal a los chicos, abrimos uno de los coches y descargamos.

- Ya estoy - dije cerrando la puerta.

- Bien, ahora conduce hasta los almacenes que están en la parte norte de Stratford, nos vemos allí.- Puse el coche en marcha y apreté el.acelerador. 


Llegué al almacén y me aseguré de llevar mi alma. Con la guardia alta llegué a la puerta del almacén, adentro no se escuchaba ningún ruido. No pude abrir la puerta, así que empujé la vieja puerta para tirarla abajo.
Entré y todo estaba oscuro, tanteé por la pared.para encender la luz, allí no habia nadie.
- ¿_________? - mi corazón se aceleró. Ella no estaba allí, habia caido en su estúpi.do juego. Me golpeé a mi mismo. 

- Estú.pido Bieber! - me grité a mi mismo. Golpeé la pared hasta que mis puños empezaron a sangrar.  Miré hacia donde estaba el interruptor de la luz, seguí los cables hasta que vi la caja con los explosivos.
05,04, - corrí hacia la puerta y me tiré cuando escuché la explosión detrás mía.  Me tapé los oídos  Respiré con dificultad mientras intentaba levantarme.  Me senté en el suelo y tosí para recuperarme. Me levanté con dificultad mientras que aún estaba presente un ruidoso pitido en mis odios y corrí aturdido al coche. Apoyé mi cabeza en el volante. Todo había sido una trampa. Golpeé el volante y puse el coche en marcha después de estar un momento intentando controlar la respiración por la adrenalina y el miedo consumida minutos antes. Mi móvil sonó, Ryan.
-¿Si? - dije un poco agitado.
- ______ está aquí - suspiré aliviado.
- El Oops! se quedó con nosotros. Ella está en su casa, acabo de estar con ella. Vamos a planear como le volveremos a quitar la mercancía a Aguilar.
- Está bien, gracias Ryan. - colgué.

A estas horas de la madrugada no había nadie en la carretera, así que se me hizo más fácil el conducir. Aparqué en doble fila y salí corriendo hacia al portal, cogí las llaves de mi bolsillo y abrí. 
Subí las escaleras de dos en dos hasta llegar a la segunda planta. Toqué repetidas veces la puerta de _____ hasta que la abrió.
- Oh dios mio - la abracé. - Pensé que te había pasado algo - murmuré estrechándola contra mis brazos.

- Estoy bien, solo ha sido un susto - se agarró a mi. - Ellos solo me amenazaron y me golpearon un poco, nada más. - me separé de ella y la miré. Ella se separó de mi un poco incómoda.  - ¿Estás tú bien? 
- Si.. yo estoy bien, ¿donde te golpearon? - dije examinandola.
- Solo en las costillas - hizo una mueca.
- Maldita sea - dije mirando sus cardenales - Tengo que irme. - ella asintió. - Si… necesitas algo, solo llámame - ella asintió confusa.

viernes, 12 de septiembre de 2014

Chapter ♥ {55}



Me miré al espejo una última vez,[aqui]  mi hermano habia salido con sus amigos, otra vez. Y yo tenía antojo de McDonalds, asi que iría andando a uno que estaba a 20 minutos.
Salí de casa y me encontré con Justin y Ryan. Los miré de pasada
- Hola - murmuré.
- Hola - dijo Ryan. Sentía la mirada de Justin en mi. Cerré la puerta con llave y caminé por el pasillo, delante de ellos, en vez de bajar por el ascensor, lo hice por las escaleras. Bajé antes que ellos llegaran al piso de abajo. Salí a la calle y me puse mi chaqueta vaquera. Metí mis manos en los bolsillos y empecé a caminar.

No me importó que la gente me mirara raro por que estaba comiendo sola, o por que estaba ocupando una mesa de cuatro.Cuando terminé,.tiré lo que me había sobrado y salí. Pero choqué con alguien.
- Lo siento - me disculpé, miré hacia arriba para encontrarme el rostro sonriente de Tony Aguilar. Mi corazón se encogió.
- Vaya, volvemos a vernos preciosa - retrocedí hasta chocar con una chica.
- Lo siento - me disculpé. Tony y varios chicos más se acercaron a mi.
- Veo que Bieber no tomó en cuenta mi advertencia - cogió un mechon de pelo y lo lió en sus dedos.
- Eh, dejala tranquila - dijo alguien. Todos miramos al dueño de esa voz y mi corazón giró confuso al ver a Zac. No sabía si preferiria a Tony o a Zac.
- Oh - dejó mi pelo - Veo que tenias compañía. - se alejó de mi.
- Vamos - dijo Zac tendiendome la mano. Dudé y la cogí. Zac me sacó de allí rapidamente. - ¿Se puede saber como demonios conoces a Aguilar?
- ¿Es que todo el mundo lo conoce? ¿Por que yo no? A veces parece que no vivo aquí - jadeé.
- ¿Vas a contestarme?
- No te interesa - murmuré. Sonreí con tristeza mientras recordaba lo cabreada que me ponía esa frase cuando Justin me la decía.
- ¿Ha venido sola? - me preguntó. Asentí. - ¿Por qué?
- Tenia ganas de una hamburguesa - me encogí de hombros.
- Te llevaré a casa - dijo sacando la llave de un coche de su bolsillo.
- Puedo caminar.
- ¿Crees que sería lo ideal? No se que relacion tienes con Aguilar, pero no se te veía muy contenta.
- Esta bien - suspiré. Zac me guió hasta su coche.
- Por fin con coche ¿eh? - me subí al asiento del copiloto.
- Si - se montó.
- Me pregunto algo - dijo cuando arrancó. Me puse el.cinturón y lo miré. - Es raro que Bieber te haya dejado salir sola. - me encogí de hombros.
Zac se removió incómodo en el asiento. - ¿Estás bien? - le pregunté.
- Iba a ir al baño cuando te he encontrado.
- Oh lo siento - hice una mueca. - Gracias por esto, Zac.
- No hay de que _________. Queria pedirte disculpas por lo que te hice. Eres una buena chica, y… de verdad, lo siento.
- No importa - le sonreí. Miré por la ventana cuando Zac paró el coche.
- ¿Donde estamos? - dije asustada.
- Lo siento por esto, ____________. - lo miré sin entender. La puerta de mi lado se abrió dejando ver a Tony.
- Hola de nuevo.
Narrado por Justin
- ¿Está todo? - pregunté.
- Si - dijo Chaz - Aún me sigue pareciendo extraño que no esté por aquí Aguilar y compañía. Se supone que ellos lucharían por este almacen.
- Es cierto - dijo Cody.
- Quizás la rata se rajó - Christian se puso a mi lado.
- Hay que avisar a Steve de que el intercambio se hizo correctamente.- dijo Ryan
- Ya lo hago yo - dije sacando mi teléfono del bolsillo de mis pantalones. Desbloqueé la pantalla y vi que tenía un mensaje. Con un video adjunto.
- ¿Que es eso? ¿Video porno? - preguntó Chaz mirando mi teléfono. - No lo sé - abrí el video. Cuando cargó se escuchó la voz de una chica gritar, que reconocí como la voz de ___________. La sangre se me heló.
En el video la sacaban de un coche.
- ¡Sueltame! - gritó esta pataleando mientras varios chicos la aguantaban. Uno de ellos le dió en su mejilla. Acercaron el móvil a ella.
- Dile a Bieber que te salve, vamos, pideselo - habló Aguilar apretando sus mejillas. Ella no miró a la camara.
- Vete al infierno - escupió _________.
- Vaya Bieber, ella es dura, - rió. Y el video se volvió negro.
- Oh dios mio - escuché murmurar a Ryan. Apreté los puños.
- ¡JO.DER! - le di varias patadas a las cajas que habia allí.
Mi móvil sonó. Un número desconocido. Lo cogí. Una respiración se escuchó al otro lado de la linea.
- ¿Justin? - se escuchó un sollozo de ___________.
- ¿Nena? ¿Estas bien? ¿Donde estas? - hablé desesperado.
- ¿Quieres volver a escuchar su voz? - dijo ahora Aguilar.
- ¿Que le has hecho? - apreté la mandibula. Los chicos me miraban expectantes.
- Tranquilo Bieber, aún nada, comparado con lo que le haré si no sigues mis instrucciones.
- ¿Que quieres? - escupí.
- El cargamento que habeis cogido hoy. Supongo que tendrás que hablarlo y pensarlo. ¿Pondrías a tu dulce chica en peligro por droga? - colgó. Apreté los dientes.
- Quiere el cargamento.
- Tenemos que hablar con Parker y Steve. - dijo Chaz.
- Ellos no lo haran - dijo Ryan
- Tengo que salvarla, vamonos.
Conducí a toda velocidad por las calles. - Podrían detenerte por conducción temeraria - dijo Christian a mi lado.
- Me importa una pu.ta mi.erda Chris - aparqué de mala manera en frente de la mansión de Parker.
- Te esperamos aqui - dijo Chris. Asentí. Entré a grandes zancadas en la mansión.
- Justin - dijo Steve - No esperaba verte tan pronto. ¿Como fué el traspaso?
- Lo tenemos
- Bien, eso está bien - Parker encendió un puro.
- Necesito darle el cargamento a Aguilar - hablé duro. Ambos me miraron, y los miré desafiantes sin dejarme intimidar.
- ¿Estas to.nto? - dijo Steve.
- Ellos tienen a mi chica - apreté la mandíbula.
- Te dije que la dejaras fuera de esto, ¿no te bastó con foll.artela? - rió Parker. Me dirigí a Parker y lo cogí de la camisa - Tú me metistes en toda esta mi.erda, nunca te he fallado, soy el mejor chico que tienes, y lo sabes.
- Sueltale, Justin - dijo Steve.
- Si algo le ocurre a ella, juro que te mataré.
- ¿Es una amenaza?
- No, es una advertencia - lo solté. - Y sabes que lo haré.
- No sé que tiene de especial esa chica - dijo Steve. Parker y él intercambiaron miradas.
- Me has dado mucho, Justin. Desde que tú llegastes él negocio ha ido mejor, no voy a mentirte. Confío en ti, y sé que nunca me fallarás - dijo Parker. - Si le doy ese cargamento a Aguilar, todo lo que hemos construido, nuestro respeto en esta ciudad, se irá a la Oops. Pero como te considero como un hijo, te doy permiso para que salves a tu chica. Haz lo que tengas que hacer.
Pero una cosa - levantó su dedo - Mata a ese hijo de pu.ta y después quitale toda su mercancía. - Asentí.
- Gracias - murmuré.
- Suerte muchacho - dijo Steve.
Salí literalmente corriendo de la mansión, había perdido una media hora allí adentro.
- ¿Que te dijeron? - preguntaron los chicos.
- Haremos el intercambio.
Estabamos en el almacén esperando la llamada, hasta que sonó.
- ¿Que has pensado?
- Lo haremos, dime donde y cuando.
- Vaya, ¿La quieres de vuelta ya? ¿Tan pronto?
- No juegues. Quieres el cargamento, te he dicho que te lo daré.
- En el viejo almacen de Jack, dentro de una hora - colgó.
Me golpeé mentalmente a mi mismo. No debería de haberme acercado nunca a _________. 

Chapter ♥ {54}


Parte 1
Juntamos nuestras frentes e intamos controlar nuestra respiración. Justin me dió cortos besos. Se apoyó con una mano en el colchón y se fué de mi con cuidado. Se levantó mientras que se quitaba el preservativo. Se puso los boxers - Ni se te ocurra ponerte nada encima - me guiñó un ojo y salió de la habitación.
Sonreí sin poderme creer lo que había pasado. Destapé las sabanas y me metí entre ellas.
- Ya estoy - lo miré y traía un vaso de agua.
- Gracias - lo cogí y lo bebí entero. Lo dejé encima de la mesa.
- Sé que te da verguenza estar desnuda, asi que, toma - me dió unos boxers suyos negros y mi sujetador. - Voy a ponertelo - dijo cuando salí de la cama. Asentí. Justin metió sus boxers por mis piernas, me levanté y me los puso bien. Besó mi abdomen. Despues me puso el sujetador, bueno, tuve que engancharlo yo por que él no podía.
- Las velas se están consumiendo -.dije mirandolas.
- ¿Me ayudas a apagarlas? - Asentí y empecé a soplar las velas que estaban por la parte derecha de la habitación mientras que Justin apagaba las de la izquierda. Cuando terminé, él ya estaba tendido en la cama. Palmeó el colchón para que me tendiera a su lado.
Gateé hasta llegar a él y me acurruqué a su lado metiendo mi rostro en su cuello.
Justin me rodeó con sus brazos y jugó con un mechón de mi pelo.
-¿Te ha gustado? - me preguntó.
- Si - sonreí en su cuello.
- ¿Estas sonriendo?
- Sep
- Eso me gusta nena.
- Y… ¿a ti? - pregunté insegura.
- ¿A mi? Me ha encantado cariño - mi corazón latió con fuerza de alegría - Ha sido especial para mi. Nunca había hecho el amor. - Miró hacia abajo para encontrarse con mis ojos, ya que ahora estaba apoyada en su pecho. Lo miré confusa. Iba a preguntarle pero Justin puso un dedo en mis labios. - Dije el amor, no tener sexo.
- Oh, está bien - sonreí. Justin me besó.
Después nos invadió un cómodo silencio, donde yo trazaba dibujos sin sentido en el pecho de Justin y él.jugaba con mi pelo. Esta tranquilidad se vió interrumpida por el estómago de Justin.
Solté una carcajada - ¿Tienes hambre?
- Creo que si
- Venga, cenemos antes de que te vayas - me levanté de la cama. Justin se puso unos pantalones de chandal y me dió a mi una camiseta suya de mancas cortas blanca con un dibujo en medio.
- Vamos - cogió mi mano. Cuando llegamos a la cocina Justin abrió la nevera. Me puse a su lado y me pasó el brazo por los hombros.
- ¿Sabes hacer burritos? - me preguntó.
- Si - pasé mi brazo por su cintura.
- Quiero eso, de carne picada y queso por favor - dijo como un niño pequeño. Sonreí. Justin sacó todas las cosas y las puso encima de la encimera. - ¿Necesitamos algo más?
- Mmmm… cebolla, una sarten, aceite, y para rallar la cebolla.
Cocinaba con ayuda de Justin, mientras que este hacia bromas o intentaba manejarse rayando la cebolla.
- Listos - dije sacandolos del microondas.
- Oh dios, que bien huele - Justin llevò los platos al salón mientras que yo llevaba las bebidas.
- ¿Te gusta? - le pregunté cuando lo probó.
- No eres tan mala cocinera como decía tu madre. - terminó de tragar.
- Ella suele exagerar. - me moví un poco incómoda en el sofá.
-¿ Que te pasa? - me preguntó.
- Nada, solo me duele un poco - hice una mueca y Justin sonrió.
- ¿Sabes? Ha valido la pena esperar por ti - mordió su burrito. Me quedé mirandolo. Besé su mejilla. - Te quiero.
- Y yo a ti. - Miré su hombro y vi una pequeña señal.
- Oh, lo siento - dije tocando su hombro - No queria hacerte daño.
Justin miró extrañado su hombro y sonrió al ver la.marca que le habia dejado al morderle.
- Vaya, bonito recuerdo - me guiño un ojo y negué con la cabeza.
Estaba frente a mi puerta abrazada a Justin. - Ten cuidado, por favor.
- Lo tendré - se separó de mi y me sonrió. - Por favor, intenta no preocuparte mucho, todo va a salir bien. No es nada que no haya hecho antes,.¿vale?
- Vale - suspiré.
- Ven aqui - me cogió de la cintura y rodeé su cuello con mis brazos mientras juntaba mis labios con los suyos.
- Recuerda que te quiero - susurró en mis labios.
- Yo tambien te quiero. - me dió un último beso y se separó.
- Nos vemos mañana cariño, descansa - me dió un corto beso.
- Vale, suerte - mordí mi labio. Justin me sonrió y lo vi perderse por el pasillo mientras que yo me metía en casa.
- ¿Ya lo has hecho con Justin? - preguntó mi hermano detrás mia.
- ¿Por qué lo preguntas?
- Llevas puestos unos boxers - se encogió de hombros.
- Oh,.si, ha sido increible - dí saltitos de alegría.

PONER ESTA CANCION (que suene hasta que se acabe el capitulo, si hace falta pongala en repeat.)

- Eso pensaran todas las que se acuestan con él.
- ¿Que?
- Han llegado unas fotos, las metieron debajo de la puerta, creo que deberias verlas. Están en mi habitación. - Fruncí el ceño y me dirigí a la habitación de mi hermano. Encima de su cama habia un sobre blanco. No habia nada escrito. Tomé una respiración profunda y saqué las fotos que allí se encontraban. Miré la primera foto. Justin sentado en el sofá de su casa con una chica en su regazo. Mi corazón se aceleró. Intenté fijarme en la cara de la chica.
- Sigue pasando - escuché la voz de mi hermano detrás mia. Pasé a la siguiente, y vi la cara de la chica. La sangre se me congeló. Era la chica que habia visto salir del ascensor, esa era la fiesta de la que mi padrastro le habia hablado a Justin. Pasé de foto y vi a la chica besando el cuello de Justin. Pasé otra y la vi con su mano en su “paquete” por así decirlo. Pasé otra y los vi besandose. Lágrimas amenazaban con salir. Con un suspiro pasé otra y vi a Justin cogiendo la mano de la chica mientras se iban del salón al pasillo. Ya todo me cuadraba, Justin habia estado raro toda esta semana por que se había acostado con otra. Cuando llegué y me lo encontré en frente del ascensor… el iba a bajar a buscarla. Pasé de foto y volví a la primera.
- No deberias de haberlo hecho tan pronto - dijo mi hermano.
- Dejame - una lágrima cayó por mi mejilla.
- ¿Estas bien?
- Si - murmuré, salí con las fotos y me encerré en mi habitación. Me dejé caer en la puerta.
Pensaba que habia cambiado, que iba a ser fiel.
Después de llevarme toda la noche llorando y frotandome con mis manos mi cuerpo para olvidarme de las caricias de Justin mi móvil sonó de nuevo. Sonó varias veces en toda la noche, pero lo ignoré. Me acerqué a ver la hora. Eran las 12 de la mañana. Decidí levantarme. Mi hermano aún seguía dormido. Me habia cambiado de ropa la noche anterior, no quería tener nada de él puesto en mi cuerpo. Después de tomarme una pastilla para el dolor de cabeza me miré al espejo. Lucía horrible. Mis ojos estaban rojos y mi cara pálida. Miré mi móvil, tenía varios mensajes de las chicas, que no leí, de mi madre, mi padre y de Justin. Despues de contestarles a mis padres abrí los de Justin con dolor.

« me gustaría a ver podido dormir abrazado a ti » 

Hice una mueca de dolor. Apreté mis dientes para no volver a llorar. Cogí el sobre con las fotos, las llaves y salí de casa. Llevaba unos pantalones de chandal verdes cortos y una camiseta blanca. Domé mis pelos antes de llamar a la puerta de Justin. Toqué el timbre sin importarme si estaban dormidos o no. Volví a llamar con más intensidad esta vez. La puerta se abrió dejando ver a un Ryan dormido y molesto.
Parte 2
- ¿Que pasa? - preguntó. Entré sin decir una palabra. Me dirigí por el pasillo y Justin salió de su habitación solo con unos boxers.
- ¿Que pasa nena? - preguntó extrañado. Me puse delante de él, levanté mi mano y con toda la fuerza que uní la planté en su mejilla. Justin se quedó helado, empecé a pegarle en su pecho desnudo mientras lloraba de la rabia.
- Hey! - me gritó cogiendo mis muñecas para que no le pegara más y empujandome a la pared. - ¿Que co.ño te pasa?! - me gritó.
- ¿Que me pasa?! - le grité. Lo empujé y le tiré el sobre. Él miró el sobre extrañado y lo abrió. Vió las fotos. - ¿De donde sacastes esto? - preguntó tensandose.
- ¿Que mas dá? - me sequé las lágrimas.
- Tu primer objetivo fue acostarte conmigo, ya lo conseguistes, ahora, dejame en paz Justin. No quiero saber nada más de ti.
- __________ no, espera. - cogió mi brazo.
- ¡Espera que Justin! ¡Dime! ¿¡Espero a que estés drogado nuevamente y vuelvas a tirarte a otra!? ¡No! - me solté de su agarre. - Me mentistes, por eso estabas tan distante conmigo esa semana. Por eso me… - sollocé. Empecé a sentir hormigueo por todo mi cuerpo, sabía lo que venía. Me apoyé en la pared y metí la cabeza entre mis piernas.
- ¿__________? - preguntó acercandose a mi.
- No te acerques, alejate de mi - un pitido inundó mis oidos. Intenté relajarme, me tendí en el suelo sin importarme las preguntas de Ryan y Justin.
-¿Que se ha hecho en los brazos? - preguntó Ryan - ¿Y en las piernas? - me las cogió y me las puso en alto para que se me fuera el mareo.
Mis ojos estaban cerrados.
- __________ intenta relajarte - me dijo Ryan. - Justin vete de aquí.
- ¿¡Como voy a irme?! - gritó este.
- ¡Largate! ¿No quieres que se ponga mejor?
Escuché el portazo de una puerta.
- Traeme un vaso de agua con azucar Cristina -.escuché la voz de Ryan. - Ven aqui - Ryan me incorporó y me abrazó.
- Soy una estú.pida, no debería de haber confiado en él.- sollocé.
Me desperté en mi cama aturdida. Miré a mi alrededor pensando en cómo podría a ver llegado ahí. Me incorporé lentamente y mi puerta se abrió dejando paso a mi hermano.
- Menos mal, estaba preocupado. ¿Como estas?
- Bien, supongo. - me encogí de hombros. - ¿Que hora es? - le pregunté.
- Las ocho de la tarde, _________ yo he quedado, pero si no estás bien puedo quedarme.
- No, claro que no. Sal y diviertete.
- Si necesitas algo, llamame.
- Vale, comprame una tarrina de helado, coge dinero de mi cartera. - Mi hermano rió por lo bajo y cogió dinero. - Adios
- Adios - murmuré. Cuando mi hermano se fué cerre la puerta con llave. Y decidí darme una ducha.
Froté mi piel con la esponja hasta hacerme daño. Me sentía… mal, por haberlo hecho con Justin. Saber que solo me engañó, que quizás todo lo que hizo fué para llevarme e la cama… Suspiré. Me puse unos pantalones cortos y una camiseta de mangas cortas blanca. Metí mis pies en mis zapatillas y salí del cuarto de baño con la ropa que me habia quitado en mis brazos. Abrí la puerta de mi habitación y encendí la luz. Allí vi a alguien de pie.
- Oh Joder - dije con la mano en el corazón al ver a Justin apoyado en mi escritorio mirando hacia abajo.
- ¿Como has entrado? - cogí la ropa del suelo y la dejé encima de la cama. - Justin, ¿Cómo has entrado? - miré a la puerta de entrada y vi que la llave aún colgaba de la puerta. Asi que no pudo ser por ahí.
- Por la ventana de la cocina - subió la mirada y sus ojos rojos se encontraron con los mios.
- ¿Estas loco? - susurré - Podrias haberte matado. - negué con la cabeza.
- ¿Que haces aqui? - le pregunté cruzandome de brazos.
- Tenia que darte explicaciones - se acercó a mi y me alejé.
- No las quiero, dicen que una imagen vale más que mil palabras.
- No hice nada
- Las fotos no dicen eso - Justin se fijó en mis brazos.
- ¿Que mierda  te estás haciendo? - dijo cogiendo mi brazo y examinandolo. Lo aparté bruscamente.
- Quiero olvidar tus caricias sobre mi - susurré con dolor. Justin tensó su mandíbula y me echó una mirada de dolor. - No te he engañado __________ - habló duro.
- No te creo - dije pegandome a una pared. Justin pasó su mano por su pelo y después frotó su cara desesperado.
- Ella fué la chica que vi salir del portal cuando llegué, por eso estabas tú en la puerta del ascensor. Por eso no querias tocarme esa semana ¿Culpabilidad? - reí cinica.
- Nada de esto deberia haber pasado.
- ¿Te arrepientes? - me preguntó.
Lo miré - Si - mentí. Una lágrima corrió por la mejilla de Justin.
- Esta bien, ya te dije que no hice nada, ella solo se quedó dormir y yo dormí en el suelo, si no te lo crees, es tu problema, no puedo hacer más.
- ¿Como voy a creerte? - murmuré - Me dejastes tirada en una discoteca mientras te follabas a quien se yo. Aposté por ti, me fallaste. Podrías haberte tirado a esa chica, y tambien, mientras que estamos juntos podrías tirarte a todas las que quieras, total, no me iba a enterar ¿Verdad? - Justin me miró endurecido.
- No te voy a decir que soy un santo, por que no lo soy. Pero no quiero que se me juzgue por algo que no he hecho __________. No, yo no me arrepiento de todo lo que viví contigo. Eres el mundo para mi, pero si no me tienes confianza, no podemos llegar a ningún lado.
- La confianza se gana, Justin, y tú has hecho todo, menos eso.
- Lo siento si te he hecho daño, nunca ha sido mi intención. Pero me parece estú.pido que estes así por algo que no ha pasado. - Justin salió de mi habitación mirandome con dolor antes. Cerré los ojos y él se fué.